El curso 2026-2027 comienza este martes para Infantil y Primaria con 3.240 alumnos menos y clases menos numerosas. La Consejería destaca el aumento de plazas gratuitas de 0 a 3 años y una plantilla de más de 29.000 docentes, mientras sindicatos y equipos directivos reclaman climatización, estabilidad del profesorado y el fin de las aulas prefabricadas.
Las mochilas vuelven a salir del armario. Miles de familias murcianas afrontan desde este lunes las últimas horas antes de un nuevo curso escolar que llega con menos niños en las aulas, ratios más reducidas y algunas mejoras en servicios educativos, pero también con problemas que llevan demasiado tiempo esperando una solución.
Las clases comenzarán de forma general este martes 8 de septiembre para Educación Infantil, Primaria y Educación Especial, mientras los alumnos de ESO, Bachillerato y Formación Profesional Básica tendrán que esperar hasta el jueves 10. El calendario se prolongará hasta el 22 de junio en Infantil y Primaria y hasta el 21 en Secundaria, Bachillerato y FP Básica.
El curso arranca marcado por una realidad demográfica que ya se está dejando sentir en los colegios murcianos: hay aproximadamente 3.240 alumnos menos que el año pasado.
Menos niños y menos alumnos por clase
La caída de la natalidad está detrás de buena parte del descenso de matrícula y ha permitido reducir nuevamente las ratios máximas.
Infantil comenzará con un máximo de 18 alumnos por aula, Primaria con 21, Secundaria con 25 y Bachillerato con 30. Son cifras que la Consejería de Educación presenta como una oportunidad para mejorar la atención individualizada y la calidad educativa.
El descenso, sin embargo, no afecta por igual a todas las enseñanzas. Baja el alumnado de Infantil, Primaria y Bachillerato, mientras aumenta en Secundaria y la Formación Profesional contribuye a compensar parte de la pérdida global de estudiantes.
La plantilla supera los 29.000 docentes, aunque los sindicatos continúan reclamando más estabilidad y refuerzos en especialidades donde resulta complicado cubrir determinadas plazas.
ANPE, por ejemplo, considera que todavía existe margen para reducir más las ratios y reclama llegar a 20 alumnos en Primaria y 22 en Secundaria y Bachillerato. También pide disminuir la carga burocrática que soportan los profesores y mejorar sus condiciones laborales.
Más plazas gratuitas para los más pequeños
Una de las principales novedades está en la educación de cero a tres años.
La oferta gratuita supera ya las 9.000 plazas y este curso se incorporan nueve nuevas aulas para niños de dos a tres años. La extensión progresiva de esta etapa pretende facilitar la conciliación familiar y adelantar el acceso de los menores al sistema educativo.
Sin embargo, tampoco aquí desaparece la polémica.
CCOO ha denunciado, por ejemplo, que el colegio público Nuestra Señora de las Heras de Javalí Viejo continuará por segundo año consecutivo sin aula de dos años pese a haber registrado 99 solicitudes. La Consejería sostiene que la implantación depende de la disponibilidad de espacios y se realiza progresivamente.
77 aulas prefabricadas siguen abiertas
La fotografía menos favorable del comienzo de curso vuelve a estar en las infraestructuras.
La Región mantiene 77 aulas prefabricadas. Algunas desaparecerán conforme concluyan las obras actualmente en marcha, pero los conocidos barracones continúan formando parte del paisaje educativo murciano.
A ello se añade una reivindicación que cada septiembre cobra mayor importancia: la climatización de los centros.
Después de otro verano especialmente caluroso, directores y organizaciones sindicales reclaman instalaciones capaces de garantizar temperaturas adecuadas cuando el calor se prolonga durante las primeras semanas de clase. ANPE incluye expresamente la adaptación de los colegios e institutos a las altas temperaturas entre sus principales reivindicaciones para este curso.
Comedores para cerca de 20.000 alumnos
La conciliación será otro de los asuntos importantes para miles de familias.
Más de 300 comedores escolares prestarán servicio a cerca de 20.000 estudiantes, alcanzando aproximadamente al 75% de los colegios públicos de la Región.
El curso traerá además un aumento considerable del alumnado con necesidades educativas especiales: 1.312 estudiantes más que el año anterior. La Administración regional asegura que también aumentarán los recursos destinados a su atención.
Otra novedad será la ampliación del modelo que permite cursar primero y segundo de ESO dentro de colegios. Once nuevos centros se incorporan este año y elevan a 18 el número total.
El Gobierno regional presenta estas cifras como avances hacia una educación más personalizada. Los sindicatos responden que siguen pendientes cuestiones estructurales relacionadas con las plantillas, las infraestructuras, la burocracia o la atención a la diversidad.
Entre ambos discursos estará desde este martes la realidad cotidiana de los centros.
Porque más allá de estadísticas, ratios y anuncios políticos, el curso empieza de verdad cuando se abren las puertas de los colegios y miles de niños vuelven a sentarse frente a sus profesores.









