Inspectores de Salud Pública han acudido al Colegio Fuenteblanca después de que se detectaran larvas de gorgojo del trigo en varios platos del comedor. El centro retiró la comida e inmovilizó pasta, harina y legumbres mientras se investiga el origen del producto. Algunas familias cuestionan además la calidad del servicio de catering.
La Consejería de Salud ha abierto una investigación después de que se detectaran larvas de gorgojo del trigo en varios platos de pasta servidos a alumnos del Colegio Fuenteblanca de Murcia.
El incidente se produjo durante el servicio de comedor del miércoles. Cuando los responsables advirtieron la presencia de los insectos, los platos fueron retirados, aunque algunos estudiantes ya habían comenzado a comer. Según la información conocida hasta el momento, la ingesta accidental de estas larvas no supone un riesgo para la salud.
El centro comunicó inmediatamente lo ocurrido a la empresa encargada del catering, Ausolan, que comenzó a prestar el servicio en el colegio aproximadamente un mes antes. También fueron informados los servicios de Inspección de Educación y de Sanidad.
Como medida preventiva se decidió inmovilizar las existencias de pasta, harina y legumbres almacenadas hasta determinar el origen de la contaminación.
Salud Pública inspecciona el comedor
Inspectores de Salud Pública acudieron este viernes al centro educativo para comprobar las instalaciones y analizar el procedimiento seguido en la conservación y preparación de los alimentos.
Los primeros indicios apuntan a que los paquetes de macarrones podrían haber llegado ya contaminados desde el proveedor, aunque esta hipótesis todavía debe confirmarse mediante los correspondientes informes de trazabilidad.
Será precisamente ese seguimiento del producto el que permita determinar en qué punto de la cadena alimentaria apareció el problema: durante la fabricación, el almacenamiento, el transporte o una vez que los alimentos llegaron al comedor.
La Consejería de Salud ha señalado que se han puesto en marcha medidas correctoras para reforzar el control de las materias primas utilizadas en la elaboración de las comidas.
Por el momento, no consta que ningún alumno haya sufrido problemas de salud relacionados con lo ocurrido.
Las familias fueron informadas
La dirección del Colegio Fuenteblanca convocó una primera reunión con las familias aproximadamente una hora después de producirse el incidente y posteriormente ha mantenido nuevos encuentros para explicar las actuaciones realizadas.
La aparición de las larvas ha provocado preocupación entre algunos padres y madres, pero también ha sacado a la luz otras quejas sobre el funcionamiento del comedor.
Según las informaciones publicadas, algunas familias han expresado su descontento por la calidad y elaboración de determinados platos y por cambios en los menús que, aseguran, no siempre son comunicados con suficiente antelación.
Estas críticas deberán diferenciarse de la investigación sanitaria actualmente abierta. Que existan quejas sobre el servicio no permite establecer que estén relacionadas con la aparición de los insectos ni determinar responsabilidades antes de conocer los resultados de la inspección.
Qué es el gorgojo del trigo
El gorgojo es un pequeño insecto que puede aparecer en productos secos almacenados durante periodos prolongados, especialmente cereales, arroz, pasta y harinas.
Su presencia resulta desagradable y evidencia una contaminación del alimento, por lo que el producto afectado debe retirarse. En este caso, la información disponible señala que su ingesta accidental no representa un peligro para la salud de los alumnos.
Esto no elimina la obligación de investigar cómo llegaron las larvas hasta los platos de los estudiantes.
En un comedor escolar, donde comen diariamente menores de edad, los controles de recepción, conservación, manipulación y preparación de los alimentos deben permitir detectar cualquier incidencia y actuar inmediatamente.
Eso es precisamente lo que Salud Pública trata ahora de esclarecer.
La trazabilidad deberá determinar el origen
La investigación será especialmente importante para delimitar responsabilidades.
Si se confirma que los paquetes llegaron contaminados al colegio, habrá que determinar dónde se produjo el problema y si existen otros lotes del mismo proveedor que puedan encontrarse afectados.
Si, por el contrario, la contaminación se produjo durante el almacenamiento posterior, la investigación deberá analizar las condiciones de conservación.
Por ahora no existe una conclusión definitiva.
El Colegio Fuenteblanca es un centro concertado situado en la avenida Don Juan de Borbón de Murcia y dispone de servicio de comedor entre otras prestaciones educativas.
La actuación de los inspectores deberá aclarar ahora el origen de las larvas y comprobar que las medidas adoptadas permiten garantizar la normalidad del servicio.
Mientras tanto, conviene mantener una distinción importante: la imagen de larvas en el plato de un niño resulta inevitablemente alarmante, pero los datos conocidos hasta ahora no indican que exista un problema sanitario para los alumnos.
Lo que sí existe es una incidencia alimentaria que debe investigarse hasta conocer cómo ocurrió y evitar que vuelva a repetirse.









