La televisión convencional continúa perdiendo tiempo de consumo entre los españoles, pero acontecimientos excepcionales como el Mundial de fútbol siguen siendo capaces de reunir audiencias millonarias y paralizar el país frente a la pantalla.
Un cambio de hábitos que no se detiene
La forma de consumir contenidos audiovisuales continúa transformándose. La televisión tradicional pierde cada año minutos de consumo diario frente al crecimiento de las plataformas de streaming, los vídeos bajo demanda y las redes sociales, especialmente entre los espectadores más jóvenes.
Según el balance de audiencia elaborado por Barlovento Comunicación al cierre de la temporada televisiva 2025-2026, el consumo de televisión lineal ha vuelto a descender hasta marcar uno de sus registros más bajos, mientras aumenta el tiempo que los ciudadanos utilizan el televisor para acceder a plataformas digitales como Netflix, Prime Video, Disney+, Max o YouTube.
La tendencia confirma un cambio que se viene consolidando desde hace años: el espectador ya no depende de una programación fija para acceder a los contenidos, sino que decide qué ver, cuándo hacerlo y desde qué dispositivo.
El Mundial rompe todas las previsiones
Sin embargo, hay un tipo de contenido que sigue demostrando un enorme poder de convocatoria: los grandes acontecimientos en directo.
El mejor ejemplo lo ha ofrecido el Mundial de fútbol. El partido de cuartos de final entre España y Bélgica reunió una audiencia media de 11,45 millones de espectadores y alcanzó una espectacular cuota de pantalla del 76,5 %, convirtiéndose en una de las emisiones más vistas del año.
En total, más de 16 millones de personas siguieron algún momento de la jornada mundialista, confirmando que el deporte en directo continúa siendo uno de los principales motores de la televisión tradicional.
El fenómeno no resulta casual. El Mundial continúa siendo uno de los pocos acontecimientos capaces de detener durante unas horas el consumo fragmentado de contenidos y reunir a millones de personas en torno a una misma retransmisión. En Contrapunto Murcia ya analizamos esta dimensión en el reportaje «Comienza el Mundial 2026: el fútbol vuelve a reunir al planeta», donde explicamos cómo el campeonato trasciende el deporte para convertirse en una experiencia colectiva capaz de conectar a personas de distintas generaciones y culturas.
Murcia, entre las comunidades más futboleras
La pasión por la Selección también quedó reflejada en la Región de Murcia.
Los datos de audiencia situaron a la comunidad como la segunda de España con mayor seguimiento televisivo del encuentro entre España y Bélgica, alcanzando una cuota de pantalla del 80,2 %, solo superada por la Comunidad de Madrid.
El dato confirma que, cuando se producen acontecimientos deportivos de gran trascendencia, la televisión convencional mantiene una enorme capacidad para reunir a millones de personas frente a la pantalla al mismo tiempo.
El streaming cambia las reglas
Fuera de estos grandes acontecimientos, la realidad es muy distinta.
Las plataformas de vídeo bajo demanda han modificado profundamente los hábitos de consumo. Cada vez resulta más habitual ver series, películas o documentales desde teléfonos móviles, tabletas, ordenadores o televisores conectados, sin depender de horarios de emisión.
Además, los algoritmos de recomendación permiten personalizar completamente la experiencia del usuario, algo que ha cambiado la forma de descubrir nuevos contenidos.
El consumo bajo demanda ha reducido el protagonismo de la parrilla tradicional y ha favorecido el llamado consumo a la carta, especialmente entre menores de 45 años.
Incluso Netflix mira hacia la televisión tradicional
Paradójicamente, algunas plataformas digitales estudian ahora incorporar elementos propios de la televisión convencional.
Netflix analiza nuevas funciones que permitirían ofrecer canales con programación continua para combatir la denominada «fatiga de elección», es decir, la dificultad que experimentan muchos usuarios cuando deben escoger entre miles de títulos disponibles.
La compañía también estudia integrar servicios de otras plataformas para convertirse en un gran centro de entretenimiento audiovisual, acercándose parcialmente al modelo tradicional que durante años intentó sustituir.
La televisión sigue siendo el medio de los grandes acontecimientos
Aunque el tiempo diario dedicado a la televisión lineal continúa descendiendo, los acontecimientos en directo mantienen intacta buena parte de su capacidad de convocatoria.
El deporte, las grandes galas, los acontecimientos institucionales o determinadas coberturas informativas siguen concentrando millones de espectadores de forma simultánea, algo que ninguna otra plataforma consigue con la misma intensidad.
Precisamente por ello, las cadenas continúan compitiendo por los derechos de emisión de eventos deportivos internacionales, conscientes de que constituyen uno de los pocos contenidos capaces de generar audiencias masivas.
Un modelo que evoluciona, no desaparece
Los expertos consideran que la televisión tradicional no atraviesa tanto una desaparición como una profunda transformación.
Mientras el entretenimiento cotidiano migra hacia el consumo bajo demanda, la televisión lineal mantiene su fortaleza como espacio compartido para vivir acontecimientos excepcionales en tiempo real.
El Mundial de fútbol ha vuelto a demostrar que, cuando la ocasión lo merece, millones de personas siguen eligiendo reunirse frente al televisor para compartir una misma emoción. El reto para las cadenas será adaptar su modelo a una audiencia cada vez más digital sin perder esa capacidad única de convertir determinados eventos en experiencias colectivas.









