Los avisos ciudadanos descienden un 46 % entre abril y junio mientras el Ayuntamiento refuerza la prevención con tratamientos biológicos, vigilancia permanente y un nuevo dron de gran capacidad
Con la llegada del verano, los mosquitos vuelven a convertirse en una de las principales molestias para miles de vecinos de Murcia. Sin embargo, este año los datos invitan al optimismo. El Ayuntamiento ha logrado reducir un 46 % los avisos ciudadanos relacionados con la presencia de estos insectos durante el segundo trimestre del año, un descenso que atribuye al refuerzo de los tratamientos preventivos y a la incorporación de nuevas tecnologías para detectar y actuar sobre los focos de cría.
Entre los meses de abril y junio se registraron 90 avisos frente a los 167 contabilizados en el mismo periodo del año anterior. La estrategia municipal se basa en actuar antes de que aparezcan grandes poblaciones de mosquitos, eliminando las larvas en las zonas donde se acumula agua y donde las condiciones favorecen su reproducción.
La tecnología gana protagonismo
Una de las principales novedades de la campaña es la incorporación de un dron de gran capacidad, capaz de transportar hasta 80 kilogramos de carga útil para aplicar tratamientos en áreas de difícil acceso, como humedales, cauces, azarbes o grandes superficies con agua estancada.
Este dispositivo se suma a otros drones de menor tamaño y, cuando las circunstancias lo requieren, a medios aéreos de mayor capacidad, permitiendo llegar con rapidez a lugares donde la intervención terrestre resulta más complicada. El objetivo es aumentar la eficacia de los tratamientos y reducir el impacto ambiental mediante aplicaciones más precisas.
Tratamientos preventivos durante todo el verano
La campaña municipal incluye actuaciones periódicas en 57 zonas consideradas de riesgo, además de inspecciones semanales en medio centenar de puntos donde habitualmente se detectan acumulaciones de agua. Los trabajos se centran especialmente en la fase larvaria del mosquito, considerada la más eficaz para evitar la proliferación de ejemplares adultos.
Para ello se utilizan productos biológicos de bajo impacto ambiental, compatibles con la conservación de la fauna y la flora, lo que permite mantener el equilibrio ecológico mientras se reduce la presencia de estos insectos.
La colaboración ciudadana sigue siendo fundamental
Aunque las administraciones actúan sobre el espacio público, buena parte de los focos de cría se localizan en propiedades privadas. Cubos, macetas, bebederos de animales, canalones obstruidos o pequeños recipientes donde permanece agua durante varios días pueden convertirse en lugares idóneos para la reproducción del mosquito común y del mosquito tigre.
Los especialistas recomiendan revisar periódicamente estos elementos, vaciar cualquier recipiente que acumule agua y mantener limpios depósitos y sumideros. También recuerdan que los ciudadanos pueden comunicar la presencia de posibles focos mediante la aplicación municipal Plagas Murcia, facilitando así una respuesta más rápida de los servicios de control.
Un verano marcado por el calor
El dispositivo municipal afronta además un verano especialmente exigente desde el punto de vista meteorológico. Las elevadas temperaturas registradas durante las últimas semanas y la previsión de nuevos episodios de calor extremo obligan a intensificar la vigilancia sobre las zonas donde el agua estancada puede convertirse en un foco de reproducción. En Contrapunto de Murcia ya analizamos recientemente las siete claves de la ola de calor en España, explicando cómo este fenómeno no solo afecta a la salud de las personas, sino que también favorece la actividad de insectos como el mosquito común y el mosquito tigre.
Las altas temperaturas favorecen la actividad de los mosquitos, especialmente cuando coinciden con episodios de humedad o lluvias puntuales. Por ello, el dispositivo permanecerá activo durante los meses de mayor riesgo, intensificando la vigilancia para evitar que aumenten las poblaciones de estos insectos.
La experiencia de los últimos años demuestra que la prevención resulta mucho más eficaz y sostenible que las actuaciones masivas una vez aparecen grandes concentraciones de mosquitos, una estrategia que además reduce el uso de productos químicos y mejora la calidad de vida de los vecinos.
Innovación al servicio de la salud pública
La reducción de casi la mitad de las incidencias refleja cómo la combinación de planificación, tecnología y seguimiento continuo puede ofrecer resultados tangibles en la gestión de la salud pública. El uso de drones, aplicaciones móviles y sistemas de monitorización permite actuar con mayor rapidez, optimizar los recursos disponibles y minimizar las molestias para la ciudadanía.
Con la campaña ya plenamente desplegada, el reto será mantener estos buenos resultados durante los meses de mayor calor, cuando las condiciones climáticas suelen favorecer la proliferación del mosquito común y del mosquito tigre.









