El Gobierno regional realiza una primera valoración de los efectos del temporal y confirma importantes pérdidas en explotaciones agrícolas del Noroeste y el Río Mula. El almendro es, por el momento, el cultivo más perjudicado.
Primer balance tras el episodio de tormentas
Las intensas tormentas de granizo y viento que atravesaron la Región de Murcia a comienzos de semana han dejado un importante impacto en el sector agrícola. El primer balance realizado por la Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería y Pesca estima que entre 6.500 y 6.600 hectáreas de cultivos han resultado afectadas, aunque la cifra podría variar conforme avancen las inspecciones sobre el terreno.
La evaluación, elaborada en colaboración con técnicos y organizaciones agrarias, confirma que los daños se concentran principalmente en las comarcas del Río Mula y el Noroeste, donde las tormentas descargaron con especial intensidad, acompañadas de granizo y fuertes rachas de viento.
El almendro, el cultivo más castigado
El almendro es el cultivo que presenta mayores pérdidas. Las primeras estimaciones apuntan a que cerca de 4.000 hectáreas han sufrido daños, precisamente cuando muchos agricultores habían iniciado la campaña de recolección.
En numerosos casos, el granizo provocó la caída del fruto antes de su recogida, reduciendo considerablemente la producción prevista para esta temporada y generando importantes pérdidas económicas para las explotaciones familiares.
También hay daños en olivar, viñedo y arroz
Además del almendro, el temporal ha causado afecciones en olivares, viñedos, plantas aromáticas y algunas explotaciones hortícolas. En el municipio de Calasparra, las tormentas también han alcanzado parcelas de arroz de la variedad bomba, uno de los productos agrícolas más emblemáticos de la Región de Murcia.
Los municipios de Moratalla, Caravaca de la Cruz, Bullas, Mula y Cehegín figuran entre los más afectados por un episodio meteorológico que sorprendió en plena campaña agrícola de verano.
La evaluación continúa
La Consejería ha explicado que los datos difundidos son todavía provisionales y que durante los próximos días continuarán las visitas a las explotaciones para determinar con mayor precisión el alcance real de los daños.
El Gobierno regional mantiene contacto permanente con las organizaciones profesionales agrarias para coordinar la recopilación de información y estudiar las posibles medidas de apoyo a los agricultores afectados.
El sector reclama ayudas
Las organizaciones agrarias han advertido de que las pérdidas podrían ser superiores a las recogidas en este primer balance, ya que todavía quedan numerosas parcelas pendientes de inspección.
El sector considera prioritario agilizar la tramitación de los seguros agrarios y poner en marcha líneas de ayuda para compensar unas pérdidas que llegan en un momento especialmente delicado para muchas explotaciones, afectadas también por el incremento de los costes de producción y por la sucesión de fenómenos meteorológicos extremos registrados en los últimos años.









