Tres equipos formados por agentes de Emergencias, Protección Civil y vigilantes forestales refuerzan durante el verano la prevención de incendios en el municipio. Los drones permiten controlar hasta 150 kilómetros cuadrados, localizar focos a distancia y mejorar la seguridad de los efectivos que trabajan sobre el terreno.
Tecnología para llegar antes al fuego
La lucha contra los incendios forestales en Murcia cuenta este verano con un aliado cada vez más importante: los drones. El dispositivo municipal mantiene operativos nueve aparatos no tripulados, que permiten detectar posibles focos a distancia y ofrecer información prácticamente inmediata a los equipos desplazados sobre el terreno.
El operativo está formado además por tres equipos de agentes de Emergencias de Protección Civil y vigilantes forestales municipales, dentro del dispositivo coordinado con el Plan INFOMUR. Se mantendrá activo hasta finales de septiembre, coincidiendo con los meses de mayor riesgo de incendio.
El objetivo es sencillo: localizar un fuego cuando todavía tiene pequeñas dimensiones puede marcar la diferencia entre un conato rápidamente controlado y un incendio forestal de grandes proporciones.
Nueve drones repartidos entre Policía, Bomberos y Protección Civil
Murcia dispone actualmente de una flota de nueve drones vinculados a los servicios municipales de seguridad y emergencias. Cinco pertenecen a la Policía Local, dos a Protección Civil y otros dos al Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento.
Estos dispositivos no se limitan a ofrecer imágenes aéreas. Sus cámaras permiten abarcar grandes extensiones de terreno y detectar focos a considerable distancia, algo especialmente útil en áreas forestales de difícil acceso.
Según los datos ofrecidos por el Ayuntamiento, los equipos pueden cubrir superficies de hasta 150 kilómetros cuadrados, facilitando una visión del terreno imposible de obtener únicamente mediante patrullas terrestres.
La información captada permite además reorganizar a los efectivos y decidir con mayor precisión dónde deben concentrarse los medios.
Más seguridad para quienes combaten los incendios
La incorporación de drones tiene otra ventaja fundamental: reducir los riesgos para bomberos, agentes forestales y voluntarios.
Conocer desde el aire cómo avanza un incendio, hacia dónde se desplaza el frente o cuáles son los accesos más seguros facilita la toma de decisiones antes de enviar personal a determinadas zonas.
La tecnología no sustituye a los profesionales que trabajan sobre el terreno, pero puede proporcionarles información decisiva y reducir el tiempo necesario para intervenir.
Durante este verano, la Agrupación de Voluntarios de Protección Civil ha dedicado ya más de 1.000 horas a servicios de vigilancia, según explicó este jueves el concejal de Emergencias y Seguridad Ciudadana, Fulgencio Perona.
La prevención adquiere especial importancia en un territorio donde las elevadas temperaturas, la falta de humedad y la vegetación seca pueden favorecer una rápida propagación de las llamas.
Los drones ganan terreno en la protección ambiental
El uso de estos aparatos se está extendiendo también a otros ámbitos medioambientales de la Región.
La Comunidad incorporó recientemente dos drones de última generación destinados a vigilancia, inspección de vertederos y plantas de tratamiento, detección de posibles vertidos ilegales y control de espacios protegidos. Estos equipos cuentan con posicionamiento de alta precisión y pueden trabajar con cámaras térmicas y multiespectrales.
Esos dos aparatos se sumaron a otros seis que ya utilizaba la Dirección General de Patrimonio Natural y Acción Climática, algunos de ellos precisamente para tareas relacionadas con prevención y extinción de incendios forestales.
Se consolida así una herramienta que hace pocos años tenía un uso limitado y que ahora forma parte habitual de los dispositivos de vigilancia.
Prevenir antes que lamentar
Los grandes incendios de los últimos años han demostrado que la extinción, por sí sola, no es suficiente. La vigilancia del territorio, la gestión forestal y la rapidez de respuesta son fundamentales para evitar que un pequeño foco termine fuera de control.
Los nueve drones de los servicios municipales aportan precisamente esa capacidad de vigilar más territorio y disponer de información antes de movilizar los recursos.
El dispositivo permanecerá activo hasta finales de septiembre. Hasta entonces, Murcia afronta todavía varias semanas de riesgo en las que cada minuto puede resultar decisivo.









