La alta velocidad Murcia-Lorca entra en una nueva fase de ejecución con las obras de plataforma prácticamente finalizadas y el montaje de la superestructura ferroviaria avanzando en distintos puntos de un corredor de cerca de 65 kilómetros. La actuación, integrada en la línea Murcia-Almería, tiene incidencia directa en Librilla, Alhama de Murcia y Totana, mientras la base de montaje de Librilla centraliza la distribución de materiales necesarios para continuar los trabajos.
Alta velocidad Murcia-Lorca: la obra cambia de fase
La construcción de la alta velocidad Murcia–Lorca avanza hacia una nueva etapa después de que los trabajos de plataforma se aproximen a su finalización y ganen protagonismo las actuaciones relacionadas con la superestructura ferroviaria.
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y Adif Alta Velocidad comunicaron el 5 de agosto este nuevo hito en un trazado de cerca de 65 kilómetros que conectará Murcia con Lorca-San Diego y que forma parte de la futura línea de alta velocidad Murcia-Almería.
La evolución de las obras no significa que el corredor esté terminado ni que pueda comenzar todavía la circulación ferroviaria. El avance de la plataforma permite que otras fases de la infraestructura adquieran mayor peso, entre ellas el montaje de vía, la electrificación, las telecomunicaciones, la señalización y los sistemas de seguridad.
Después deberán completarse las pruebas técnicas y las autorizaciones necesarias antes de que pueda producirse una eventual puesta en servicio.
Por tanto, el cambio comunicado esta semana debe interpretarse como un avance material dentro de una obra que continúa en ejecución y no como la finalización del corredor.
Librilla se convierte en la base logística del montaje de vía
La base de montaje instalada en Librilla desempeña un papel central en esta fase de las obras.
Desde estas instalaciones se organizan operaciones vinculadas al acopio y distribución de los materiales necesarios para construir la vía, entre ellos las traviesas, el carril y el balasto.
Estos elementos se trasladan desde la base hacia los diferentes puntos del trazado conforme avanzan los trabajos de superestructura.
La posición de Librilla permite atender un corredor que continúa hacia Alhama de Murcia y Totana antes de alcanzar Lorca.
El protagonismo de esta instalación refleja el cambio que está experimentando la obra. Mientras durante las fases anteriores una parte esencial de los trabajos se concentraba en la preparación y construcción de la plataforma ferroviaria, ahora aumenta la actividad destinada a dotar físicamente al trazado de los elementos necesarios para la futura circulación de los trenes.
El montaje de vía constituye, sin embargo, solo uno de los trabajos pendientes.
Alhama de Murcia y Totana, dentro del corredor hacia Lorca
El trazado atraviesa municipios del Guadalentín como Librilla, Alhama de Murcia y Totana antes de llegar a Lorca-San Diego.
Para estos municipios, el avance tiene especial relevancia debido a la transformación ferroviaria que vienen experimentando durante los últimos años.
La ejecución de la infraestructura ha afectado a la conectividad ferroviaria convencional de la zona, por lo que la evolución de los trabajos constituye uno de los principales elementos de seguimiento para la futura recuperación del servicio por tren.
La actualización anunciada por Transportes y Adif muestra un progreso físico de las obras, aunque por el momento no permite fijar una fecha definitiva para la entrada en funcionamiento del nuevo corredor.
Esa diferencia resulta fundamental para interpretar correctamente el estado de la actuación.
Que la plataforma esté prácticamente terminada significa que una de las principales fases de construcción está llegando a su tramo final, pero no que el conjunto de la infraestructura esté preparado para prestar servicio.
El montaje de vía fue contratado por unos 38 millones de euros
Adif Alta Velocidad había contratado previamente los trabajos correspondientes al montaje de vía entre Murcia y Lorca por un importe cercano a los 38 millones de euros.
También se habían contratado los suministros de los diferentes materiales necesarios para realizar estas actuaciones.
La actualización comunicada el 5 de agosto supone que aquellos contratos han avanzado hacia una fase de ejecución física más visible sobre el corredor.
El trabajo implica incorporar progresivamente la superestructura ferroviaria sobre una plataforma cuya construcción está prácticamente finalizada.
La vía será uno de los elementos esenciales, pero deberá complementarse con otras instalaciones imprescindibles para el funcionamiento de la línea.
Entre ellas figuran la electrificación, las telecomunicaciones, los sistemas de control y señalización y los distintos dispositivos de seguridad.
Solo después de completar estas actuaciones podrán desarrollarse las correspondientes pruebas y procesos de autorización.
La línea forma parte del Corredor Mediterráneo
El tramo entre Murcia y Lorca-San Diego se integra en la línea de alta velocidad Murcia-Almería y forma parte del desarrollo del Corredor Mediterráneo.
La infraestructura persigue establecer una nueva conexión ferroviaria de altas prestaciones a través del corredor que une Murcia con diferentes municipios del Guadalentín antes de continuar hacia Lorca.
El avance actual permite diferenciar con claridad las principales etapas de una obra ferroviaria de estas características.
En primer lugar se ejecuta la plataforma sobre la que posteriormente debe instalarse la vía. A continuación se incorporan los sistemas de electrificación, señalización, telecomunicaciones y seguridad.
Después deben realizarse las pruebas técnicas correspondientes antes de que una infraestructura pueda quedar preparada para su puesta en servicio.
Esta secuencia explica por qué la finalización prácticamente completa de la plataforma supone un hito importante, aunque todavía queden trabajos relevantes.
El próximo seguimiento estará en la vía y las pruebas
La evolución material de la alta velocidad Murcia-Lorca tendrá en los próximos avances varios indicadores especialmente relevantes.
Uno será el grado de montaje efectivo de la vía a lo largo del corredor. Otro estará relacionado con la ejecución de los sistemas de electrificación, señalización, telecomunicaciones y seguridad.
Posteriormente, las pruebas técnicas permitirán conocer cuándo la infraestructura se acerca realmente a las condiciones necesarias para su futura explotación.
Para Librilla, Alhama de Murcia y Totana, cada avance supone un nuevo paso dentro de una transformación ferroviaria que afecta directamente a la movilidad del Guadalentín.
No obstante, mientras no exista un calendario oficial definitivo de entrada en servicio, el progreso de las obras debe comunicarse atendiendo a cada una de sus fases y evitando identificar la finalización de la plataforma o el montaje de vía con la apertura efectiva de la línea.
Por ahora, el principal cambio es que la plataforma está prácticamente terminada y que la ejecución avanza hacia los trabajos necesarios para equipar ferroviariamente el corredor entre Murcia y Lorca-San Diego.









