El fallo en el sistema de apertura impidió el paso entre el Mediterráneo y el Mar Menor en uno de los fines de semana con mayor movimiento náutico del verano
Una avería en el puente levadizo del Estacio, en La Manga del Mar Menor, dejó durante varias horas sin posibilidad de navegar a una quincena de embarcaciones que esperaban cruzar entre el Mediterráneo y el Mar Menor. La incidencia se produjo en pleno inicio del primer fin de semana de agosto, coincidiendo con la operación salida y uno de los momentos de mayor actividad turística y náutica del año.
El problema comenzó en la tarde del viernes, cuando el mecanismo encargado de elevar el puente sufrió un fallo técnico que impidió realizar las aperturas programadas para permitir el paso de las embarcaciones. Como consecuencia, alrededor de quince veleros permanecieron fondeados durante horas a ambos lados del canal del Estacio, sin posibilidad de continuar su travesía.
Familias con niños obligadas a esperar a bordo
Entre los afectados había familias con menores que tuvieron que permanecer durante toda la noche y buena parte de la mañana del sábado a bordo de sus embarcaciones, a la espera de que los técnicos consiguieran solucionar la avería.
Los navegantes explicaron que la incertidumbre fue una de las principales dificultades durante la incidencia. Según relataron, cada vez que llegaba la hora prevista para la apertura del puente recibían únicamente la información de que los trabajos de reparación continuaban, sin una estimación concreta sobre cuándo podría restablecerse el servicio.
Aunque el tráfico marítimo permaneció completamente interrumpido, la circulación de vehículos sobre el puente pudo desarrollarse con normalidad, ya que la avería afectó exclusivamente al sistema de apertura destinado al paso de embarcaciones.
Un punto estratégico para la navegación
El puente del Estacio constituye una infraestructura esencial para la navegación en el norte de La Manga. Su apertura periódica permite que embarcaciones de mayor altura puedan comunicar el Mar Menor con el Mediterráneo, por lo que cualquier incidencia tiene un impacto directo sobre la actividad náutica, especialmente durante los meses de verano.
La interrupción coincidió, además, con uno de los fines de semana de mayor afluencia de embarcaciones deportivas, chárter náutico y navegación recreativa, lo que incrementó el número de afectados por la avería.
El sector ya había advertido del deterioro
La incidencia se produce apenas unas semanas después de que representantes del sector náutico alertaran públicamente sobre el estado de conservación del puente.
Profesionales del chárter y usuarios habituales habían mostrado su preocupación por el desgaste de una infraestructura con más de dos décadas de funcionamiento y reclamaban un plan de mantenimiento preventivo que evitara averías durante la temporada alta. Entre sus advertencias figuraban posibles problemas tanto en la estructura como en los sistemas hidráulicos y de apertura del puente.
La navegación se normaliza
Finalmente, los técnicos consiguieron reparar la avería y el puente volvió a abrirse alrededor de las 12.00 horas del sábado, permitiendo que las embarcaciones atrapadas pudieran reanudar la navegación y recuperando la normalidad en uno de los principales accesos al Mar Menor.
Aunque la incidencia quedó resuelta en pocas horas, el episodio ha vuelto a poner el foco sobre una infraestructura considerada estratégica para la movilidad marítima de La Manga. Tanto navegantes como profesionales del sector reclaman actuaciones que garanticen su fiabilidad durante los meses de mayor actividad, cuando miles de embarcaciones utilizan este paso entre ambos mares.









