La Región registró durante 2025 un total de 831 diagnósticos de gonorrea y 785 de clamidia. Los especialistas advierten de la relajación en el uso del preservativo y reclaman que la educación afectivo-sexual forme parte de la formación de los jóvenes.
Las infecciones de transmisión sexual continúan creciendo en la Región de Murcia y los últimos datos vuelven a situar el foco especialmente sobre la población joven.
Durante 2025 se notificaron 831 casos de infección gonocócica y 785 de clamidia, lo que supone más de 1.600 diagnósticos únicamente entre estas dos enfermedades.
A ellos se suman 290 casos de sífilis y 31 de linfogranuloma venéreo.
Los datos proceden del último informe de vigilancia epidemiológica del Ministerio de Sanidad y del Instituto de Salud Carlos III y confirman que la Región mantiene una evolución ascendente en dos de las infecciones de transmisión sexual más frecuentes.
La gonorrea pasó de 792 casos registrados en 2024 a 831 durante 2025, alcanzando una tasa de 52,36 diagnósticos por cada 100.000 habitantes.
La clamidia registró una tasa de 49,46 casos por cada 100.000 habitantes.
Aunque ambas cifras se mantienen por debajo de la media española, su evolución confirma que las infecciones de transmisión sexual continúan siendo un problema de salud pública que difícilmente puede abordarse únicamente desde las consultas médicas.
Los jóvenes, entre los más afectados
La mayor incidencia se concentra entre las personas de 20 a 35 años.
Carlos Galera, responsable de la Unidad de ETS del Hospital Virgen de la Arrixaca, señala varios factores para explicar el fenómeno: cambios en los hábitos sexuales y en las formas de relacionarse, pero también una mayor capacidad para detectar estas infecciones gracias a las nuevas técnicas diagnósticas y al incremento de los controles.
Los especialistas advierten además de una cuestión especialmente importante: algunas infecciones pueden desarrollarse sin síntomas.
Es el caso frecuente de la clamidia.
Una persona puede estar infectada, desconocerlo y continuar transmitiéndola a sus parejas sexuales. De ahí la importancia de realizar controles cuando se han mantenido relaciones de riesgo aunque aparentemente no exista ningún problema de salud.
Los expertos continúan señalando el preservativo como una de las principales herramientas preventivas frente a las infecciones de transmisión sexual.
La educación sexual vuelve a aparecer como asignatura pendiente
Pero la respuesta sanitaria no termina en el preservativo.
Galera defiende que la educación para la salud y la educación afectivo-sexual se incorporen al currículo educativo desde edades tempranas, de manera que los jóvenes dispongan de información antes de iniciar sus relaciones sexuales.
Es probablemente uno de los aspectos más importantes que dejan los nuevos datos.
La educación sexual continúa provocando controversias políticas y sociales, pero las cifras epidemiológicas muestran que existe un problema real que afecta especialmente a generaciones jóvenes.
Hablar de consentimiento, prevención, anticoncepción, infecciones de transmisión sexual y relaciones saludables no significa incentivar las relaciones sexuales entre adolescentes. Significa proporcionar información para que, cuando se produzcan, puedan tomar decisiones con conocimiento suficiente para proteger su salud y la de otras personas.
La prevención resulta especialmente relevante en un contexto en el que las redes sociales y las nuevas formas de relación han transformado también la manera en que los jóvenes conocen a sus parejas.
Murcia sigue la tendencia española
El problema no es exclusivamente regional.
España notificó durante 2025 37.467 casos de gonorrea y 44.511 de clamidia.
La clamidia continúa creciendo a escala nacional y se ha convertido en la infección de transmisión sexual bacteriana más diagnosticada. Más de un tercio de los casos corresponde a menores de 25 años.
En gonorrea y sífilis, los datos nacionales apuntan a una estabilización después de décadas de crecimiento, aunque ambas permanecen en niveles históricamente elevados.
Murcia presenta tasas inferiores a la media española, pero eso no elimina la tendencia regional ni la necesidad de reforzar las políticas preventivas.
La propia Consejería de Salud dispone de servicios de asesoramiento, pruebas diagnósticas y prevención de infecciones de transmisión sexual. En el municipio de Murcia funciona además Murcia Checkpoint, un servicio público, gratuito y confidencial que permite realizar pruebas de VIH, sífilis, clamidia, gonorrea y hepatitis, además de ofrecer asesoramiento sobre salud sexual.
Prevenir antes que curar
El aumento de los diagnósticos no tiene una única explicación.
Una mayor realización de pruebas permite descubrir infecciones que anteriormente podían pasar inadvertidas, lo que también contribuye al incremento de las cifras oficiales. Pero los especialistas llevan años alertando igualmente sobre las prácticas sexuales sin protección.
Por eso el problema necesita una respuesta que combine asistencia sanitaria, diagnóstico precoz, acceso sencillo a pruebas, preservativos y educación.
El Ministerio de Sanidad ha planteado dentro de su hoja de ruta frente a las ITS para 2026-2030 reforzar precisamente esas políticas preventivas y facilitar el acceso al diagnóstico.
Los números de Murcia muestran por qué.
Más de 1.600 diagnósticos de gonorrea y clamidia en solamente un año son también 1.600 razones para que la educación sexual y la prevención dejen de tratarse como asuntos incómodos y empiecen a considerarse plenamente cuestiones de salud pública.








