La Guardia Civil ha detenido a un vecino de Cabezo de Torres como presunto responsable de seis incendios provocados entre mayo y agosto en parcelas de esta pedanía y de Churra. Uno de los fuegos arrasó unas cinco hectáreas de rastrojos y otros llegaron a afectar a vehículos e inmuebles o pusieron en peligro a personas e instalaciones próximas.
La sucesión de incendios que durante varios meses había generado preocupación entre los vecinos de Cabezo de Torres y Churra ha terminado, por el momento, con una detención. La Guardia Civil ha arrestado a un hombre al que atribuye la presunta autoría de seis fuegos registrados en distintas parcelas de estas pedanías murcianas.
La investigación comenzó en mayo, después de producirse el primero de los incendios. Desde entonces, los episodios fueron repitiéndose hasta agosto en diferentes puntos de la zona, lo que llevó a los agentes a analizar si detrás de ellos podía encontrarse una misma persona.
Las inspecciones técnicas realizadas tras cada uno de los siniestros permitieron determinar que los incendios habían sido provocados de manera intencionada, según la información difundida este viernes.
De un primer incendio a seis fuegos en cuatro meses
El primer episodio investigado se produjo durante el mes de mayo y llegó a afectar a vehículos y a un inmueble.
Un mes después, en junio, se registró otro incendio de mayores dimensiones que quemó alrededor de cinco hectáreas de rastrojos. La sucesión continuó en julio, cuando se produjeron otros dos fuegos en la zona de huerta de Cabezo de Torres que afectaron a diferentes parcelas.
Lejos de detenerse, durante agosto volvieron a registrarse otros dos incendios.
Uno de ellos se declaró en la rambla del Carmen y alcanzó un vehículo. El último tuvo lugar en una parcela situada en los extrarradios y generó una situación especialmente delicada al poner en peligro tanto a personas como a instalaciones próximas.
La repetición de los fuegos y su proximidad a zonas habitadas había terminado provocando alarma entre los vecinos.
Las inspecciones apuntaron a incendios intencionados
Después de cada episodio, los especialistas llevaron a cabo las correspondientes inspecciones para determinar dónde y cómo se habían iniciado las llamas.
Las conclusiones fueron orientando la investigación hacia una posible actuación deliberada. Los agentes fueron recopilando información hasta identificar a un sospechoso residente en Cabezo de Torres.
Finalmente, la Guardia Civil consiguió localizarlo y procedió a su detención como presunto responsable de los seis incendios.
Será ahora la investigación y, en su caso, el procedimiento judicial los que determinen su responsabilidad en cada uno de los hechos. Por ello, conviene mantener la condición de presunto autor mientras no exista una resolución judicial firme.
El riesgo añadido de los incendios junto a zonas habitadas
Más allá de la superficie quemada, los sucesos ponen de manifiesto el riesgo que supone provocar un incendio en espacios de huerta próximos a viviendas, carreteras o instalaciones.
Un fuego que comienza afectando a rastrojos puede cambiar rápidamente de dimensión dependiendo del viento, la temperatura o la vegetación disponible. En este caso, algunos de los incendios investigados llegaron a alcanzar vehículos e inmuebles y el último puso directamente en riesgo a personas e infraestructuras cercanas.
Cabezo de Torres y Churra forman parte además de ese paisaje característico del municipio de Murcia donde zonas residenciales, antiguas parcelas agrícolas, caminos y terrenos sin cultivar conviven a muy poca distancia.
Esa proximidad convierte cualquier incendio en un problema que puede ir mucho más allá de los daños ocasionados en una parcela.
La detención pone fin a varios meses de investigación y ofrece una primera respuesta a la inquietud generada entre los vecinos. Ahora queda por esclarecer completamente la relación del detenido con cada uno de los seis episodios registrados desde mayo.









