Los Huertos del Malecón cierran este lunes después de once días de actividad, mientras Moros y Cristianos celebran la Entrada Triunfal del Infante Alfonso de Castilla y las peñas huertanas despiden a la patrona con música y bailes tradicionales. La ciudad afronta las últimas horas de fiesta antes de que miles de murcianos emprendan el martes el camino hacia el santuario de Algezares.
Murcia llega este lunes 14 de septiembre a esa jornada extraña en la que la Feria todavía llena las calles, pero la ciudad empieza ya a mirar hacia el monte. Después de casi dos semanas de conciertos, gastronomía, teatro, atracciones y celebraciones populares, los principales espacios festivos comienzan a despedirse mientras todo se prepara para uno de los momentos más arraigados del calendario murciano: el regreso de la Virgen de la Fuensanta a su santuario.
La Feria de Septiembre comenzó el día 3 precisamente con el camino inverso. La patrona descendió desde Algezares hasta la Catedral acompañada por miles de personas y abrió trece días de celebraciones que han vuelto a extenderse desde el Malecón hasta la FICA y buena parte del centro de la ciudad.
Este lunes será la última gran noche antes de la Romería.
Los Huertos se despiden
Uno de los lugares donde más se notará el final será el Jardín del Malecón. Los Huertos afrontan su última jornada después de haberse convertido durante estos días en uno de los principales puntos de encuentro de la Feria.
Este año el recinto ha contado con 15 huertos y ha incorporado los nuevos ‘Peque Huertos’, pensados para facilitar que las familias con niños puedan disfrutar también del espacio. Gastronomía tradicional, productos de las denominaciones de origen de Bullas, Jumilla y Yecla, artesanía, catas y música han formado parte de una programación que ha mantenido actividad prácticamente diaria.
La clausura está prevista para la madrugada, pero antes todavía quedarán horas para despedirse. Habrá talleres de artesanía, exposición de productos gastronómicos y una cata de Cafés Salzillo, entre otras actividades.
El cierre de los Huertos tiene cada año algo de frontera simbólica. La Feria bulliciosa y nocturna empieza a dejar paso a una celebración diferente, mucho más vinculada a la tradición y a la devoción popular.
Moros y Cristianos toman el centro por última vez
También los Moros y Cristianos vivirán este lunes uno de sus actos principales.
La Entrada Triunfal del Infante Alfonso de Castilla recorrerá el centro de Murcia en la última gran jornada de las fiestas. El desfile partirá de la plaza de la Fuensanta y atravesará la Gran Vía antes de dirigirse hacia el entorno de la Catedral.
Será el cierre de varios días de campamento medieval, desfiles, embajadas y recreaciones históricas que han convertido el centro en otro de los escenarios fundamentales de la Feria.
A esa Murcia festera se sumará por la noche la Murcia huertana.
Las peñas protagonizarán un desfile de coros y danzas por las calles del casco histórico y posteriormente llegará la tradicional Ronda a la Virgen de la Fuensanta en la Catedral, con una ofrenda y la actuación de la Tuna España.
Son actos que anuncian que la estancia de la patrona en la ciudad toca a su fin.
Una noche antes del camino
La Fuensanta permanece en la Catedral desde el pasado 3 de septiembre. Su llegada congregó a miles de personas después de un recorrido de aproximadamente ocho kilómetros desde el santuario.
El martes se repetirá el movimiento humano, pero en sentido contrario.
A primera hora de la mañana se celebrará la misa de despedida y, posteriormente, comenzará la multitudinaria Romería que llevará nuevamente la imagen hasta el Santuario de Nuestra Señora de la Fuensanta, en Algezares.
Es uno de esos acontecimientos que resulta difícil explicar únicamente desde el calendario religioso. Hay quienes realizan el recorrido por devoción, quienes lo hacen por tradición familiar y quienes simplemente participan porque forma parte de su manera de vivir Murcia.
La ciudad cambia incluso físicamente durante unas horas. Miles de personas salen caminando desde el centro, atraviesan barrios y pedanías y avanzan hacia la sierra mientras buena parte de la actividad cotidiana queda condicionada por el recorrido.
Este año la celebración tiene además como horizonte el centenario de la coronación canónica de la Virgen de la Fuensanta, que se conmemorará en 2027, una efeméride que ya empieza a estar presente en los actos relacionados con la patrona.
Murcia cambia la fiesta por la romería
La jornada del lunes todavía permitirá encontrar prácticamente todas las caras de la Feria. Habrá una corrida con Morante de la Puebla, José María Manzanares y Alejandro Talavante; Pablo Carbonell llegará al Teatro Romea con Género de dudas; los Moros y Cristianos desfilarán por el centro y los Huertos servirán sus últimas cenas.
Pero conforme avance la noche, la atención irá desplazándose hacia la Catedral.
Porque la Feria de Murcia no termina simplemente cuando se apagan las luces de las atracciones o cierran los Huertos. Termina caminando.
El martes, cuando todavía no haya amanecido del todo, miles de murcianos volverán a ponerse en marcha detrás de la Fuensanta. Y el ruido de los últimos días dejará paso durante unas horas al sonido de una ciudad que acompaña a su patrona de vuelta a casa.









