Cerca de 200 personas se concentran en la costa de Cartagena para exigir una solución definitiva a los problemas de la EDAR Mar Menor Sur y al emisario submarino dañado desde 2022. El mismo día, el Gobierno regional anuncia una inversión de más de 351.000 euros para mejorar la eliminación de fósforo de las aguas tratadas.
Vecinos y ecologistas dicen basta en Cala Reona
Cala Reona volvió a convertirse este miércoles en escenario de una protesta por una situación que vecinos y colectivos medioambientales consideran que se prolonga demasiado. Cerca de 200 personas se concentraron junto a la playa para reclamar una solución definitiva a los vertidos procedentes de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) Mar Menor Sur y a los problemas del emisario submarino.
En la movilización participaron vecinos de Cabo de Palos y su entorno, pescadores y organizaciones como ProCabo, Pacto por el Mar Menor, Ecologistas en Acción y ANSE. Incluso un grupo de buceadores desplegó bajo el agua una pancarta para hacer visible la protesta.
Los colectivos denuncian que la situación está afectando tanto al ecosistema como al uso de una playa que ha sufrido hasta cinco prohibiciones de baño durante este verano.
Un emisario roto desde 2022
Una parte importante del problema está bajo el agua. El emisario que conduce al Mediterráneo las aguas tratadas por la depuradora resultó dañado en 2022 y continúa pendiente de una solución definitiva.
Las aguas de la EDAR se evacúan actualmente al Mediterráneo en el entorno de Cala Reona. Conviene aclarar que, pese al nombre de la instalación, la depuradora Mar Menor Sur no vierte directamente al Mar Menor, sino al Mediterráneo.
La Confederación Hidrográfica del Segura trabaja en el proyecto de reparación del emisario y en su correspondiente evaluación ambiental. Mientras llega esa actuación, vecinos y organizaciones ecologistas reclaman medidas que eviten mantener durante más tiempo una situación que consideran insostenible.
351.000 euros para mejorar la depuración
La protesta coincidió con el anuncio de una nueva actuación por parte del Gobierno regional.
La Comunidad invertirá más de 351.000 euros para mejorar el tratamiento de las aguas en la EDAR Mar Menor Sur mediante un convenio entre Esamur y el Ayuntamiento de Cartagena. El dinero procederá íntegramente de la Administración regional.
La actuación incorporará un sistema de dosificación de sulfato de alúmina destinado a reforzar la eliminación del fósforo presente en las aguas residuales.
Actualmente, el tratamiento biológico de la planta elimina alrededor del 66 % del fósforo. El nuevo procedimiento químico permitirá incrementar ese porcentaje y anticiparse a las exigencias más estrictas que contempla la nueva normativa europea sobre eliminación de nutrientes.
Desde el Gobierno regional se insiste en que la instalación cumple actualmente los parámetros establecidos por la normativa europea.
Una depuradora sometida a una enorme presión en verano
La EDAR Mar Menor Sur tiene capacidad para tratar hasta 50.000 metros cúbicos de agua al día y presta servicio a diferentes núcleos del municipio de Cartagena. Durante el verano, sin embargo, la población de La Manga y su entorno se multiplica y con ella aumenta considerablemente el volumen de aguas residuales que debe gestionarse.
Los colectivos consideran que las mejoras anunciadas son necesarias, pero reclaman ir más allá y abordar de manera definitiva tanto el tratamiento del agua como el emisario.
La concentración de este miércoles refleja además una preocupación que va más allá de Cala Reona: la protección del litoral situado junto a espacios de enorme valor ambiental, como Calblanque y la Reserva Marina de Cabo de Palos-Islas Hormigas.
Una solución que no puede seguir esperando
La coincidencia de la movilización ciudadana y el anuncio de la inversión resume las dos caras del problema. Por un lado, una Administración que asegura estar modernizando las instalaciones; por otro, vecinos y ecologistas que consideran que los plazos se están alargando demasiado.
La inversión de 351.000 euros permitirá mejorar la eliminación de fósforo, pero la reparación del emisario continúa siendo una pieza fundamental para cerrar definitivamente este problema.
Después de un verano marcado por repetidos cierres al baño, los vecinos de Cala Reona reclaman algo muy sencillo: poder disfrutar de su costa sin que cada temporada vuelva a abrirse el mismo debate.









