La Comunidad, el Ayuntamiento y Emuasa impulsarán dos grandes tanques de tormentas con capacidad para almacenar 10.000 metros cúbicos de agua y rehabilitarán el colector de El Raal. El objetivo es evitar que la red de saneamiento se desborde cuando las precipitaciones son intensas y reducir las descargas contaminantes al río y a la huerta.
Dos grandes depósitos para retener el agua
Murcia quiere adelantarse a uno de los problemas que aparecen cada vez que la lluvia cae con fuerza en poco tiempo. La Comunidad Autónoma, el Ayuntamiento y Emuasa han acordado desarrollar tres actuaciones hidráulicas que supondrán una inversión superior a los 15 millones de euros para mejorar el saneamiento y proteger el río Segura.
La pieza central del proyecto será la construcción de dos tanques anti-DSU —desbordamientos del sistema unitario— con capacidad para 5.000 metros cúbicos cada uno. Uno se levantará en los terrenos de la antigua depuradora de Beniaján, en el Carril de los Amansios, y el segundo junto a la Ciudad del Transporte, frente al recinto de La Fica.
En términos sencillos, estas infraestructuras funcionan como enormes depósitos subterráneos. Cuando llega una tormenta y entra demasiada agua en la red, permiten almacenarla temporalmente en lugar de que el sistema termine desbordándose.
Evitar que el agua sucia llegue al Segura
El problema aparece especialmente durante los episodios de precipitaciones intensas. Las redes unitarias transportan tanto aguas residuales como las procedentes de la lluvia y, cuando reciben un volumen superior a su capacidad, pueden producirse descargas al medio natural.
Los nuevos depósitos permitirán retener y regular parte de esas aguas para reducir el riesgo de vertidos al Segura y mejorar el funcionamiento general del saneamiento.
La actuación cobra especial importancia en una ciudad acostumbrada a largos periodos secos que pueden verse interrumpidos por tormentas muy intensas.
Precisamente este verano el Ayuntamiento ha intensificado también la limpieza de la red de drenaje. Entre enero y agosto se han limpiado 38.398 imbornales en Murcia y sus pedanías, dentro de los trabajos preventivos ante posibles episodios de lluvias torrenciales.
Los depósitos tendrán zonas verdes en la superficie
El proyecto incorpora además una característica poco habitual. Los grandes depósitos quedarán bajo tierra y su superficie se transformará en nuevos espacios verdes.
Entre ambos sumarán más de 5.000 metros cuadrados en los que se pretende recrear parte del paisaje tradicional de la huerta murciana. Está prevista la plantación de frutales, cítricos y especies aromáticas como romero, lavanda, hierbabuena o albahaca, además de caminos de tierra, zonas de sombra y espacios de encuentro.
La intención es que una infraestructura puramente hidráulica tenga también un uso ciudadano y no termine convirtiéndose en dos grandes superficies cerradas dentro del entorno urbano.
El colector de El Raal, la tercera actuación
El acuerdo incluye una tercera obra que afecta directamente a varias pedanías: la rehabilitación del colector principal de El Raal.
Esta conducción comienza en Llano de Brujas y recoge las aguas residuales y pluviales de Puente Tocinos, Santa Cruz, Llano de Brujas y El Raal.
La rehabilitación pretende reducir la entrada de agua procedente de filtraciones y aliviar así la carga que posteriormente debe soportar la estación depuradora.
Las tres actuaciones se desarrollarán mediante convenios específicos entre las administraciones implicadas y Emuasa, que deberán concretar las características técnicas, los plazos y la financiación de cada obra.
Preparar la ciudad para lluvias cada vez más difíciles de gestionar
La inversión llega en un momento en el que la gestión del agua de lluvia se ha convertido en uno de los grandes desafíos de muchas ciudades mediterráneas.
No se trata únicamente de evitar calles inundadas. Impedir que el saneamiento colapse también significa proteger el Segura, la huerta y la calidad del agua.
Murcia está actuando igualmente sobre las ramblas. La Confederación Hidrográfica del Segura ha intensificado este mes los trabajos de mantenimiento en distintos cauces considerados de riesgo antes del periodo de lluvias del otoño.
Los dos nuevos tanques y la rehabilitación del colector de El Raal apuntan en esa misma dirección: preparar las infraestructuras antes de que llegue el siguiente episodio de lluvias intensas, en lugar de actuar únicamente cuando el problema ya se ha producido.









