Las empresas de la Región vendieron al extranjero productos por valor de 7.459,5 millones de euros durante el primer semestre de 2026. El crecimiento triplica la media española y deja un superávit comercial de 323,5 millones, aunque persisten retos como la dependencia de determinados productos y la debilidad de algunos mercados.
Las empresas murcianas siguen encontrando fuera de España una parte importante de su crecimiento. Las exportaciones de la Región alcanzaron los 7.459,5 millones de euros entre enero y junio, un 6,57% más que durante el mismo periodo del año pasado.
El dato resulta especialmente significativo al compararlo con el conjunto de España, donde las ventas al exterior aumentaron un 2,02%. Es decir, las exportaciones murcianas crecieron a un ritmo más de tres veces superior a la media nacional durante la primera mitad del año.
La Región mantiene además un peso considerable dentro del comercio exterior español, al concentrar el 3,71% de las exportaciones nacionales.
Murcia vende más de lo que compra
Otro de los datos positivos aparece en la balanza comercial.
Durante los seis primeros meses del año, Murcia importó mercancías por valor de 7.135,9 millones de euros, frente a los 7.459,5 millones exportados. El resultado es un superávit comercial de 323,5 millones.
La evolución supone una mejora considerable respecto al primer semestre de 2025, cuando ese saldo positivo apenas alcanzó los 51 millones.
El crecimiento muestra la capacidad exportadora de una economía regional tradicionalmente muy vinculada al sector agroalimentario, aunque los últimos datos reflejan también un avance significativo de la industria y la tecnología.
La industria gana terreno al campo
El agroalimentario continúa siendo el principal motor exterior de Murcia. Sus exportaciones alcanzaron 3.751,3 millones de euros, un 3,46% más que hace un año.
Frutas y hortalizas siguen ocupando una posición fundamental. Las primeras aumentaron sus ventas un 13,54%, mientras las hortalizas lo hicieron un 9,63%.
Pero uno de los datos más interesantes del semestre procede de los productos industriales y tecnológicos, que sumaron 2.912,3 millones de euros y crecieron un 15,83%.
También destacan sectores menos asociados tradicionalmente a la imagen exportadora murciana. Las ventas de perfumería y cosmética aumentaron un 28,05%, mientras las del mueble avanzaron un 7,21%.
La diversificación resulta especialmente importante para reducir la dependencia de unos pocos sectores y conseguir que una mayor parte del crecimiento exterior proceda de actividades con mayor valor añadido.
Más de 2.000 empresas venden fuera
No solo aumenta el volumen de las exportaciones. También está creciendo el número de empresas que buscan clientes en otros países.
En junio se contabilizaron 2.047 compañías murcianas con operaciones de exportación, un 13,53% más que un año antes. Durante todos los meses del semestre, el incremento de empresas exportadoras superó el 9%.
También avanzan los mercados situados fuera de la Unión Europea. Las ventas a terceros países crecieron un 7,26%, con una evolución favorable en destinos como Marruecos, Reino Unido, Turquía, Suiza y Brasil.
La apertura hacia nuevos mercados adquiere especial importancia en un escenario internacional marcado por tensiones comerciales y cambios en las políticas arancelarias.
Un buen dato que también deja deberes
El balance del semestre es claramente favorable, pero no todos los indicadores evolucionan de la misma manera.
Las exportaciones no energéticas apenas crecieron dos décimas, mientras buena parte del impulso procede del componente energético. Además, existen mercados importantes, como Estados Unidos, donde la evolución ha sido menos favorable.
El propio Gobierno regional reconoce que el reto pasa ahora por incorporar más empresas al comercio internacional, diversificar destinos y aumentar el peso de productos industriales y tecnológicos.
Murcia cierra así la primera mitad de 2026 con más empresas vendiendo fuera, mayores exportaciones y una balanza comercial claramente positiva. El desafío será conseguir que ese crecimiento no dependa de factores puntuales y consolidar una economía exterior más diversificada.









