Los dos nidos localizados este verano en el litoral murciano han dejado hasta el momento 136 crías vivas. Un total de 79 tortugas ya han sido liberadas al mar, mientras otras 57 permanecerán temporalmente bajo seguimiento dentro del programa de conservación ‘head-starting’. Otros 13 huevos continúan incubándose en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre El Valle.
Las playas de La Manga y Calblanque han sido este verano escenario de uno de los acontecimientos naturales más singulares del litoral murciano. Los dos nidos de tortuga boba (Caretta caretta) detectados durante el mes de julio han concluido su proceso de eclosión y exhumación con 136 crías vivas.
El balance todavía no es definitivo. Otros 13 huevos permanecen en incubadoras del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre El Valle, por lo que podrían producirse nuevos nacimientos durante los próximos días.
De las tortugas nacidas en las playas, 79 ya han sido liberadas al Mediterráneo y otras 57 han sido seleccionadas para participar en el programa head-starting. Este sistema mantiene a las crías durante su primera etapa de crecimiento en condiciones controladas antes de devolverlas posteriormente al medio natural.
La primera puesta apareció en La Manga
La temporada comenzó el 2 de julio, cuando una tortuga boba realizó una puesta de 75 huevos en La Manga. Los técnicos dejaron 70 en un nido protegido en la propia playa y trasladaron cinco a las instalaciones de El Valle como medida de seguridad.
Hubo que esperar hasta el 23 de agosto para contemplar las primeras eclosiones. Aquella jornada nacieron 64 tortugas. Posteriormente aparecieron otras dos y, durante la exhumación realizada el 26 de agosto, los especialistas encontraron tres ejemplares vivos más.
El resultado provisional de este primer nido es de 69 crías. De ellas, 43 fueron liberadas directamente desde la playa y 26 permanecerán inicialmente dentro del programa de crecimiento controlado.
Otras 67 crías en Calblanque
La segunda puesta fue localizada apenas seis días después, el 8 de julio, en el Parque Regional de Calblanque.
La tortuga depositó en este caso 92 huevos. Un total de 84 permanecieron protegidos en la playa de Déntoles y los ocho restantes fueron trasladados al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre.
Las eclosiones comenzaron el 22 de agosto y se prolongaron durante varios días. Finalmente se contabilizaron 67 crías vivas. De ellas, 36 fueron liberadas al mar y otras 31 quedaron incorporadas al programa head-starting.
Sumando ambos nidos, La Manga y Calblanque aportan por ahora las 136 tortugas que forman el balance de la temporada.
Semanas de vigilancia en las playas
Detrás de cada nacimiento hay varias semanas de trabajo. Una vez localizada una puesta, se activa un protocolo que incluye protección del nido, vigilancia, control de temperaturas y seguimiento hasta que termina la eclosión.
En este dispositivo participan técnicos, agentes medioambientales y voluntarios. La colaboración ciudadana también resulta importante, especialmente para comunicar rápidamente la presencia de una tortuga adulta o la aparición de rastros sobre la arena.
El consejero de Medio Ambiente, Juan María Vázquez, considera que los resultados obtenidos este verano muestran tanto las condiciones del litoral murciano para la nidificación como la importancia del dispositivo desplegado para proteger cada puesta.
57 tortugas crecerán antes de regresar al mar
No todas las crías siguen el mismo camino inmediatamente después de nacer.
La liberación directa permite que las pequeñas tortugas recorran la playa y entren en el Mediterráneo de manera natural. El programa head-starting, en cambio, selecciona determinados ejemplares para mantenerlos durante su primera fase de crecimiento bajo supervisión especializada.
El objetivo es que alcancen un mayor tamaño antes de ser liberados, aumentando así sus posibilidades durante una etapa especialmente vulnerable de su vida.
Con 79 tortugas ya en libertad, 57 creciendo bajo seguimiento y otros 13 huevos todavía en incubación, el verano deja uno de sus balances ambientales más llamativos en la costa murciana y confirma que La Manga y Calblanque vuelven a ser lugares elegidos por la tortuga boba para reproducirse.









