Ferran Torres marcó en el minuto 106 el único gol de una final en la que la selección española monopolizó el balón y las ocasiones. Argentina resistió gracias a Emiliano Martínez, pero acabó cediendo en la prórroga y con diez jugadores.
España tuvo que insistir durante 106 minutos, superar la resistencia de uno de los mejores porteros del campeonato y mantener la calma ante un rival que llevó la final hasta el límite. El premio llegó cuando Ferran Torres convirtió en gol una acción construida desde el costado derecho y colocó el 1-0 definitivo ante Argentina.
La segunda Copa del Mundo de la selección española no nació de una jugada aislada. Fue la consecuencia de un partido controlado casi por completo por el equipo de Luis de la Fuente. España llevó la iniciativa desde el saque inicial, impuso su circulación en el centro del campo y redujo a Argentina a un ejercicio de supervivencia defensiva.
La albiceleste defendía el título conquistado en Catar en 2022 y afrontaba el encuentro con la posibilidad de prolongar el reinado de Lionel Messi. Sin embargo, el capitán argentino apenas recibió balones en posiciones desde las que pudiera dañar. España cerró los pases interiores, vigiló las transiciones y obligó al conjunto de Lionel Scaloni a jugar muy lejos de Unai Simón.

Rodri y Cubarsí gobernaron la final
El dominio español se construyó desde Rodri. El capitán se ofreció constantemente, corrigió las posiciones de sus compañeros y decidió cuándo acelerar o detener la circulación. A su espalda, Pau Cubarsí mostró una personalidad impropia de su edad para anticiparse y romper líneas mediante el pase.
Los números confirman esa superioridad. Rodri completó 101 pases y Cubarsí alcanzó los 121. España tuvo cerca del 65 % de posesión y terminó el encuentro con 20 remates, mientras Argentina solo pudo realizar dos durante los 120 minutos. Ninguno de ellos llegó durante el tiempo reglamentario.
La dificultad española estuvo en transformar el dominio en goles. Argentina defendió con muchos jugadores por detrás del balón y contó con la actuación decisiva de Emiliano Martínez. El guardameta fue el gran responsable de que el 0-0 se mantuviera hasta la prórroga, respondiendo ante los intentos de Lamine Yamal, Dani Olmo y Nico Williams.
España no perdió la paciencia. Luis de la Fuente recurrió a Ferran Torres, Pedri, Nico Williams y Mikel Merino para mantener la energía, la amplitud y el ritmo de circulación. Los cambios fueron inclinando todavía más el terreno de juego hacia la portería argentina.
Enzo Fernández dejó a Argentina con diez
La exigencia defensiva terminó pasando factura a Argentina. Enzo Fernández, que ya había sido amonestado por protestar, recibió la segunda tarjeta amarilla durante el tiempo añadido por una entrada sobre Pau Cubarsí. La selección de Scaloni afrontó la prórroga en inferioridad numérica.
El gol español pareció llegar en el minuto 97, cuando Nico Williams envió el balón a la red, pero el árbitro señaló una falta previa de Mikel Merino sobre Otamendi. España no se desordenó ni permitió que la frustración modificara su manera de jugar.
En el minuto 106, Pedro Porro avanzó por el costado derecho y envió un centro al área. Nico Williams ganó el duelo aéreo y prolongó el balón hacia Ferran Torres. El delantero se anticipó a la defensa y superó a Emiliano Martínez para escribir su nombre en la historia del fútbol español.
Argentina adelantó líneas por obligación. Messi probó con una volea que se marchó desviada y Scaloni acumuló delanteros, pero el bloque español respondió sin conceder una ocasión clara. Tras 120 minutos, el título cambió de manos.
La final de Ferran Torres
Ferran Torres fue designado mejor jugador de la final. Había comenzado como suplente, entró durante la segunda mitad y resolvió el partido más importante del torneo. Su aparición representa también la profundidad de una plantilla en la que los futbolistas de banquillo resultaron determinantes.
«El destino estaba escrito, es el gol de 47 millones de españoles», declaró después del encuentro. El delantero insistió en que el tanto pertenecía a todo el país y destacó que la fuerza de la selección había estado en situar el colectivo por encima de los nombres propios.
Los galardones del campeonato
Rodri recibió el Balón de Oro al mejor jugador del Mundial. Su capacidad para gobernar los partidos, recuperar la pelota y dar continuidad al juego convirtió al capitán en el futbolista más influyente de la selección campeona.
Pau Cubarsí fue distinguido como mejor jugador joven, mientras Unai Simón obtuvo el Guante de Oro. El guardameta español cerró un campeonato en el que España solo recibió un gol en ocho partidos. Kylian Mbappé, autor de diez tantos, se llevó la Bota de Oro como máximo goleador.
La selección termina el Mundial invicta, prolonga a 38 encuentros su racha sin perder y sucede a Argentina como campeona. Dieciséis años después de la final de Johannesburgo, España vuelve a ganar una Copa del Mundo en la prórroga. Iniesta fue el héroe de 2010. Ferran Torres ya ocupa ese lugar en 2026.
Radiografía del partido
Estadísticas de la final del Mundial 2026
Comparativa del rendimiento de Argentina y España
Reconocimientos del Mundial
Mejor jugador: Rodri
Máximo goleador: Kylian Mbappé, 10 tantos
Mejor portero: Unai Simón
Mejor joven: Pau Cubarsí









