México, Estados Unidos y Canadá inauguran el mayor Mundial de la historia en una edición que reúne a 48 selecciones y convierte al fútbol, una vez más, en un lenguaje compartido por millones de personas.
Hay acontecimientos que trascienden el deporte. Cada cuatro años, durante unas pocas semanas, el planeta parece hablar un idioma común. Las diferencias políticas, culturales o geográficas no desaparecen, pero quedan temporalmente suspendidas bajo una misma conversación: el fútbol.
Este jueves comienza oficialmente el Mundial 2026, una edición histórica por varios motivos. Será la primera Copa del Mundo organizada conjuntamente por tres países —México, Estados Unidos y Canadá— y también la primera que contará con 48 selecciones participantes y un total de 104 partidos.
La inauguración ha tenido como escenario el legendario Estadio Azteca de Ciudad de México, que vuelve a entrar en la historia del fútbol al convertirse en el primer estadio que acoge tres aperturas mundialistas, tras haber sido sede también de los Mundiales de 1970 y 1986.
Mucho más que un torneo
La ceremonia inaugural ha reunido música, cultura y espectáculo en una celebración pensada para reflejar la diversidad de los países anfitriones y la dimensión global del fútbol. Entre los artistas participantes figuran nombres como Alejandro Fernández, Maná, Belinda, J Balvin, Los Ángeles Azules, Lila Downs o Danny Ocean, mientras que Shakira y Burna Boy han interpretado el tema oficial del torneo.
Pero más allá de las actuaciones y los efectos visuales, el Mundial sigue conservando algo que pocas competiciones deportivas han conseguido mantener con tanta fuerza: la capacidad de generar recuerdos compartidos. Y que va más allá de lo meramente deportivo.
Cada generación guarda su propio Mundial. Hay quien recuerda a Pelé levantando la copa en México. Otros conservan en la memoria las carreras de Maradona, los goles de Zidane o las noches inolvidables de la selección española en Sudáfrica. El fútbol cambia, los jugadores pasan y las tácticas evolucionan, pero la emoción permanece.
Un mes para detener el reloj
Durante las próximas semanas habrá sorpresas, decepciones, héroes inesperados y favoritos que caerán antes de tiempo.
Habrá niños viendo su primer Mundial y personas mayores recordando los anteriores.
Habrá discusiones en los bares, camisetas colgadas en los balcones y conversaciones que comenzarán con una pregunta sencilla: «¿Viste el partido?».
Porque quizá esa sea una de las grandes virtudes del fútbol.
En un tiempo dominado por pantallas personalizadas, algoritmos y consumos individuales, todavía existen acontecimientos capaces de reunir a millones de personas frente a una misma historia.
El balón vuelve a rodar
El Mundial 2026 acaba de comenzar. Dentro de unas semanas conoceremos al campeón. Sabremos qué selección levantó el trofeo y qué jugadores ocuparon las portadas. Pero lo verdaderamente extraordinario es que, desde hoy, millones de personas en todos los continentes vuelven a compartir una misma emoción. Y eso sigue siendo algo difícil de encontrar en el mundo actual. Algo verdaderamente extraordinario.
Guía rápida para seguir el Mundial 2026 desde España
La ceremonia inaugural del Mundial 2026 se celebra este jueves a las 19:30 horas (hora peninsular española) y podrá seguirse gratuitamente a través de La 1 de RTVE y RTVE Play. Tras el espectáculo de apertura, el partido inaugural entre México y Sudáfrica comenzará a las 21:00 horas.
En cuanto a la selección española, RTVE ofrecerá todos sus encuentros de la fase de grupos. El debut de España será ante Cabo Verde el próximo 16 de junio a las 18:00 horas, seguido de los partidos frente a Arabia Saudí y Uruguay.
Además de RTVE, la cobertura completa del torneo podrá seguirse a través de DAZN, que retransmitirá la totalidad de los encuentros del campeonato.








