Una joven ingeniera desarrolla un dispositivo capaz de controlar los niveles de glucosa sin necesidad de punciones. El prototipo, validado en hospitales y con una precisión superior al 96 %, ha recibido un premio nacional por su potencial para mejorar la vida de las personas con diabetes.
Controlar la glucosa varias veces al día forma parte de la rutina de millones de personas con diabetes. Esa tarea, que obliga a recurrir con frecuencia a pinchazos en los dedos o a sensores que deben sustituirse periódicamente, podría cambiar en el futuro gracias a un proyecto desarrollado en la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT).
La ingeniera Victoria López de Lamo, recién graduada en el doble grado de Ingeniería Electrónica e Ingeniería Biomédica, ha diseñado un dispositivo capaz de medir los niveles de glucosa de forma no invasiva, evitando las molestias asociadas a las punciones tradicionales. Su trabajo ha sido reconocido con el Premio al Mejor Trabajo Final de Estudios concedido por el Capítulo Español de la IEEE Instrumentation and Measurement Society (IEEE-IMS), uno de los principales organismos internacionales en el ámbito de la instrumentación y la medición.
Un proyecto con un origen muy personal
Detrás del desarrollo tecnológico existe también una historia familiar. La investigadora explica que la idea nació al convivir de cerca con la diabetes tipo 1 que padece su hermana.
Esa experiencia le permitió conocer las dificultades que afrontan diariamente miles de pacientes obligados a controlar constantemente su glucosa mediante sistemas que, aunque cada vez son más avanzados, siguen implicando molestias, costes periódicos y una dependencia de consumibles como sensores o tiras reactivas.
Con esa realidad como punto de partida, decidió orientar su proyecto de fin de estudios hacia la búsqueda de una alternativa que fuera más cómoda para los pacientes y, al mismo tiempo, mantuviera la fiabilidad necesaria para su aplicación clínica.
Cómo funciona el dispositivo
El prototipo desarrollado en la UPCT utiliza un resonador microstrip de lazo abierto, un sistema capaz de analizar las variaciones dieléctricas que experimentan los tejidos biológicos.
A partir de esos cambios físicos, el dispositivo estima la concentración de glucosa sin necesidad de extraer sangre ni perforar la piel. Para mejorar la precisión de las mediciones, incorpora además protocolos de calibración, un sistema de guiado anatómico y modelos de aprendizaje automático que procesan la información obtenida durante cada medición.
Los resultados obtenidos hasta el momento son especialmente prometedores. En las pruebas realizadas en entornos controlados, el sistema ha alcanzado una precisión clínica superior al 96 %, una cifra que lo acerca a la fiabilidad de los métodos invasivos utilizados actualmente.
Validado en hospitales
El desarrollo no se ha limitado al laboratorio universitario. El dispositivo ha sido sometido a un proceso de validación clínica en el Hospital General Universitario de Alicante y en el Hospital Universitario San Juan de Alicante.
Durante esas pruebas, el equipo integró el prototipo en las rutinas habituales de las pruebas de tolerancia oral a la glucosa, comparando sus resultados con las mediciones plasmáticas empleadas como referencia en la práctica clínica.
Esa fase permitió comprobar el comportamiento del sistema en condiciones reales y obtener los datos necesarios para evaluar su fiabilidad antes de continuar con futuras líneas de investigación. El proyecto ha estado dirigido por los investigadores José Manuel Ferrández y Carlos Gabriel Juan, especializados en ingeniería biomédica y tecnologías aplicadas a la salud.
Menos costes y más calidad de vida
Además de evitar el dolor y las molestias derivadas de los pinchazos repetidos, el dispositivo presenta otra ventaja importante: su potencial para reducir los costes del seguimiento de la diabetes.
Los métodos actuales requieren sustituir periódicamente sensores, adhesivos y otros materiales desechables. En cambio, el sistema desarrollado en Cartagena concentra la inversión en el propio equipo, lo que podría disminuir significativamente el gasto asociado al control continuado de la enfermedad si en el futuro llega a comercializarse.
Los investigadores consideran que esta característica puede resultar especialmente relevante para los sistemas públicos de salud y para pacientes que necesitan controles frecuentes durante toda su vida.
Un reconocimiento con proyección internacional
El premio concedido por el Capítulo Español de IEEE-IMS reconoce tanto la calidad científica del proyecto como su potencial de aplicación práctica.
El trabajo ya ha sido presentado en congresos nacionales e internacionales dedicados a la ingeniería biomédica y a la instrumentación electrónica, donde ha despertado interés por la posibilidad de avanzar hacia sistemas de monitorización más cómodos, accesibles y económicos.
Aunque todavía será necesario continuar investigando y desarrollar nuevas fases de validación antes de que una tecnología de este tipo pueda incorporarse a la práctica clínica habitual, el reconocimiento recibido sitúa a la Universidad Politécnica de Cartagena en el foco de una de las líneas de investigación con mayor impacto potencial para las personas con diabetes.
Si los próximos estudios confirman estos resultados, un gesto tan cotidiano como medirse la glucosa podría dejar de estar asociado a los pinchazos que durante décadas han acompañado a millones de pacientes en todo el mundo.









