La organización, integrada por ocho personas, utilizaba llamadas telefónicas y aplicaciones de control remoto para acceder a las cuentas bancarias de sus víctimas. La investigación apunta a que el fraude real podría superar los 150.000 euros y no se descarta la aparición de nuevos afectados en distintas provincias españolas.
Una investigación desarrollada por la Policía Nacional ha permitido desarticular en Lorca una organización criminal especializada en estafas bancarias mediante la conocida técnica del «falso gestor», un método cada vez más utilizado por grupos organizados para vaciar las cuentas de sus víctimas sin necesidad de acceder físicamente a ellas.
La operación se ha saldado con ocho personas detenidas, acusadas de presuntos delitos continuados de estafa y blanqueo de capitales, después de que los investigadores acreditaran un perjuicio económico superior a 40.000 euros en apenas cuatro días. No obstante, los agentes consideran que la actividad del grupo pudo generar un fraude que superaría los 150.000 euros, ya que la investigación continúa abierta y podrían aparecer nuevas víctimas.
El engaño comenzaba con una simple llamada
La organización seleccionaba principalmente a personas de edad avanzada. Los presuntos estafadores telefoneaban a las víctimas haciéndose pasar por empleados de su entidad bancaria y les advertían de supuestos movimientos sospechosos o cargos fraudulentos en sus cuentas.
Con el argumento de proteger su dinero, convencían a los afectados para instalar en sus teléfonos móviles una aplicación de acceso remoto. A partir de ese momento, los delincuentes podían controlar el dispositivo, acceder a la banca electrónica y obtener los códigos de seguridad necesarios para operar con total libertad.
Con esa información realizaban retiradas de efectivo en cajeros automáticos, compras en comercios y adquisiciones de teléfonos móviles de alta gama que posteriormente revendían para dificultar el seguimiento del dinero.
Más de cien operaciones en menos de una semana
La investigación ha permitido confirmar el uso fraudulento de 21 tarjetas bancarias pertenecientes a clientes de una misma entidad financiera.
En solo cuatro días, los integrantes de la organización realizaron 110 reintegros de efectivo, una cifra que refleja el elevado ritmo con el que actuaban una vez obtenían el control de las cuentas bancarias de sus víctimas.
Las personas afectadas residían en diferentes puntos de España, entre ellos Madrid, Sevilla, Jaén, Ciudad Real, Albacete, Málaga y San Sebastián, lo que demuestra que la red operaba a escala nacional pese a tener su centro de operaciones en Lorca.
La investigación comenzó tras detectar un vehículo sospechoso
Las pesquisas arrancaron el pasado mes de mayo cuando agentes del Grupo de Delitos Tecnológicos de la Comisaría de Lorca detectaron un vehículo que levantó sospechas en las inmediaciones de una entidad bancaria.
El seguimiento permitió identificar a varios de los integrantes de la organización y reconstruir el funcionamiento de la trama.
El principal investigado fue sorprendido mientras retiraba dinero en un cajero automático de Lorca. A partir de ese momento se produjeron las restantes detenciones, entre ellas las de varias personas que, según la Policía, actuaban como «mulas», facilitando cuentas bancarias o colaborando en la retirada de productos adquiridos con el dinero estafado. A cambio, recibían pequeñas cantidades de dinero o incluso droga para su consumo.
Un fraude cada vez más frecuente
La Policía Nacional recuerda que el «falso gestor» se ha convertido en una de las modalidades de ciberdelincuencia que más ha crecido durante los últimos años.
Los delincuentes aprovechan la confianza que generan las llamadas aparentemente procedentes de entidades financieras para convencer a las víctimas de que actúan con urgencia. El objetivo es que faciliten datos personales o permitan el acceso remoto a sus dispositivos antes de que tengan tiempo de verificar la autenticidad de la comunicación.
Los especialistas recomiendan desconfiar de cualquier llamada en la que se solicite instalar aplicaciones, facilitar códigos de verificación o realizar operaciones bancarias de manera inmediata. Ante cualquier duda, aconsejan colgar el teléfono y contactar directamente con la entidad financiera a través de sus canales oficiales.
Mientras tanto, la investigación continúa abierta y la Policía no descarta que aparezcan nuevas víctimas ni que puedan producirse más detenciones relacionadas con esta organización.









