El desmontaje culmina el soterramiento de las líneas eléctricas aéreas en dos zonas estratégicas de la ciudad. La actuación, financiada por la distribuidora de Iberdrola, elimina infraestructuras que durante años han condicionado el paisaje, la movilidad y el desarrollo urbanístico de la zona norte de Murcia.
Adiós a las grandes torres eléctricas de la zona norte
El paisaje de Los Rectores y la Costera Norte de Murcia comienza a cambiar. Los trabajos para retirar las grandes líneas eléctricas aéreas que atravesaban ambas zonas ya están en marcha y supondrán el desmontaje de ocho torres metálicas de gran tamaño y cerca de cuatro kilómetros de cableado.
La actuación constituye la última fase de un proceso iniciado años atrás para soterrar estas infraestructuras y responde a una demanda mantenida por los vecinos de la zona.
La alcaldesa de Murcia, Rebeca Pérez, ha asistido este martes al inicio de los trabajos junto a responsables de la compañía eléctrica.
Cerca de cuatro kilómetros de cables desaparecerán del paisaje
El alcance de la intervención resulta especialmente visible. No se trata únicamente de desmontar unas pocas estructuras, sino de hacer desaparecer casi cuatro kilómetros de tendidos eléctricos aéreos.
Una vez completado el soterramiento, las antiguas líneas han dejado de ser necesarias y comienza ahora su eliminación física.
Los trabajos permitirán desmontar ocho torres metálicas, algunas de grandes dimensiones y especialmente visibles desde las viviendas y las carreteras del entorno.
La retirada tendrá por tanto un efecto inmediato sobre el paisaje urbano, pero también permitirá liberar espacios hasta ahora condicionados por la presencia de las instalaciones eléctricas.
Los Rectores recupera un entorno sin tendidos aéreos
En Los Rectores, la actuación tiene una incidencia especialmente directa sobre los residentes.
La urbanización ha convivido durante años con líneas y torres eléctricas que atravesaban su entorno. El soterramiento y posterior retirada de estas estructuras elimina ahora esa presencia visual.
El Ayuntamiento considera que la intervención supondrá una mejora de la calidad urbana y paisajística de esta zona residencial.
Además del impacto visual, la eliminación de grandes infraestructuras aéreas facilita la reorganización futura de determinados espacios y reduce las servidumbres asociadas a los tendidos.
La Costera Norte gana espacio para mejorar la circulación
La actuación adquiere todavía otra dimensión en la Costera Norte, una infraestructura fundamental para la movilidad y el desarrollo futuro del norte del municipio.
Algunas de las torres que ahora se están retirando condicionaban directamente la calzada y reducían su capacidad, según la información facilitada sobre los trabajos.
Su eliminación permitirá liberar esos puntos y facilitar futuras actuaciones sobre la vía.
La Costera Norte desempeña un papel importante en las conexiones entre diferentes áreas de esta parte de Murcia y su desarrollo ha estado durante años vinculado a las necesidades de crecimiento urbanístico y mejora de la movilidad.
Una actuación que culmina años de trabajos
La retirada que comienza ahora es en realidad la parte más visible de una intervención mucho más compleja.
Antes de desmontar las torres ha sido necesario soterrar las instalaciones eléctricas, garantizando que el suministro pudiera mantenerse mediante las nuevas conducciones.
Una vez completada esa fase, las antiguas infraestructuras aéreas pueden desaparecer definitivamente.
El Ayuntamiento señala que el proyecto culmina años de actuaciones y colaboración para hacer posible el soterramiento.
La retirada de las estructuras supone así el último paso de un proceso técnico que ha requerido trasladar bajo tierra unas instalaciones esenciales para el suministro eléctrico.
Iberdrola asume la actuación
Los trabajos están siendo impulsados y financiados por la distribuidora del grupo Iberdrola, propietaria de las infraestructuras eléctricas.
La colaboración entre la compañía y el Ayuntamiento ha permitido coordinar el soterramiento y la posterior retirada de las antiguas instalaciones.
Este tipo de actuaciones resulta especialmente complejo en áreas urbanas en expansión, ya que las redes eléctricas existentes deben adaptarse a nuevos desarrollos sin comprometer el suministro.
En este caso, la solución ha pasado por trasladar las líneas bajo tierra y eliminar posteriormente los tendidos que habían quedado en superficie.
La zona norte de Murcia continúa transformándose
La retirada de las torres se produce además en un área especialmente importante para el crecimiento de la ciudad.
El entorno de la Costera Norte concentra zonas residenciales, accesos a los campus universitarios y conexiones con pedanías y barrios del norte del municipio.
La movilidad en este entorno ha sido objeto de debate durante los últimos años. De hecho, la propia Junta Municipal de El Puntal ha reclamado completar el tramo pendiente de la Costera Norte entre Terra Natura y Guadalupe, de aproximadamente 1.400 metros, para mejorar los desplazamientos hacia los campus de la UMU y la UCAM y las conexiones con Guadalupe, Espinardo y El Puntal.
La eliminación de las torres no resuelve por sí sola todas estas necesidades, pero libera obstáculos que condicionaban determinadas zonas de la infraestructura viaria.
Menos impacto visual y más posibilidades urbanísticas
Las grandes líneas de alta tensión han formado parte durante décadas del paisaje de numerosos espacios periféricos que, con el crecimiento de las ciudades, terminaron integrándose en áreas residenciales.
Cuando eso ocurre, las torres pueden convertirse en una limitación para el desarrollo de nuevos viales, viviendas o zonas verdes.
El soterramiento permite mantener la red eléctrica y, al mismo tiempo, recuperar el espacio ocupado por las instalaciones aéreas.
En Los Rectores y la Costera Norte, la desaparición de las ocho estructuras supondrá precisamente una transformación perceptible para quienes circulan o viven diariamente en la zona.
Una demanda vecinal que llega a su fase final
El inicio del desmontaje representa también la culminación de una reivindicación histórica de los residentes.
Después del soterramiento de las líneas, quedaba pendiente retirar las estructuras que todavía permanecían sobre el terreno. Ese proceso comienza ahora con los trabajos anunciados este 18 de agosto.
Cuando finalicen, ocho grandes torres y cerca de cuatro kilómetros de cables habrán desaparecido definitivamente de Los Rectores y la Costera Norte.
Una actuación fundamentalmente técnica que terminará teniendo consecuencias mucho más visibles: recuperar paisaje urbano, liberar espacio y eliminar algunos de los obstáculos que durante años han condicionado el desarrollo de una de las principales zonas de expansión de Murcia.









