Los sindicatos mantienen desde este martes los paros en un sector que reúne a unos 35.000 trabajadores y 8.000 empresas. La negociación del convenio termina sin acuerdo después de meses de conversaciones y deja abiertas importantes diferencias sobre salarios, complementos y bajas laborales.
La industria del metal de la Región de Murcia inicia este martes una huelga indefinida después de que sindicatos y patronal hayan cerrado sin acuerdo el último intento de negociación para renovar el convenio colectivo.
Representantes de CCOO, UGT y USO y de la Federación Regional de Empresarios del Metal de Murcia (FREMM) volvieron a sentarse este lunes a negociar con la mediación de la Oficina de Mediación y Arbitraje Laboral. Era la última oportunidad para evitar unos paros convocados desde el pasado 16 de octubre.
El encuentro no consiguió acercar suficientemente las posiciones y la huelga sigue adelante.
El conflicto afecta a alrededor de 35.000 trabajadores y 8.000 empresas, lo que convierte la convocatoria en uno de los principales conflictos laborales abiertos actualmente en la Región de Murcia.
Meses de negociación sin acuerdo
La renovación del convenio lleva meses acumulando reuniones y desencuentros.
En julio llegó a alcanzarse un preacuerdo entre FREMM y CCOO que contemplaba, entre otras medidas, un incremento salarial acumulado del 15% entre 2026 y 2029, una cláusula de revisión, mejoras en determinados pluses y una reducción de la jornada anual hasta las 1.752 horas.
El documento, sin embargo, no salió adelante. Los afiliados y delegados de CCOO lo rechazaron en asamblea por un margen muy estrecho: un 50,85% votó en contra y un 49,15% a favor.
Las negociaciones continuaron desde entonces sin que las partes consiguieran cerrar un nuevo acuerdo.
El pasado 16 de octubre, una asamblea de delegados de CCOO, UGT y USO terminó optando por elevar la presión. De las dos alternativas planteadas, 130 representantes respaldaron la huelga indefinida y 22 prefirieron limitar los paros a cinco días.
Salarios y bajas laborales, entre los principales desacuerdos
Uno de los puntos que separan a sindicatos y patronal es la denominada cláusula de compensación y absorción salarial.
Este mecanismo permite que determinadas subidas establecidas en convenio puedan compensarse con cantidades que algunos trabajadores ya perciben por encima de los mínimos fijados.
Los sindicatos consideran que su aplicación puede provocar que una subida pactada en las tablas salariales no termine suponiendo un incremento equivalente en la nómina de todos los trabajadores.
También existen diferencias sobre el plus industrial. Las organizaciones sindicales reclaman una cuantía de 24 euros y que esta no pueda ser compensada o absorbida, mientras que durante las negociaciones la patronal ha planteado cantidades inferiores.
Las condiciones económicas durante las situaciones de incapacidad temporal constituyen otro de los asuntos que han impedido cerrar el convenio.
A estas diferencias se añaden la reducción de la jornada anual y determinados complementos específicos para trabajadores de astilleros, petroquímicas y actividades con condiciones especiales de toxicidad, penosidad o peligrosidad.
La huelga llega a uno de los grandes sectores industriales de la Región
El alcance de la convocatoria va más allá de las grandes plantas industriales.
El convenio afecta a un tejido empresarial muy amplio formado por talleres, empresas auxiliares, instalaciones, mantenimiento, montajes industriales y compañías vinculadas a algunos de los principales polos productivos de la Región.
El impacto puede ser especialmente visible en Cartagena y el Valle de Escombreras, donde se concentra una parte importante de la actividad industrial y de las empresas auxiliares.
Los sindicatos estudian además la creación de una caja de resistencia para ayudar económicamente a los trabajadores en caso de que la huelga se prolongue.
La duración del conflicto dependerá ahora de la evolución de las movilizaciones y, sobre todo, de que las partes vuelvan a sentarse y encuentren una fórmula que permita desbloquear el convenio.
Sindicatos y patronal mantienen posiciones diferentes
Las organizaciones convocantes sostienen que después de meses de negociación no se han producido avances suficientes en aspectos que consideran fundamentales y defienden que las mejoras salariales deben trasladarse de forma efectiva a los trabajadores.
FREMM, por su parte, ha mantenido durante el proceso su disposición a continuar negociando y ha defendido la necesidad de alcanzar un convenio que proporcione estabilidad tanto a las empresas como al empleo del sector.
El desacuerdo ha sobrevivido finalmente a la última mediación.
Desde este martes, el conflicto deja así la mesa de negociación como escenario principal y se traslada a los centros de trabajo.
La respuesta que tenga la convocatoria permitirá medir su verdadero alcance durante las próximas horas. También será determinante para saber si la huelga fuerza una nueva aproximación entre sindicatos y patronal o si el enfrentamiento laboral se prolonga.
Con 35.000 trabajadores llamados a secundarla y unas 8.000 empresas vinculadas al convenio, la evolución del paro tendrá una incidencia directa sobre una de las principales actividades industriales de la Región de Murcia.









