Más de 500 personas viajaban en los dos trenes de alta velocidad que han colisionado este miércoles en Urda. Los equipos de emergencia continúan trabajando entre los vagones siniestrados mientras la circulación ferroviaria entre Madrid y Andalucía permanece completamente interrumpida.
La tragedia ferroviaria ocurrida este miércoles en la provincia de Toledo alcanza ya dimensiones dramáticas. Al menos 64 personas han muerto tras el choque entre un AVE de Renfe y un tren de Iryo en las inmediaciones de Urda, según el último balance disponible.
La cifra continúa siendo provisional y puede aumentar mientras avanzan las labores de rescate.
El accidente se produjo esta mañana en el punto kilométrico 118 de la línea de alta velocidad Madrid-Andalucía, entre Mora y Orgaz y Urda.
Los dos trenes cubrían el trayecto entre Madrid y Sevilla.
El AVE de Renfe, en el que viajaban 397 pasajeros, alcanzó por detrás a un tren de Iryo que se encontraba detenido y transportaba a 146 pasajeros y un bebé.
Más de 500 personas viajaban, por tanto, en ambos convoyes.
La violencia de la colisión provocó el descarrilamiento de varios vagones. Algunos quedaron volcados y los servicios de emergencia continúan trabajando para localizar, atender y evacuar a las víctimas.
El AVE alcanzó por detrás al Iryo
Adif ha confirmado que se produjo un alcance entre ambos trenes y mantiene completamente interrumpida la circulación de alta velocidad entre Madrid y Andalucía.
La información disponible hasta el momento indica que el Iryo se encontraba detenido cuando el AVE de Renfe llegó por detrás.
Esta circunstancia será una de las cuestiones fundamentales de la investigación.
El accidente plantea una pregunta que deberá ser respondida con precisión: cómo pudo avanzar un tren por una vía en la que había otro convoy detenido.
Las primeras investigaciones están reconstruyendo las comunicaciones entre los maquinistas y el centro de control y el funcionamiento de los sistemas de señalización y seguridad en ese tramo.
Existen ya informaciones que apuntan a una posible orden errónea que habría permitido al AVE continuar la marcha.
Pero todavía no existe una conclusión oficial definitiva sobre las causas ni sobre las responsabilidades.
Será la investigación técnica la que determine qué ocurrió exactamente durante los minutos anteriores a la colisión.
Una operación de rescate de enorme dificultad
La Junta de Castilla-La Mancha ha activado el Plan Territorial de Emergencia, PLATECAM, en Situación Operativa 2 para la provincia de Toledo.
La magnitud del accidente ha obligado además a solicitar la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
En la zona trabajan efectivos de la Guardia Civil, bomberos de Toledo y Ciudad Real, Protección Civil y numerosos recursos sanitarios del SESCAM.
También se ha instalado un Puesto Médico Avanzado para realizar el triaje de los afectados antes de su traslado a los hospitales.
La existencia de vagones volcados y la situación en la que han quedado algunas partes de los convoyes están dificultando las tareas de rescate.
Los servicios de emergencia continúan trabajando sobre el terreno y el número definitivo de víctimas todavía no está cerrado.
Más de 500 pasajeros viajaban en los dos trenes
La dimensión humana del accidente empieza también a conocerse.
En el AVE de Renfe viajaban 397 personas.
En el Iryo iban 146 pasajeros y un bebé.
Son más de 540 viajeros entre ambos convoyes.
Los servicios sanitarios atienden a decenas de heridos, algunos de ellos graves.
El Ayuntamiento de Urda ha habilitado su pabellón polideportivo para atender a pasajeros y afectados.
También se han establecido dispositivos de atención a las familias en Madrid, Sevilla y Córdoba.
Adif ha habilitado puntos específicos en las estaciones de Madrid-Puerta de Atocha Almudena Grandes, Sevilla-Santa Justa, Córdoba-Julio Anguita y Málaga-María Zambrano.
Renfe mantiene el teléfono 900 10 10 20 para familiares y afectados.
Iryo ha habilitado también una línea específica de atención.
Castilla-La Mancha dispone además del teléfono 900 122 112 para familiares y personas que necesiten información sobre posibles afectados.
Cortada la alta velocidad entre Madrid y Andalucía
El accidente ha paralizado una de las principales arterias ferroviarias españolas.
Adif mantiene interrumpida completamente la circulación de alta velocidad Madrid-Andalucía.
Los trenes que circulaban por la línea han quedado detenidos en diferentes estaciones del trayecto.
La suspensión afecta a las conexiones ferroviarias entre Madrid y ciudades como Córdoba, Sevilla y Málaga y está provocando importantes alteraciones para miles de viajeros.
A esta hora no existe una previsión definitiva sobre cuándo podrá recuperarse la circulación.
La prioridad continúa siendo la atención a las víctimas, la retirada de los trenes accidentados y la preservación de todos los elementos necesarios para esclarecer posteriormente las causas.
Las primeras hipótesis, bajo investigación
Las circunstancias del accidente están siendo analizadas desde esta mañana.
Una de las cuestiones que deberán aclararse es el funcionamiento del sistema de señalización y las instrucciones recibidas por el AVE antes de continuar su recorrido.
Distintas informaciones apuntan a que un operario del centro de control habría autorizado al tren de Renfe a continuar la marcha cuando el Iryo permanecía detenido.
Se trata de una hipótesis especialmente relevante, pero no permite todavía establecer responsabilidades ni dar por determinada la causa del accidente.
La investigación tendrá que analizar los registros ferroviarios, las comunicaciones, las señales, la velocidad de los convoyes y las decisiones adoptadas desde el centro de control.
En un accidente de esta magnitud, establecer una explicación definitiva requiere reconstruir técnicamente toda la secuencia.
La tragedia paraliza también la actividad política
El accidente ha alterado por completo la agenda política nacional.
Pedro Sánchez ha asegurado estar en contacto permanente con el ministro de Transportes, Óscar Puente, y con el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page.
El presidente del Gobierno ha trasladado su solidaridad y apoyo a las víctimas y sus familiares.
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha expresado también sus condolencias y ha pedido prudencia y respeto mientras se conoce el alcance de la tragedia.
La mayor parte de los partidos políticos ha suspendido sus actos de precampaña previstos para este miércoles.
Las administraciones insisten en la necesidad de seguir las comunicaciones oficiales ante la enorme cantidad de imágenes, cifras y posibles explicaciones que circulan desde las primeras horas del accidente.
Nueve meses después de Adamuz
La tragedia se produce apenas nueve meses después del grave accidente ferroviario de Adamuz, en Córdoba, ocurrido en enero.
Las circunstancias de ambos siniestros son diferentes y, con la información disponible, no existe ningún elemento que permita establecer una relación entre ellos.
Pero dos accidentes de semejante gravedad en la red española de alta velocidad durante un mismo año colocarán inevitablemente la seguridad ferroviaria bajo un profundo escrutinio.
Ese análisis llegará después.
Primero habrá que conocer exactamente qué ocurrió en Urda y determinar si fallaron procedimientos, sistemas técnicos o decisiones humanas.
Y cualquier responsabilidad deberá establecerse sobre pruebas, no sobre hipótesis formuladas pocas horas después del accidente.
A esta hora, la prioridad sigue estando sobre el terreno.
Los equipos de emergencia continúan trabajando entre los restos de los trenes, los hospitales atienden a los heridos y centenares de familias buscan información sobre sus allegados.
El balance alcanza ya al menos 64 fallecidos y continúa siendo provisional.









