La patrona abandona este martes la Catedral para regresar al Santuario de Algezares, poniendo el broche a trece días de Feria. El Ayuntamiento ha preparado uno de los mayores dispositivos de seguridad y movilidad de estas fiestas, con 320 policías y transporte público gratuito durante una jornada declarada festiva local en el municipio.
Murcia cambia este martes el ruido de la Feria por el caminar de miles de personas. La Virgen de la Fuensanta emprende el regreso a su santuario después de permanecer desde el pasado 3 de septiembre en la Catedral, en una jornada que cada año transforma la ciudad y convierte el camino hacia Algezares en un enorme río de romeros.
La Romería de la Fuensanta vuelve a poner el punto final a la Feria de Septiembre. Trece días después de que la patrona descendiera desde el monte hasta el centro de Murcia, el recorrido se realiza ahora en sentido contrario y devuelve la imagen al santuario donde permanecerá hasta su próxima bajada.
No es un martes cualquiera. El 15 de septiembre es festivo local en Murcia, una decisión aprobada por unanimidad por el Ayuntamiento y que confirma hasta qué punto la Romería forma parte de la identidad de la ciudad más allá de su dimensión estrictamente religiosa.
De la Catedral al monte
La jornada comienza en la Santa Iglesia Catedral con la misa de despedida de Nuestra Señora de la Fuensanta. Después llegará el momento que esperan miles de personas: la salida de la imagen y el comienzo del camino hacia el santuario.
La estampa se repite generación tras generación. Familias enteras, grupos de amigos, jóvenes y mayores recorren a pie el trayecto acompañando a la patrona. Algunos lo hacen por fe; otros, porque así lo hicieron sus padres y sus abuelos. Y muchos simplemente porque resulta difícil separar esta jornada de la propia manera de entender Murcia.
La Fuensanta llegó a la ciudad el pasado día 3 después de recorrer aproximadamente ocho kilómetros desde Algezares hasta la Catedral, acompañada entonces también por miles de personas. Su entrada abrió oficialmente una Feria que este año ha vuelto a desplegar actividades por buena parte del casco urbano.
Este martes se cierra el círculo.
Un dispositivo especial para una jornada multitudinaria
Mover a decenas de miles de personas desde el centro hasta las estribaciones de la sierra obliga a modificar durante horas el funcionamiento normal de la ciudad.
El Ayuntamiento ha previsto un plan de seguridad integral con 320 policías específicamente para la Romería. El operativo forma parte del dispositivo extraordinario de la Feria, en el que participan Policía Local, Bomberos, Protección Civil y Cruz Roja.
También se ha diseñado un plan especial de movilidad. El transporte público será gratuito durante todo el martes, varias líneas adelantarán sus primeras salidas y habrá lanzaderas para conectar el entorno del santuario con barrios y pedanías.
La medida busca reducir el uso del vehículo privado en una jornada especialmente complicada para el tráfico. Los cortes y desvíos se irán produciendo conforme avance la comitiva.
La Romería coincide, además, con una convocatoria de huelga en el transporte público prevista inicialmente para los días 10, 11, 14 y 15 de septiembre. El Ayuntamiento había anunciado su mediación para tratar de alcanzar un acuerdo entre trabajadores y concesionarias. Al tratarse de una noticia programada con antelación, cualquier cambio definitivo en esa convocatoria deberá comprobarse antes de su publicación.
Una romería que también deja huella en el monte
La enorme afluencia de personas tiene también consecuencias ambientales. Por ello, durante el recorrido volverá a desarrollarse el Día del Monte Limpio, con voluntarios de la Federación Murciana de Montañismo y de la Federación Scout de Murcia.
Su trabajo será recordar a los romeros la necesidad de no abandonar residuos durante el camino y ofrecer información sobre senderismo y protección del entorno natural.
Es una cuestión especialmente importante en un espacio de enorme valor ambiental y sometido durante unas horas a una concentración excepcional de visitantes.
El final de trece días de Feria
La llegada de la Fuensanta al santuario marca tradicionalmente el final de la Feria de Murcia, que comenzó el 3 de septiembre y ha vuelto a reunir este año más de 300 actividades.
Los Huertos del Malecón, las atracciones de la FICA, Moros y Cristianos, conciertos, gastronomía y propuestas culturales han ocupado durante casi dos semanas distintos puntos de una ciudad que este año incorporó seis nuevos espacios festivos alrededor del río Segura.
Este martes todavía habrá actividad. La programación oficial mantiene diferentes actos culturales y taurinos durante la jornada, pero el verdadero centro de atención estará fuera de los escenarios y los recintos feriales.
Estará en el camino.
Porque la Feria termina de una manera difícil de confundir con cualquier otra fiesta. Murcia no despide septiembre cerrando una caseta ni apagando un escenario. Lo hace caminando detrás de la Fuensanta hasta devolverla a su monte.
Y durante unas horas, una tradición que pertenece a generaciones diferentes volverá a convertir a toda una ciudad en romería.









