El gasto en defensa vuelve a situarse en el centro del debate internacional durante la cumbre de la OTAN. Mientras Estados Unidos reclama un fuerte incremento de la inversión militar de los aliados, España mantiene su rechazo a elevar el gasto en defensa hasta el 5 % del PIB. El enfrentamiento entre Donald Trump y Pedro Sánchez refleja uno de los principales desafíos para el futuro de la Alianza Atlántica.
La cumbre de la OTAN reúne esta semana a los principales líderes de los países aliados en un contexto marcado por la guerra en Ucrania, la inestabilidad en Oriente Medio y el debate sobre el gasto en defensa. Uno de los focos de atención será el choque entre Estados Unidos y España, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, insistiera en exigir a todos los miembros de la Alianza un importante aumento del gasto en defensa.
El Gobierno español llega a la reunión defendiendo que su compromiso con la OTAN no debe medirse únicamente por el porcentaje del PIB destinado al gasto en defensa, sino también por su participación en misiones internacionales y por el desarrollo de capacidades militares.
1. ¿Por qué el gasto en defensa centra la cumbre de la OTAN?
El principal asunto de la reunión será el futuro del gasto en defensa de los países aliados.
Desde su regreso a la Casa Blanca, Donald Trump ha reclamado que los miembros de la OTAN eleven progresivamente su inversión militar hasta el 5 % del PIB, una cifra muy superior al objetivo del 2 % que durante años ha servido como referencia dentro de la organización.
Estados Unidos considera que Europa debe asumir una mayor responsabilidad en su propia seguridad, especialmente en un escenario internacional marcado por la guerra en Ucrania y el aumento de las tensiones geopolíticas. Esta propuesta ha generado un intenso debate entre los aliados. (Fuente: El País).
2. La posición de España sobre el gasto en defensa
España mantiene una posición diferente.
Pedro Sánchez defiende que el actual nivel de gasto en defensa, situado en torno al 2,1 % del PIB, permite cumplir los compromisos adquiridos con la OTAN sin poner en riesgo otras políticas públicas.
El Ejecutivo sostiene que elevar el gasto en defensa hasta el 5 % supondría destinar decenas de miles de millones de euros adicionales cada año, lo que obligaría a revisar profundamente los Presupuestos Generales del Estado.
Además, el Gobierno recuerda que España participa activamente en operaciones internacionales de la Alianza y mantiene presencia militar en el flanco oriental europeo.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una rueda de prensa en la cumbre de la OTAN en La Haya, el 25 de junio de 2025.
3. Trump endurece la presión sobre los aliados
Durante las últimas semanas, Donald Trump ha intensificado sus críticas hacia varios socios europeos.
España ha sido uno de los países señalados por el presidente estadounidense, que considera insuficiente el actual gasto en defensa español y reclama un mayor esfuerzo financiero por parte de Madrid.
Las declaraciones del mandatario estadounidense han elevado la tensión diplomática antes del inicio de la cumbre y han convertido el gasto en defensa en uno de los asuntos más sensibles del encuentro.
4. ¿Qué supondría aumentar el gasto en defensa?
Incrementar el gasto en defensa hasta el 5 % del PIB tendría importantes consecuencias económicas.
Los expertos coinciden en que una subida de esa magnitud implicaría un fuerte incremento de la inversión pública en infraestructuras militares, adquisición de armamento, innovación tecnológica y modernización de las Fuerzas Armadas.
Sin embargo, también abriría un intenso debate sobre el equilibrio entre el gasto en defensa y otras partidas como sanidad, educación, dependencia o políticas sociales.
5. Un debate que marcará el futuro de Europa
Más allá de las cifras, el debate sobre el gasto en defensa refleja dos visiones distintas del futuro de la seguridad internacional.
Mientras Estados Unidos apuesta por acelerar el aumento de la inversión militar de todos los aliados, varios gobiernos europeos defienden una estrategia que combine el refuerzo de la defensa con la sostenibilidad de las cuentas públicas.
La decisión que adopten los líderes durante la cumbre de la OTAN condicionará la política de seguridad europea durante la próxima década.
El gasto en defensa seguirá marcando la agenda internacional
El enfrentamiento entre Donald Trump y Pedro Sánchez demuestra que el gasto en defensa continuará siendo uno de los grandes asuntos de la política internacional.
La evolución de la guerra en Ucrania, las tensiones en Oriente Medio y el nuevo escenario geopolítico obligarán a los países de la OTAN a seguir debatiendo cuánto deben invertir en su seguridad y cómo repartir ese esfuerzo entre todos los aliados.









