El Instituto de Fomento reúne casos reales desarrollados por empresas de la Región para que otras compañías puedan aplicar soluciones relacionadas con el ahorro de agua y energía, la reutilización de materiales, la reducción de residuos y nuevos modelos de producción más sostenibles.
De las experiencias empresariales a soluciones que puedan replicarse
La Región de Murcia quiere aprovechar el conocimiento acumulado por sus propias empresas para acelerar la transición hacia una economía más sostenible. El Instituto de Fomento de la Región de Murcia (Info) trabaja en la recopilación y difusión de más de 150 experiencias empresariales relacionadas con la sostenibilidad y la economía circular, con el objetivo de convertirlas en ejemplos prácticos que puedan servir de referencia para el conjunto del tejido productivo.
La iniciativa pretende que las soluciones que ya funcionan en determinadas compañías puedan trasladarse a otras empresas, especialmente a las pequeñas y medianas, que en muchas ocasiones encuentran mayores dificultades para abordar inversiones o cambios en sus procesos productivos.
La estrategia encaja con el programa regional Empresa Sostenible 2030, que contempla 33 propuestas de actuación en ámbitos como la gestión de la energía, los residuos, el agua o el ecodiseño.
Convertir los residuos de una empresa en recursos para otra
Uno de los conceptos que adquiere mayor protagonismo es el de la denominada simbiosis industrial. La idea consiste en conseguir que materiales, agua, energía o subproductos que dejan de ser útiles para una compañía puedan convertirse en materias primas para otra.
El Plan Industrial de la Región de Murcia 2026-2035 considera la economía circular una oportunidad para reducir el consumo de materias primas, mejorar la eficiencia de los procesos y desarrollar nuevos negocios mediante la valorización de subproductos.
Entre sus actuaciones está prevista precisamente la creación de un Mapa Regional de Simbiosis Industrial, destinado a identificar posibles intercambios de materias primas, energía, agua y subproductos entre diferentes industrias de la Región.
Agua, energía y materias primas, en el centro de la transformación
La aplicación de la economía circular tiene una especial importancia en una comunidad como Murcia, caracterizada por el peso de sectores como la agroalimentación, agricultura, industria química, plástico, logística y gestión del agua.
Reducir el consumo energético, reutilizar agua, aprovechar restos procedentes de procesos industriales o desarrollar envases con menor impacto ambiental pueden traducirse no solo en beneficios ambientales, sino también en una reducción de costes para las empresas.
El planteamiento regional busca así alejar la sostenibilidad de una visión exclusivamente medioambiental y convertirla también en un elemento de competitividad empresarial.
La Región busca posicionarse como referente de industria circular
El nuevo Plan Industrial establece como objetivo avanzar hacia una industria circular aplicada, apoyándose en tecnología, financiación, producción más limpia y colaboración entre empresas.
También contempla programas vinculados a la bioeconomía industrial para aprovechar subproductos mediante tecnologías relacionadas con gases renovables, biofertilizantes o recuperación de compuestos de alto valor añadido.
La estrategia adquiere especial relevancia ante las crecientes exigencias ambientales de la Unión Europea y la necesidad de que las compañías reduzcan progresivamente tanto sus residuos como su dependencia de materias primas.
Más de 16 millones de euros captados de Europa
Las empresas y entidades murcianas ya están participando activamente en programas europeos relacionados con esta transformación. Entre 2021 y 2025, la Región consiguió 16,4 millones de euros de fondos europeos LIFE para desarrollar proyectos relacionados con economía circular, clima, biodiversidad y energía limpia.
En ese periodo, entidades regionales participaron en 29 proyectos LIFE, con un presupuesto conjunto de 26,5 millones. Las empresas tuvieron un peso destacado: 16 compañías murcianas participaron en 28 proyectos y cuatro de ellas actuaron como coordinadoras.
Una oportunidad para mejorar la competitividad de las pymes
El reto ahora pasa por extender estas experiencias más allá de las empresas que ya han incorporado modelos sostenibles.
La economía circular permite que determinadas inversiones ambientales puedan terminar generando ahorros, nuevos productos o incluso nuevas líneas de negocio, especialmente cuando residuos que anteriormente suponían un coste consiguen valorizarse.
La propia estrategia regional define este modelo como una herramienta para mantener durante más tiempo el valor de productos, materiales, agua y energía dentro de la economía y reducir al mínimo la generación de residuos.
Con la recopilación de experiencias empresariales y las nuevas medidas contempladas para los próximos años, Murcia pretende convertir los casos de éxito que ya existen en la Región en una hoja de ruta práctica para que más empresas den el salto hacia un modelo productivo circular.









