El Servicio Murciano de Salud destaca las elevadas tasas de vacunación infantil, que alcanzan el 99,78 % a los dos meses. El programa de revisiones se desarrolla en 86 centros de salud y contempla controles hasta los 13 años.
La sanidad pública de la Región de Murcia realiza aproximadamente 135.000 revisiones pediátricas anuales a través del Programa de Atención al Niño y Adolescente (PANA), desarrollado por profesionales de pediatría y enfermería en los 86 centros de salud de la comunidad autónoma.
Los datos difundidos este domingo por el Servicio Murciano de Salud (SMS) reflejan una elevada participación en los controles preventivos durante los primeros meses de vida, aunque los porcentajes de seguimiento registrados son más reducidos en algunas edades posteriores.
La información vuelve a poner de relieve la importancia de la Atención Primaria en la prevención de enfermedades, la detección temprana de problemas de salud y el acompañamiento de las familias durante el desarrollo infantil.
Casi 68.000 revisiones corresponden a menores de dos años
Los primeros años de vida concentran una parte importante de la actividad preventiva.
Según el SMS, alrededor de 68.000 revisiones anuales corresponden a niños menores de dos años.
Durante esta etapa se supervisa el crecimiento, la alimentación, el desarrollo físico y la administración de las vacunas previstas en el calendario oficial.
Las tasas de vacunación comunicadas por la Administración regional son especialmente elevadas.
A los dos meses alcanzan el 99,78 %, mientras que a los cuatro y seis meses se sitúan alrededor del 98 %.
A los once meses la cobertura es del 97 %, al año alcanza el 96 % y a los quince meses se sitúa en el 95 %.
La directora general de Atención Primaria, Estefanía Molina, ha destacado estos resultados como una muestra de la protección sanitaria que ofrece el programa durante los primeros meses de vida.
El seguimiento registrado es menor en determinadas edades
Entre los dos y los trece años se realizan aproximadamente 66.500 revisiones anuales.
A los dos años se contabilizan algo más de 10.000 consultas, equivalentes al 77 % de la población de esa edad.
A los cuatro años se realizan cerca de 13.000 revisiones, mientras que a los seis se superan también las 13.000, con un seguimiento del programa del 86 %.
En la preadolescencia, el sistema registra aproximadamente 12.000 controles a los once años y cerca de 8.000 a los trece.
Estos datos muestran diferencias en la participación registrada según la edad, aunque no permiten concluir por sí solos que todas ellas respondan a una falta de asistencia.
El propio SMS explica que algunas revisiones se realizan fuera de los periodos exactos establecidos por el programa, por lo que el seguimiento efectivo podría ser superior al reflejado en las estadísticas oficiales.
Salud mental, alimentación y prevención de adicciones
Las revisiones pediátricas no se limitan a comprobar el peso, la talla o el cumplimiento del calendario de vacunación.
El programa también incluye la detección de posibles alteraciones visuales y auditivas, problemas nutricionales, dificultades de comportamiento y situaciones de riesgo psicosocial.
Los profesionales ofrecen recomendaciones sobre alimentación saludable, actividad física, salud bucodental y prevención de accidentes.
Durante la adolescencia adquieren especial relevancia cuestiones como la salud emocional, la prevención de adicciones y el uso responsable de los dispositivos electrónicos.
Esta orientación preventiva resulta importante para identificar problemas antes de que evolucionen y ofrecer apoyo a las familias.
¿Cuándo deben acudir los menores a las revisiones?
El Programa PANA establece controles durante los primeros días de vida y en diferentes momentos de la infancia.
Las revisiones están previstas entre los tres y siete días después del nacimiento, a los 2, 4, 6, 11, 12 y 15 meses y, posteriormente, a los 2, 4, 6, 11 y 13 años.
En estas consultas también se administran las vacunas correspondientes, con algunas excepciones previstas en el calendario regional.
Entre ellas figuran las vacunas frente al meningococo ACWY y el virus del papiloma humano (VPH) de los 11-12 años, que se administran en el entorno escolar.
El desafío de garantizar una prevención continuada
Los datos difundidos por el Servicio Murciano de Salud muestran la dimensión de la actividad preventiva que desarrolla la Atención Primaria.
Sin embargo, el reto no consiste únicamente en alcanzar elevadas coberturas durante los primeros meses de vida, sino en mantener un seguimiento adecuado durante toda la infancia y la adolescencia.
Para ello resultan fundamentales la disponibilidad de profesionales, la accesibilidad a las consultas y la coordinación entre los servicios sanitarios, las familias y los centros educativos.
El seguimiento continuado permite detectar problemas de salud y ofrecer orientación en etapas especialmente importantes del desarrollo.
Las cifras del programa constituyen un indicador relevante de actividad sanitaria, pero su evaluación deberá tener también en cuenta la calidad de la atención, las necesidades de los menores y las posibles desigualdades de acceso entre territorios.









