El conjunto grana ha comenzado la pretemporada 2026/27 con pruebas médicas y un importante proceso de renovación de la plantilla. La dirección deportiva y el nuevo cuerpo técnico afrontan un curso en el que el ascenso vuelve a ser el gran objetivo del club.
Comienza una nueva etapa cargada de ilusión
El Real Murcia ya ha puesto en marcha la temporada 2026/27. Tras el periodo vacacional, los futbolistas han iniciado la pretemporada con los habituales reconocimientos médicos antes de saltar al césped para las primeras sesiones de entrenamiento, que tendrán lugar en Pinatar Arena bajo las órdenes del nuevo entrenador, Sergi Guilló.
Como en los últimos años, el objetivo no cambia: abandonar la Primera Federación y regresar al fútbol profesional. Después de varias campañas quedándose a las puertas del ascenso, la entidad murcianista vuelve a construir un proyecto competitivo con la intención de dar el paso definitivo.
Renovación en el banquillo y en la plantilla
La planificación deportiva presenta importantes novedades. Manuel Sánchez Breis lidera la dirección deportiva y Sergi Guilló asume el reto de dirigir un equipo que aspira a competir desde la primera jornada por las posiciones de privilegio.
Durante las últimas semanas el club ha incorporado varios refuerzos para fortalecer todas las líneas del campo. Entre ellos destacan el portero Dani Jiménez, el lateral Víctor Olmedo, el extremo Joan Rojas, los centrocampistas Javi Mier y Chema Núñez, además del atacante Javi Moreno. También se espera la incorporación del lateral izquierdo Mounir Errahaly y el regreso de Joel Jorquera una vez resuelva su situación contractual.
Al mismo tiempo, la dirección deportiva continúa trabajando en la salida de algunos futbolistas para terminar de configurar una plantilla equilibrada antes del cierre del mercado estival.
La cantera sigue siendo una apuesta estratégica
El club también ha reforzado su apuesta por el talento formado en casa. En las últimas horas ha anunciado la renovación hasta 2028 del joven guardameta Manu García, una de las promesas de la cantera grana, mientras que el filial continúa reforzándose para afrontar su regreso a Segunda Federación con la incorporación del delantero Pedro Sempere.
Estos movimientos reflejan la voluntad del Real Murcia de combinar experiencia y juventud en un proyecto con vocación de estabilidad a medio plazo.
Una afición que mantiene intacta la esperanza
Pese a las decepciones sufridas en temporadas anteriores, el murcianismo vuelve a responder con ilusión. La campaña de abonados, presentada bajo el lema «No es el destino, es el camino», busca movilizar nuevamente a una de las aficiones más numerosas y fieles de la categoría.
El respaldo social será una vez más uno de los principales activos del club. El estadio Enrique Roca de Murcia está llamado a convertirse en un factor diferencial en una competición especialmente exigente, donde cada punto puede resultar decisivo en la lucha por el ascenso.
El reto de una categoría cada vez más competitiva
La Primera Federación volverá a reunir a clubes históricos y proyectos ambiciosos, por lo que la regularidad será clave para alcanzar el objetivo. El Real Murcia sabe que no bastará con una buena plantilla; también será necesario mantener un alto nivel competitivo durante toda la temporada y evitar los errores que han impedido culminar el ascenso en campañas anteriores.
Con la maquinaria ya en marcha, el club inicia un nuevo camino con un mensaje claro: convertir la ilusión del verano en resultados sobre el terreno de juego y devolver al Real Murcia al lugar que su historia y su afición consideran propio.









