Los incendios de Madrid y Ávila afrontan este domingo una nueva jornada crítica con cerca de 100.000 personas evacuadas o confinadas y decenas de miles de hectáreas afectadas. Toledo ha sido incorporada a la emergencia de interés nacional ante la evolución del fuego, mientras un dispositivo enviado desde la Región de Murcia participa en las tareas de extinción.
La lucha contra los grandes incendios forestales que afectan a Madrid y Ávila entra este domingo 26 de julio en una fase decisiva. La reducción del avance de algunos frentes durante la madrugada y unas condiciones meteorológicas inicialmente más favorables han permitido que los medios aéreos vuelvan a incorporarse al dispositivo, aunque los incendios continúan activos y la situación sigue siendo muy compleja.
El escenario ha crecido además territorialmente. Toledo ha sido incorporada a la declaración de emergencia de interés nacional que ya afectaba a la Comunidad de Madrid y a la provincia de Ávila.
El Ministerio del Interior ha ampliado oficialmente el ámbito de la emergencia ante la evolución de los incendios hacia Castilla-La Mancha. La medida aparece publicada este domingo en el Boletín Oficial del Estado mediante una orden fechada el 25 de julio.
La emergencia afecta así a territorios de Madrid, Castilla y León y Castilla-La Mancha, lo que refuerza la necesidad de coordinar bajo una misma dirección los recursos movilizados para hacer frente a los diferentes frentes.
Madrid sigue sin estabilizar el incendio
La Sierra Oeste madrileña continúa siendo uno de los puntos más complicados. El incendio sigue activo y sin estabilizar, aunque el menor avance registrado durante la noche permitió a los equipos trabajar sobre distintos sectores y reforzar las líneas de control.
Con la llegada del día se han reanudado las labores aéreas, que complementan el trabajo desarrollado durante la madrugada por unos 50 medios terrestres.
El operativo mantiene como prioridad la defensa de los núcleos habitados y de las urbanizaciones situadas en el entorno de los frentes.
El incendio de la Sierra Oeste acabó formando un único gran complejo después de la unión de los fuegos registrados en Villa del Prado, San Martín de Valdeiglesias y Almorox. Este último municipio se encuentra ya en Toledo, una circunstancia que ayuda a entender la dimensión supraterritorial que ha adquirido la emergencia.
Toledo se suma oficialmente al dispositivo nacional
La ampliación de la emergencia de interés nacional a Toledo supone incorporar formalmente la provincia castellanomanchega al dispositivo estatal de coordinación.
La declaración permite al Ministerio del Interior ordenar y coordinar las actuaciones y gestionar conjuntamente los recursos estatales, autonómicos y locales que sean necesarios. La dirección operativa está encomendada a la jefatura de la Unidad Militar de Emergencias.
El Gobierno había declarado inicialmente la emergencia nacional en Madrid y Ávila por la rápida propagación de los incendios, la existencia de varios frentes simultáneos, las evacuaciones y la amenaza sobre zonas habitadas.
La evolución posterior ha obligado ahora a extender ese ámbito hacia Toledo.
Ávila acumula unas 21.000 hectáreas afectadas
En Castilla y León, el incendio iniciado en Burgohondo continúa centrando buena parte de los esfuerzos de los equipos de extinción.
La superficie afectada se sitúa en torno a las 21.000 hectáreas dentro de un perímetro estimado de 112 kilómetros, con afección al Valle del Alberche y al Valle del Tiétar.
La evolución de las llamas obligó a ordenar evacuaciones preventivas durante el sábado en diferentes municipios ante el peligro para los núcleos habitados.
Uno de los principales retos del operativo está en controlar los sectores próximos a la Comunidad de Madrid y evitar que la interacción entre los grandes incendios complique todavía más las tareas de extinción.
Entre Madrid y Ávila, cerca de 100.000 personas han tenido que ser evacuadas o permanecer confinadas como consecuencia de los incendios.
Murcia participa con 20 profesionales, nueve vehículos y un helicóptero
La Región de Murcia participa directamente en el operativo desplegado contra los incendios.
El Gobierno regional movilizó este sábado un contingente desde la base BRIMUR de Cieza integrado por 20 bomberos y técnicos, acompañado de nueve vehículos y un helicóptero.
El dispositivo está formado por doce bomberos forestales de BRIMUR, dos agentes medioambientales, dos capataces coordinadores, un técnico de extinción, un oficial de seguridad, un oficial de enlace y un analista.
Los medios terrestres enviados incluyen dos vehículos autobomba y siete vehículos ligeros, además del helicóptero movilizado por la Comunidad Autónoma.
El contingente murciano fue destinado al puesto de mando de Navaluenga para trabajar en el sector correspondiente al incendio de Ávila.
La aportación de la Región se suma a los medios enviados desde otras comunidades autónomas, a los recursos estatales y a la intervención de la Unidad Militar de Emergencias.
Una jornada condicionada por el viento
Aunque el inicio de este domingo ofrece unas condiciones algo más favorables para las labores de extinción, las autoridades mantienen la cautela.
El incendio de Madrid continúa activo y sin estabilizar y la evolución del viento puede volver a modificar rápidamente el comportamiento de las llamas. Las altas temperaturas y la baja humedad continúan siendo factores desfavorables para los equipos que trabajan sobre el terreno.
La posibilidad de recuperar plenamente la actuación de los medios aéreos representa, sin embargo, una oportunidad para reforzar durante las próximas horas las líneas abiertas desde tierra.
La extensión de la emergencia hacia Toledo confirma que la prioridad sigue siendo evitar nuevos avances y proteger los municipios amenazados.
Mientras los equipos continúan trabajando en Madrid, Ávila y Toledo, la Región de Murcia mantiene personal y medios integrados en un dispositivo que se ha convertido en una de las mayores operaciones contra incendios forestales de este verano.








