La construcción del Arco Norte de Murcia ha dado un importante paso adelante tras la adjudicación de las obras de su primer tramo por un importe de 84,19 millones de euros. La actuación, impulsada por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, pretende convertirse en una de las principales soluciones para reducir la congestión que soporta diariamente el entorno de la capital murciana, especialmente en el conocido Nudo de Espinardo, uno de los puntos con mayor intensidad de tráfico de toda la Región.
La adjudicación corresponde al denominado tramo B del Arco Norte, una infraestructura de aproximadamente 8,3 kilómetros que conectará la autovía MU-32 con la A-7 a la altura del enlace de Cabezo de Torres. Con esta actuación se inicia una fase decisiva de un proyecto largamente esperado por conductores, empresas de transporte y administraciones públicas.
Un objetivo claro: reducir los atascos
El principal propósito del Arco Norte es descongestionar el tráfico que actualmente soporta la A-7 en su paso por el norte de Murcia. Cada jornada circulan por el Nudo de Espinardo más de 125.000 vehículos, una intensidad que provoca retenciones frecuentes, especialmente en horas punta, además de incrementar el riesgo de accidentes y dificultar la movilidad metropolitana.
La nueva infraestructura actuará como un by-pass para los desplazamientos de largo recorrido entre Andalucía y el Levante español, permitiendo que gran parte del tráfico que actualmente atraviesa la ciudad pueda evitar este punto crítico.
De esta forma, el tráfico de paso quedará separado del tráfico urbano y metropolitano, mejorando la fluidez de la circulación para quienes utilizan diariamente las carreteras del área de Murcia.
Una obra de gran complejidad
El proyecto contempla la construcción de un importante conjunto de infraestructuras.
Entre ellas destacan:
- Tres viaductos.
- Cuatro pasos superiores.
- Seis pasos inferiores.
- Un nuevo enlace con la autovía MU-32.
- La conexión final con la A-7 en Cabezo de Torres.
En total serán 13 nuevas estructuras, lo que convierte este tramo en una actuación de notable complejidad técnica dentro de la red estatal de carreteras.
Inicio de las obras y calendario previsto
Tras la adjudicación definitiva, el siguiente paso será la formalización del contrato y el inicio de los trabajos sobre el terreno.
El plazo de ejecución previsto asciende a 54 meses, es decir, alrededor de cuatro años y medio. Si no se producen retrasos significativos, el primer tramo del Arco Norte podría entrar en servicio aproximadamente en 2031.
Durante ese tiempo podrán registrarse afecciones puntuales al tráfico derivadas de las obras, especialmente en el entorno de los enlaces donde se ejecutarán las nuevas conexiones, aunque el Ministerio todavía no ha detallado un calendario específico de cortes o desvíos.
Un proyecto estratégico para la Región
La adjudicación llega pocos meses después de la puesta en servicio completa del Arco Noroeste, infraestructura que ya ha comenzado a mejorar la movilidad entre distintos municipios del área metropolitana y a reducir parte del tráfico que soportaban la A-30 y la Ronda Oeste.
Ahora el Ministerio considera que el Arco Norte constituye el siguiente gran paso para completar la red de circunvalaciones de Murcia.
Mientras avanzan las obras del tramo B, el Gobierno continúa trabajando en la actualización técnica y económica del tramo A, que permitirá completar toda la infraestructura prevista.
Beneficios para ciudadanos y empresas
La futura entrada en funcionamiento del Arco Norte podría tener un impacto directo tanto en la movilidad diaria como en la actividad económica de la Región.
Entre los beneficios esperados destacan:
- Reducción de los tiempos de desplazamiento.
- Menor congestión en la A-7 y el Nudo de Espinardo.
- Mayor seguridad vial.
- Mejor conexión logística entre Andalucía, Murcia, Alicante y Valencia.
- Reducción de emisiones asociadas a las retenciones prolongadas.
Además, la infraestructura facilitará el transporte de mercancías y mejorará la competitividad de los polígonos industriales y centros logísticos situados en el entorno de la capital murciana.
Con esta adjudicación, el Arco Norte deja de ser únicamente un proyecto sobre el papel para convertirse en una obra en marcha que aspira a transformar la movilidad de Murcia durante las próximas décadas. Aunque todavía quedan varios años para su finalización completa, la inversión aprobada supone uno de los mayores proyectos viarios actualmente en ejecución en la Región y marca un nuevo avance en la modernización de su red de carreteras.









