Un total de 300 mujeres de la Región participarán en MamoRisk, un proyecto de investigación que combinará información genética, factores personales, mamografías e inteligencia artificial para calcular el riesgo de desarrollar cáncer de mama. Si el modelo demuestra su eficacia, podría abrir el camino hacia programas de cribado personalizados según el riesgo de cada mujer.
300 mujeres murcianas formarán parte de MamoRisk
La Región de Murcia participará en MamoRisk, el primer estudio desarrollado en España con el objetivo de validar un modelo capaz de calcular de forma personalizada la probabilidad de que una mujer desarrolle cáncer de mama.
La Consejería de Salud, a través de la Dirección General de Salud Pública y Adicciones y en colaboración con el Servicio Murciano de Salud, tiene previsto invitar a 300 mujeres de la Región a participar en la investigación.
De ellas, 100 han sido diagnosticadas de cáncer de mama y las otras 200 son mujeres sanas. Esta combinación permitirá a los investigadores comparar la información obtenida de ambos grupos y comprobar la capacidad predictiva del modelo.
Una ‘calculadora’ para conocer el riesgo de cada mujer
La gran novedad de MamoRisk está en abandonar la idea de que todas las mujeres presentan exactamente el mismo nivel de riesgo.
El proyecto pretende desarrollar y validar una especie de calculadora personalizada de riesgo de cáncer de mama. Para ello se analizarán conjuntamente diferentes variables que hasta ahora no siempre se incorporaban de manera integrada en los programas de detección precoz.
El modelo tendrá en cuenta factores de riesgo no genéticos, información genética y características de las mamografías, utilizando además herramientas de inteligencia artificial para el análisis radiológico.
El resultado permitirá clasificar a las participantes en diferentes niveles de riesgo y calcular su probabilidad de desarrollar la enfermedad en determinados periodos de tiempo.
Hacia mamografías adaptadas al riesgo de cada mujer
Si el estudio consigue validar el modelo, una de sus posibles aplicaciones futuras estaría en los programas públicos de cribado del cáncer de mama.
Actualmente estos programas se organizan fundamentalmente en función de criterios como la edad. MamoRisk pretende avanzar hacia un sistema en el que también pueda considerarse el riesgo individual de cada mujer.
Esto permitiría que aquellas mujeres con mayor probabilidad de desarrollar un tumor pudieran recibir, si la evidencia científica y los protocolos sanitarios así lo establecen, un seguimiento más intenso o pruebas adaptadas a su situación, mientras que las de menor riesgo podrían seguir otro calendario.
No se trata de sustituir las mamografías, sino de intentar hacer más precisa la estrategia de prevención y detección precoz.
Murcia forma parte de un estudio con 10.000 mujeres
La participación murciana se integra en una investigación de alcance nacional mucho mayor.
MamoRisk pretende reunir información de 10.000 mujeres procedentes de los programas de cribado de cáncer de mama de 14 comunidades autónomas. Del total, aproximadamente 6.000 serán mujeres sanas y 4.000 mujeres diagnosticadas con la enfermedad.
La dimensión de la muestra permitirá analizar miles de casos y comprobar hasta qué punto la combinación de los diferentes factores consigue anticipar correctamente el riesgo.
El proyecto está liderado por equipos del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS), el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y el Instituto de Investigación Sanitaria Galicia Sur (IISGS).
Genética, hábitos y mamografías en una misma ecuación
Una de las fortalezas del proyecto reside precisamente en combinar información de distinta naturaleza.
El riesgo de desarrollar cáncer de mama no depende de un único elemento. Existen factores genéticos, características personales y elementos relacionados con el estilo de vida, además de la información que puede extraerse de las propias imágenes mamográficas.
MamoRisk pretende reunir esos datos para construir una valoración individual.
La inteligencia artificial tendrá un papel especialmente interesante en el análisis de las mamografías, ayudando a estudiar características de las imágenes que pueden estar relacionadas con el riesgo futuro.
1,2 millones de euros para desarrollar el proyecto
La investigación cuenta con 1,2 millones de euros de financiación pública, procedentes del programa europeo NextGenerationEU a través de la convocatoria de Medicina Personalizada de Precisión del Instituto de Salud Carlos III.
La medicina personalizada constituye precisamente una de las líneas de investigación que más está avanzando en los últimos años.
En lugar de aplicar exactamente la misma estrategia a toda la población, busca utilizar las características individuales de cada persona para afinar la prevención, el diagnóstico y, cuando es necesario, el tratamiento.
MamoRisk trasladará ese planteamiento al cáncer de mama y, particularmente, a su detección precoz.
Detectar antes a quienes presentan mayor riesgo
El objetivo último no es únicamente calcular una cifra. La utilidad sanitaria estaría en poder identificar con mayor precisión a las mujeres que presentan una probabilidad elevada de desarrollar la enfermedad.
Si el modelo funciona y posteriormente puede trasladarse a la práctica clínica, esa información podría ayudar a anticipar la vigilancia y adaptar los programas preventivos al riesgo real de cada participante.
La investigación deberá demostrar primero que sus predicciones son suficientemente fiables. Los resultados serán los que determinen si esta metodología puede incorporarse en el futuro a los programas de cribado.
Por eso, las 300 participantes de la Región de Murcia formarán parte de una investigación que va mucho más allá de las fronteras autonómicas.
El camino hacia una prevención más personalizada
El cáncer de mama continúa siendo uno de los grandes retos de la salud pública y la detección precoz desempeña un papel fundamental para mejorar su abordaje.
MamoRisk introduce ahora un paso adicional: intentar saber quién tiene más riesgo antes de que aparezca la enfermedad.
La participación de Murcia permitirá aportar 300 casos a una base de datos de 10.000 mujeres y contribuir a comprobar si genética, factores personales, mamografías e inteligencia artificial pueden combinarse en una herramienta suficientemente precisa.
Si los resultados son positivos, el estudio podría sentar las bases para evolucionar desde un cribado fundamentalmente determinado por la edad hacia una prevención del cáncer de mama cada vez más personalizada.









