La ciudad cierra cinco días de actividades por el Día Mundial del Turismo con una propuesta que ha mezclado museos, patrimonio, senderismo, música y cultura. El objetivo de fondo es consolidar Caravaca como destino durante todo el año y aprovechar recursos que van mucho más allá de la Basílica y las peregrinaciones.
Caravaca de la Cruz ha cerrado este domingo una programación turística que deja ver hacia dónde quiere dirigir el municipio su promoción en los próximos años. La ciudad continúa teniendo en el turismo religioso uno de sus principales atractivos, pero cada vez intenta aprovechar más otros recursos: naturaleza, patrimonio histórico, museos, cultura y actividades al aire libre.
El programa organizado con motivo del Día Mundial del Turismo se ha desarrollado entre el 23 y el 27 de septiembre. Durante esos cinco días se han sucedido actividades bastante diferentes entre sí, desde la apertura gratuita de la red municipal de museos hasta una ruta senderista por el Barranco de Gredero, visitas a la torre de la iglesia de El Salvador, propuestas infantiles y actividades musicales.
La variedad no es casual. Caravaca tiene una enorme capacidad de atracción durante los años jubilares y en determinadas celebraciones religiosas, pero el desafío turístico consiste precisamente en conseguir que ese movimiento de visitantes tenga continuidad y que el municipio sea capaz de ofrecer motivos para regresar fuera de esas fechas.
Mucho más que turismo religioso
El Ayuntamiento ha aprovechado la celebración del Día Mundial del Turismo para mostrar esa otra Caravaca.
La programación comenzó el miércoles con una conferencia en la ermita de San Sebastián sobre los vínculos entre Caravaca y México y el legado de San Junípero Serra. Después llegaron las jornadas de puertas abiertas en los museos y distintas propuestas relacionadas con el patrimonio y la naturaleza.
Uno de los espacios elegidos ha sido el Barranco de Gredero, escenario de una ruta senderista que permite acercar al visitante a un paisaje muy diferente del que habitualmente se asocia con la imagen turística de Caravaca.
También se han organizado visitas a la torre de la iglesia de El Salvador, una manera de incorporar a la oferta turística espacios que forman parte del patrimonio cotidiano de la ciudad pero que no siempre son accesibles de la misma forma para quienes la visitan.
A ello se han sumado actividades para familias y un concierto en el Museo de la Música Étnica de Barranda. Este museo es, precisamente, otro ejemplo de las posibilidades que ofrece el extenso término municipal de Caravaca cuando la promoción turística sale del casco urbano.
Naturaleza, cultura y pedanías
La estrategia tiene especial interés en un municipio con numerosos núcleos rurales y espacios naturales. Barranda y su Museo de la Música, las rutas senderistas, el paisaje y las distintas pedanías permiten construir una oferta complementaria al turismo religioso.
La propia concejala de Turismo, Ana Belén Martínez, explicaba al presentar las actividades que el patrimonio turístico de Caravaca incluye, además de sus monumentos más conocidos, las fiestas, la cultura, el paisaje, la gastronomía y la experiencia del Camino de la Cruz.
Ese planteamiento permite también repartir mejor las visitas. Quien llega exclusivamente para conocer la Basílica-Santuario puede realizar una estancia relativamente corta. La incorporación de rutas, museos, gastronomía y naturaleza abre la posibilidad de ampliar el recorrido y, con ello, el tiempo que el visitante permanece en el municipio.
Para comercios, alojamientos y establecimientos hosteleros, esa diferencia resulta importante: no es lo mismo recibir visitantes durante unas horas que conseguir que Caravaca forme parte de una escapada de uno o varios días.
Mantener el impulso durante todo el año
Caravaca parte de una ventaja evidente. Su nombre está estrechamente vinculado a la Vera Cruz y dispone de una proyección religiosa que pocos municipios de su tamaño pueden alcanzar. Pero precisamente esa fortaleza puede convertirse en el punto de partida para dar a conocer el resto del territorio.
Este domingo ha coincidido además con la tercera edición de La Peregrina MTB, una prueba ciclista con salida y meta en la explanada del Castillo y un recorrido concebido para combinar deporte, patrimonio y paisajes naturales. Es otro ejemplo de esa búsqueda de visitantes a través de experiencias diferentes a las estrictamente religiosas.
La programación del Día Mundial del Turismo termina, pero el objetivo que deja sobre la mesa es de mayor recorrido: conseguir que quienes conocen Caravaca por la Vera Cruz descubran también sus museos, sus caminos, sus pedanías y sus espacios naturales.









