El fuego arrasó más de ocho hectáreas de un espacio protegido de la Red Natura 2000 en la Sierra de las Moreras. La Guardia Civil atribuye el origen del incendio a una hoguera encendida en pleno monte durante la época de máximo riesgo
La Guardia Civil investiga a un hombre como presunto autor de un delito de incendio forestal tras determinar que el fuego declarado el pasado 11 de julio en la Sierra de las Moreras, en el término municipal de Mazarrón, se originó, presuntamente, por una hoguera encendida para cocinar en pleno terreno forestal. El incendio afectó a más de ocho hectáreas de una zona de alto valor ecológico integrada en la Red Natura 2000 y declarada Zona Especial de Conservación (ZEC).
La investigación ha sido desarrollada por agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil, en colaboración con la Brigada de Investigación de Delitos Ambientales (BRIDA) de la Comunidad Autónoma, que iniciaron las pesquisas inmediatamente después de la extinción del incendio con el objetivo de esclarecer las causas del siniestro.
Una investigación apoyada en el análisis del comportamiento del fuego
Los especialistas realizaron una inspección técnico-ocular sobre el terreno, analizando la geometría del incendio, la evolución de las llamas y los vestigios localizados en la zona.
Ese trabajo permitió identificar con precisión el punto de inicio del fuego y concluir que las llamas comenzaron en una hoguera realizada en terreno forestal para cocinar, una práctica expresamente prohibida durante la época de máximo riesgo de incendios. A partir de los indicios recopilados, los investigadores lograron identificar y localizar al presunto responsable, al que se le han instruido diligencias por un delito de incendio forestal que ya han sido remitidas a la autoridad judicial.
Ocho hectáreas calcinadas en un espacio protegido
El incendio se declaró alrededor de las 18:00 horas del 11 de julio en el paraje de la Sierra de las Moreras, uno de los enclaves naturales más valiosos del litoral murciano.
La rápida intervención del amplio dispositivo de extinción evitó que el fuego alcanzara viviendas situadas en las proximidades, aunque las llamas llegaron a calcinar más de ocho hectáreas de masa forestal pertenecientes a un espacio protegido por su elevado valor ambiental. La zona forma parte de la Red Natura 2000, el principal instrumento de conservación de la biodiversidad en la Unión Europea, y cuenta además con la figura de protección de Zona Especial de Conservación.
Los daños ocasionados afectan a un ecosistema especialmente sensible, donde conviven especies de flora y fauna adaptadas a uno de los paisajes mediterráneos más representativos de la costa murciana.
La Guardia Civil recuerda la prohibición de hacer fuego
Tras el esclarecimiento de los hechos, la Guardia Civil ha recordado que durante la campaña de alto riesgo de incendios está prohibido encender fuego en terrenos forestales o en su área de influencia, incluso para actividades aparentemente cotidianas como cocinar.
Las autoridades insisten en que una simple negligencia puede tener consecuencias devastadoras tanto para el patrimonio natural como para la seguridad de las personas, especialmente durante episodios de altas temperaturas, baja humedad y fuerte viento, condiciones que favorecen una rápida propagación de las llamas.
Los agentes recomiendan extremar las precauciones durante el verano, evitar cualquier fuente de ignición en el monte y avisar inmediatamente al 112 o a la Guardia Civil si se detecta una columna de humo o un incendio en su fase inicial.
Penas de prisión y multas
El Código Penal contempla penas de entre uno y cinco años de prisión, además de multas económicas, para quienes sean condenados por provocar incendios forestales, incluso cuando el origen del fuego responda a conductas imprudentes o negligentes.
En este caso, la investigación continúa su tramitación judicial mientras las autoridades recuerdan que la prevención sigue siendo la principal herramienta para evitar incendios en una comunidad donde el verano multiplica el riesgo debido a las elevadas temperaturas y a la sequedad de la vegetación.
El suceso vuelve a poner de manifiesto el enorme impacto que puede tener un gesto aparentemente insignificante cuando se realiza en un entorno forestal protegido. Una hoguera encendida para cocinar terminó convirtiéndose, presuntamente, en el origen de un incendio que arrasó parte de uno de los espacios naturales más valiosos del municipio de Mazarrón y obligó a movilizar un importante dispositivo de extinción para evitar consecuencias aún mayores.









