El acuerdo afecta a 23 provincias: Vox renuncia a presentar candidatura propia en seis, el PP se retira en Girona, Tarragona y Gipuzkoa y ambas formaciones coordinan sus candidatos en otras 14 circunscripciones. El objetivo es optimizar el voto ante la candidatura conjunta impulsada por PSOE y Frente Amplio.
Partido Popular y Vox han cerrado este lunes un acuerdo electoral para coordinar sus candidaturas al Senado y tratar de asegurar una mayoría de la derecha en la Cámara Alta tras las próximas elecciones generales.
El pacto afecta a 23 provincias y supone la primera coordinación electoral de esta dimensión entre las dos formaciones para unas elecciones generales.
No concurrirán bajo unas mismas siglas ni presentarán una coalición nacional. La fórmula acordada consiste en retirar candidatos o reducir su número en determinadas circunscripciones para evitar que la división del voto entre PP y Vox facilite la elección de senadores de otras formaciones.
El acuerdo llega después de que PSOE y Frente Amplio alcanzaran previamente su propio pacto para concurrir juntos al Senado bajo la denominación Senado de Progreso.
La Cámara Alta se convierte así en otro de los grandes escenarios de la competencia entre bloques.
Vox se retira en seis provincias
El principal movimiento corresponde a Vox.
La formación de Santiago Abascal no presentará candidatura propia al Senado en seis provincias: Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Cádiz, Valencia, Castellón y Baleares.
En estas circunscripciones, el PP incorporará entre sus candidatos a un independiente propuesto por Vox.
La intención es concentrar el voto y evitar que la competencia entre ambos partidos termine reduciendo el número de senadores obtenidos por el bloque de la derecha.
Vox modifica también su estrategia en otras 14 provincias: Sevilla, Huelva, Asturias, Badajoz, Álava, Navarra, Cáceres, Huesca, Zaragoza, Alicante, Granada, Cuenca, Pontevedra y Jaén.
En todas ellas presentará un único candidato.
El PP mantendrá tres, de manera que un votante de Vox podrá respaldar a su candidato y completar su elección con nombres de la candidatura popular.
El PP se retira en Girona, Tarragona y Gipuzkoa
El acuerdo incluye también concesiones del Partido Popular.
La formación de Alberto Núñez Feijóo no presentará candidatos propios al Senado en Girona, Tarragona y Gipuzkoa.
La dirección popular justifica la decisión por sus escasas posibilidades de conseguir representación en estas circunscripciones.
Según explicó este lunes el secretario general del PP, Miguel Tellado, los populares llevan 26 años sin conseguir un senador por Gipuzkoa y nunca han obtenido representación en Girona y Tarragona.
La retirada permite a Vox intentar concentrar parte del voto de la derecha en esos territorios.
En el resto de circunscripciones no incluidas en el acuerdo, ambas formaciones competirán con normalidad.
¿Por qué es tan importante el sistema electoral del Senado?
La estrategia tiene sentido por la particular forma en que se eligen los senadores.
A diferencia del Congreso, donde los ciudadanos votan una lista cerrada de un partido, en las elecciones al Senado se vota directamente a candidatos concretos.
En las provincias peninsulares se eligen cuatro senadores y cada elector puede marcar hasta tres nombres.
En la práctica, el partido más votado suele conseguir tres representantes y el segundo, uno.
Eso significa que una fragmentación del voto entre partidos ideológicamente próximos puede alterar considerablemente el reparto de escaños.
PP y Vox pretenden reducir ese riesgo.
La misma lógica explica el acuerdo alcanzado por PSOE y Frente Amplio, aunque las fórmulas utilizadas por ambos bloques no son idénticas.
PP y Vox calculan entre 125 y 140 senadores
Fuentes conocedoras de la negociación estiman que la coordinación podría permitir a PP y Vox alcanzar conjuntamente entre 125 y 140 senadores electos.
Es una previsión de los propios partidos y no un resultado garantizado.
De los miembros de la Cámara Alta, 209 serán elegidos directamente en las próximas elecciones. A ellos se añadirán posteriormente los senadores designados por los parlamentos autonómicos.
Las estimaciones manejadas por los negociadores apuntan a que el acuerdo podría proporcionar entre once y doce representantes adicionales en las seis provincias donde Vox se retira.
La formación de Abascal espera además conseguir representación propia en otros territorios.
El resultado dependerá finalmente de la participación, de la distribución territorial del voto y de la capacidad de cada formación para trasladar a sus electores una estrategia más compleja que la habitual disciplina de partido.
El Senado, mucho más que una segunda Cámara
La importancia del acuerdo no se limita al número de leyes que puedan aprobarse o modificarse.
El Congreso mantiene la última palabra sobre buena parte de la legislación ordinaria, por lo que una mayoría en el Senado no equivale a controlar el poder legislativo.
Pero la Cámara Alta participa en decisiones institucionales de gran importancia.
Entre ellas se encuentran determinados nombramientos de órganos constitucionales y la elección de parte de sus miembros, procedimientos para los que en algunos casos se exigen mayorías reforzadas.
Por eso PP y Vox buscan no solo mantener una mayoría, sino ampliarla.
El objetivo más ambicioso sería acercarse a una mayoría de tres quintos, que permitiría aumentar considerablemente su capacidad de intervención en determinadas renovaciones institucionales.
Alcanzarla, sin embargo, dependerá del resultado electoral y de la composición definitiva de la Cámara, incluidos los senadores autonómicos.
El PSOE critica el pacto y Feijóo lo defiende
Pedro Sánchez ha utilizado el acuerdo para reforzar su argumento de que PP y Vox representan un mismo bloque político.
El presidente del Gobierno ha calificado la coordinación electoral como una demostración de la proximidad entre ambas formaciones y la ha contrapuesto al proyecto progresista que encabeza el PSOE.
Feijóo rechaza esa interpretación.
El PP sostiene que se trata exclusivamente de una estrategia electoral para impedir que la división del voto otorgue una ventaja a la izquierda y recuerda que PSOE y Frente Amplio también han alcanzado un acuerdo para la Cámara Alta.
Vox utiliza un argumento similar. Su secretario general, Ignacio Garriga, ha señalado que ambas formaciones continúan siendo partidos diferentes, aunque comparten el objetivo de conseguir un cambio de Gobierno.
La batalla electoral se traslada a la Cámara Alta
El acuerdo introduce un elemento poco habitual en las elecciones españolas.
Durante décadas, el Senado ha ocupado un segundo plano en las campañas electorales frente al Congreso, donde se decide la investidura del presidente del Gobierno.
Esta vez puede ser diferente.
La coordinación de las candidaturas tanto a la derecha como a la izquierda convierte la composición de la Cámara Alta en una batalla electoral propia.
PP y Vox han optado por reducir la competencia entre ellos allí donde consideran que puede perjudicarles. PSOE y Frente Amplio han seguido otra fórmula para concentrar el voto progresista.
Será finalmente el electorado quien determine si esas estrategias consiguen el efecto buscado.
Lo que ya está claro es que el Senado ha dejado de ser un escenario secundario en esta campaña.









