Un informe de BBVA Research advierte de que prácticamente todos los grandes desarrollos urbanísticos analizados en la Región necesitarán nuevas inversiones en la red para poder ejecutarse. Construir una subestación o reforzar las infraestructuras existentes puede tardar entre cinco y ocho años, añadiendo un nuevo obstáculo a un mercado de la vivienda que ya arrastra problemas de oferta y precios.
La Región de Murcia necesita más viviendas, pero construirlas no depende únicamente de disponer de suelo, licencias, financiación y empresas capaces de levantar los edificios. Hay una infraestructura básica que hasta ahora había permanecido bastante alejada del debate sobre la vivienda: la electricidad.
La capacidad disponible en la red eléctrica se está convirtiendo en un nuevo cuello de botella para algunos de los principales desarrollos residenciales previstos en la Región.
El último análisis de BBVA Research concluye que prácticamente todos los grandes proyectos urbanísticos estudiados en Murcia necesitarán nuevas inversiones en infraestructuras eléctricas para poder desarrollarse.
No significa que esas viviendas no puedan construirse. El problema está en los plazos: si una zona no dispone de potencia suficiente, será necesario reforzar la red o levantar nuevas subestaciones antes de conectar las futuras promociones.
Y eso puede necesitar años.
Entre cinco y ocho años para ampliar la red
El dato que mejor refleja la dimensión del problema es el tiempo necesario para desarrollar nuevas infraestructuras.
BBVA Research calcula que ampliar la red eléctrica para atender grandes desarrollos urbanísticos puede requerir entre cinco y ocho años.
No se trata solamente de construir físicamente una subestación. Antes hay que planificar la infraestructura, obtener autorizaciones administrativas, realizar la evaluación ambiental, disponer de los terrenos necesarios y coordinar las actuaciones entre administraciones, distribuidoras y promotores.
Eso provoca una paradoja: un desarrollo puede disponer de planeamiento urbanístico y existir demanda suficiente para construir viviendas, pero no contar con capacidad eléctrica para ponerlas finalmente en servicio.
El problema tampoco es exclusivamente murciano. El estudio identifica dificultades importantes en territorios como Madrid, Valencia, Alicante y Sevilla, además de la Región de Murcia.
Una red con capacidad, pero no siempre donde hace falta
España dispone globalmente de capacidad eléctrica. El problema está en dónde se encuentra esa capacidad.
Una subestación con margen disponible en una zona determinada no soluciona automáticamente las necesidades de un nuevo barrio situado a kilómetros de distancia.
El informe señala que el 88% de los nudos de distribución españoles dispone de menos de un megavatio de capacidad firme, una cantidad que limita la conexión de proyectos residenciales o económicos de cierta dimensión.
La situación puede complicarse todavía más durante los próximos años.
La electrificación de la economía incrementará el consumo debido a la expansión del vehículo eléctrico, las bombas de calor, la climatización, la industria o los centros de datos. BBVA Research estima que la demanda eléctrica podría aumentar alrededor de un 45% hasta 2030.
Otro problema añadido a la escasez de vivienda
La advertencia llega precisamente cuando el mercado residencial atraviesa importantes dificultades para generar suficiente vivienda nueva.
BBVA Research calcula que España acumulaba en 2025 un déficit aproximado de 700.000 viviendas. Para este año prevé que las compraventas caigan un 7,3%, mientras los precios podrían crecer un 12%.
La falta de oferta aparece como uno de los principales factores detrás de ese desequilibrio.
En este escenario, permitir que la ausencia de infraestructuras eléctricas retrase durante años nuevos desarrollos puede agravar un problema que ya afecta especialmente a jóvenes y familias con rentas medias y bajas.
La vivienda no puede planificarse únicamente sobre un plano urbanístico. Un nuevo barrio necesita electricidad, agua, saneamiento, transporte público, centros educativos y servicios sanitarios.
Coordinar todas esas infraestructuras antes de que comiencen las obras puede evitar retrasos posteriores.
Más de 80.000 viviendas dependen de nuevas infraestructuras en España
El problema alcanza ya una dimensión considerable en el conjunto del país. Según BBVA Research, más de 80.000 viviendas previstas actualmente dependen de la construcción de nuevas infraestructuras eléctricas.
Murcia figura entre los territorios donde el problema puede resultar especialmente relevante porque prácticamente todos los grandes desarrollos analizados necesitan inversiones adicionales en la red.
El Gobierno aprobó el pasado 28 de julio un real decreto que permitirá movilizar hasta 17.900 millones de euros adicionales para redes eléctricas hasta 2030, de los que 10.200 millones corresponden a distribución y 7.700 millones a transporte.
BBVA Research considera positiva la medida, aunque advierte de que su resultado dependerá de la ejecución real de esas inversiones y de la nueva capacidad que finalmente generen.
Planificar la vivienda significa también planificar la energía
La solución no consiste únicamente en gastar más dinero. El informe reclama mejorar la coordinación entre la planificación urbanística y la eléctrica, anticipar inversiones, optimizar la asignación de la capacidad disponible e impulsar sistemas de almacenamiento y flexibilidad de la red.
Para la Región de Murcia, esa coordinación será especialmente importante.
Si sabemos dónde está previsto construir miles de viviendas durante los próximos años, las infraestructuras necesarias para abastecerlas deberían planificarse antes de que los edificios estén levantados.
Porque sería difícil explicar a una sociedad con problemas de acceso a la vivienda que nuevas promociones se retrasen durante años no por falta de suelo ni de demanda, sino porque la red eléctrica no estaba preparada para conectar los hogares que ya estaban previstos.









