La crisis de Vox en la Región de Murcia suma otra baja. María Guerrero, concejala del partido en el Ayuntamiento de Murcia, ha anunciado públicamente su salida de la formación a través de la red social X. Con esta dimisión, el partido acumula ya ocho concejales y una diputada que han abandonado sus filas en la región desde la caída del entonces líder regional José Ángel Antelo, el pasado 26 de febrero.
Guerrero ha dejado claro que su intención no es renunciar al cargo. Registrará su salida del grupo municipal de Vox y continuará como concejala no adscrita hasta el final del mandato. En su comunicado, escribió que actualmente no reconoce a su partido y que seguir en él supondría «avalar unos comportamientos que no comparto».
Meses de situación insostenible y una baja por ansiedad
La concejala ha explicado que su decisión llega después de meses de una situación que califica de «insostenible» dentro del grupo municipal. En su escrito señala directamente al portavoz del grupo y miembro del Comité Ejecutivo Nacional de Vox, Luis Gestoso, a quien acusa de dispensarle un trato «carente de la más mínima educación y respeto».
Según relata, trasladó esta situación a la dirección del partido con la esperanza de encontrar una solución interna que no perjudicara a la formación. Sin embargo, afirma que no recibió respuesta hasta que se encontraba de baja médica por ansiedad, lo que a su juicio ocurrió meses después de haber planteado el problema.
El detonante final llegó a finales de abril, cuando el nuevo presidente de Vox en la Región de Murcia, José Manuel Pancorbo, describió el ambiente en el grupo municipal como «magnífico». Guerrero considera que esas declaraciones no se corresponden con la realidad y que continuar en el partido habría supuesto «mirar hacia otro lado cuando se vierten afirmaciones que no son verdad».
Críticas a la meritocracia y a la deriva del partido
Más allá del trato personal recibido, la concejala extiende sus críticas a lo que describe como una deriva ideológica y organizativa del partido. Denuncia que se están contratando familiares y parejas de cargos en contra del principio de meritocracia que, a su juicio, Vox defendía en el momento en que ella se afilió, en 2022. También señala que hay personas que toleran conductas inadecuadas contra compañeros sin intervenir.
Guerrero lamenta la pérdida de perfiles que describe como «válidos y queridos» y advierte de que el deterioro interno está dañando la imagen del partido de una manera difícil de revertir. «Este no es el Vox al que yo me afilié», afirma.
Una crisis que arrancó con la caída de Antelo
La salida de Guerrero se enmarca en una crisis orgánica que Vox arrastra en Murcia desde que la dirección nacional destituyó a José Ángel Antelo como presidente regional y portavoz parlamentario el pasado febrero. Desde entonces, la hemorragia de cargos no se ha detenido y los abandonos sucesivos han debilitado la presencia del partido en las instituciones murcianas.









