La criminalidad digital continúa creciendo en la Región de Murcia. Durante 2025 se registraron más de 13.400 ciberdelitos, un 1,4 % más que el año anterior, siendo las estafas informáticas la modalidad delictiva más habitual.
La delincuencia digital sigue al alza en la Región
Los delitos cometidos a través de internet continúan ganando peso en la Región de Murcia. Según los últimos datos publicados por el Ministerio del Interior, durante 2025 se contabilizaron 13.426 ciberdelitos, lo que supone un incremento del 1,4 % respecto al ejercicio anterior. Estas son las cifras de los ciberdelitos en Murcia.
Aunque el aumento es moderado, confirma una tendencia que se viene consolidando en los últimos años: cada vez una mayor parte de la actividad delictiva se traslada al ámbito digital, aprovechando el incremento del comercio electrónico, la banca online y el uso cotidiano de dispositivos conectados.
Las estafas informáticas concentran la mayor parte de los casos
La inmensa mayoría de los delitos registrados corresponde a estafas informáticas, que representan aproximadamente nueve de cada diez ciberdelitos denunciados.
Entre las modalidades más habituales destacan:
- Compras fraudulentas por internet.
- Suplantación de identidad.
- Phishing mediante correos electrónicos o mensajes SMS.
- Fraudes bancarios.
- Estafas a través de aplicaciones de mensajería y redes sociales.
- Falsas inversiones y criptomonedas.
Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad recuerdan que los delincuentes perfeccionan constantemente sus técnicas para aparentar ser entidades bancarias, empresas de mensajería o administraciones públicas.
Las estafas informáticas continúan siendo la modalidad delictiva más frecuente y abarcan desde el phishing bancario hasta las falsas tiendas online, la suplantación de identidad o los fraudes mediante aplicaciones de mensajería. En las últimas semanas, además, han proliferado nuevas modalidades de engaño impulsadas por inteligencia artificial y técnicas cada vez más sofisticadas. Puedes conocer algunos de los fraudes más recientes en este reportaje de Contrapunto Murcia: Las estafas digitales se disparan.
Más digitalización, más riesgos
El crecimiento de estos delitos está directamente relacionado con la creciente digitalización de la sociedad. Cada vez más ciudadanos realizan gestiones económicas, compras o trámites administrativos a través de internet, lo que amplía las oportunidades para los ciberdelincuentes.
Las autoridades insisten en que la prevención continúa siendo la principal herramienta para reducir el número de víctimas.
Entre las recomendaciones más habituales figuran:
- No facilitar datos personales o bancarios mediante enlaces recibidos por correo o SMS.
- Activar la verificación en dos pasos en las cuentas más importantes.
- Utilizar contraseñas robustas y diferentes para cada servicio.
- Mantener actualizados los dispositivos.
- Comprobar siempre la autenticidad de las páginas web antes de realizar pagos.
La criminalidad convencional mantiene una evolución estable
Mientras la delincuencia digital continúa aumentando, la evolución del resto de infracciones penales en la Región presenta un comportamiento más contenido, con variaciones moderadas según el tipo de delito y el municipio.
Las administraciones y las fuerzas policiales mantienen campañas de concienciación para mejorar la seguridad digital de ciudadanos, empresas y administraciones públicas.
La colaboración ciudadana, clave
Los especialistas recuerdan que denunciar rápidamente cualquier fraude resulta esencial para intentar recuperar el dinero sustraído y facilitar la investigación policial.
Asimismo, recomiendan desconfiar de ofertas excesivamente atractivas, verificar la identidad de quien solicita información sensible y consultar con la entidad bancaria ante cualquier comunicación sospechosa.
El incremento de los ciberdelitos refleja uno de los principales retos de la seguridad en la actualidad. La transformación digital ha facilitado numerosos servicios y oportunidades, pero también exige reforzar la cultura de la ciberseguridad entre la ciudadanía para minimizar los riesgos y proteger tanto la información personal como el patrimonio económico.









