El conjunto grana se impuso por 4-0 en su estreno liguero ante su afición y suma seis puntos de seis posibles. Dos victorias, cinco goles a favor y ninguno en contra colocan al equipo de Sergi Guilló al frente de su grupo y permiten al murcianismo comenzar a ilusionarse, aunque la temporada apenas acaba de empezar.
El Real Murcia ha necesitado solo dos jornadas para conseguir algo que en Nueva Condomina se echaba de menos: que la afición salga del estadio hablando de fútbol y mirando hacia arriba.
El conjunto dirigido por Sergi Guilló goleó este domingo al Teruel por 4-0 en el Enrique Roca y completó un comienzo de campeonato perfecto. Dos partidos, dos victorias y seis puntos que colocan al equipo grana como líder de su grupo de Primera Federación.
Es demasiado pronto para sacar conclusiones. Quedan muchos meses, campos complicados y momentos en los que seguramente llegarán las dudas. Pero después de temporadas en las que el Murcia ha convivido demasiado pronto con la irregularidad, empezar ganando también es una manera de construir confianza.
Un Murcia que salió a mandar
El partido ante el Teruel dejó una sensación especialmente positiva porque el resultado no llegó por casualidad.
El Murcia tomó el control desde el comienzo y buscó la portería rival con una intensidad que terminó encontrando premio. El equipo fue creciendo conforme avanzaban los minutos y consiguió transformar su dominio en goles hasta cerrar una goleada que convirtió el estreno en casa en una fiesta.
El 4-0 supone además una importante inyección de confianza para una plantilla construida con el objetivo de estar entre los equipos que peleen por la zona alta.
Sergi Guilló ha insistido desde su llegada en construir un equipo reconocible, intenso y capaz de competir con independencia del escenario. Las dos primeras jornadas ofrecen argumentos para pensar que el trabajo comienza a trasladarse al terreno de juego.
Seis puntos y la portería todavía a cero
Hay un dato que quizá explique mejor que ningún otro el buen comienzo: el Real Murcia todavía no ha recibido un gol.
A la victoria conseguida en la primera jornada se suma ahora el contundente triunfo ante el Teruel. El resultado permite alcanzar los seis puntos y situarse en lo más alto de la clasificación gracias a la diferencia de goles.
La solidez defensiva será fundamental en una categoría en la que muchos partidos terminan resolviéndose por pequeños detalles.
Pero este domingo también apareció la otra parte que tantas veces se ha reclamado al equipo: pegada.
Cuatro goles ante su afición representan bastante más que tres puntos. Sirven para que los delanteros ganen confianza, para que los nuevos futbolistas comiencen a sentirse parte del proyecto y, especialmente, para recuperar la conexión con las gradas.
Una afición que lleva demasiado tiempo esperando
Hablar del Real Murcia obliga inevitablemente a hablar de su gente.
Pocas aficiones de Primera Federación mantienen una relación tan intensa con un club que lleva años intentando regresar al fútbol profesional. Cada temporada comienza con expectativas y cada decepción termina acumulándose sobre la anterior.
Por eso conviene mantener cierta prudencia.
Ser líder en septiembre no garantiza absolutamente nada. La Primera Federación es una competición larga, igualada y con equipos preparados para pelear por el ascenso. Habrá derrotas, lesiones y jornadas en las que el fútbol no se parecerá al exhibido este domingo.
Pero tampoco tendría sentido restarle importancia a un buen comienzo simplemente porque quede mucho campeonato.
El Murcia tiene seis puntos. Ha ganado sus dos partidos. No ha recibido goles. Y acaba de marcar cuatro en su estreno ante su público.
Son hechos, no promesas.
La ilusión vuelve al Enrique Roca
El siguiente desafío será comprobar si el equipo es capaz de mantener esta regularidad cuando lleguen partidos menos cómodos y rivales que obliguen al Murcia a jugar de otra manera.
Ahí comenzará a medirse la verdadera dimensión del proyecto de Guilló.
Por ahora, el entrenador dispone de algo que cualquier técnico habría firmado antes de comenzar la temporada: resultados, confianza y una afición que vuelve a creer.
Nadie asciende en septiembre. Probablemente tampoco sea el momento de empezar a hacer cuentas.
Pero después de tantos años esperando, el murcianismo tiene derecho a disfrutar también de estos pequeños momentos.
El Real Murcia duerme líder, no ha encajado todavía y acaba de regalar cuatro goles a su afición.
Queda prácticamente toda la temporada.
Pero esta vez, al menos, el camino ha empezado en la dirección correcta.









