La tragedia causada por el doble terremoto que devastó el norte de Venezuela continúa dejando un balance cada vez más dramático. Según la última actualización difundida por las autoridades del país, el desastre ha provocado 4.734 muertos, además de 16.740 heridos y cerca de 18.000 personas desplazadas, cifras que reflejan la magnitud de una emergencia que sigue evolucionando mientras continúan las labores de rescate y recuperación.
Los equipos de protección civil, militares y voluntarios permanecen desplegados principalmente en el estado de La Guaira, donde se concentró el mayor nivel de destrucción tras los seísmos registrados el 24 de junio. La prioridad sigue siendo localizar a personas desaparecidas, garantizar atención médica a los supervivientes y restablecer infraestructuras esenciales en comunidades que permanecen aisladas por los daños sufridos en carreteras, edificios y servicios públicos.
La catástrofe también ha golpeado a la comunidad española residente en Venezuela. De acuerdo con la información oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, 41 ciudadanos españoles han perdido la vida, mientras 138 continúan desaparecidos. Al mismo tiempo, las autoridades españolas han confirmado el rescate con vida de 11 compatriotas, localizados durante las operaciones desarrolladas entre los escombros.
Ante esta situación, el Gobierno de España mantiene desplegado un amplio dispositivo de asistencia consular y humanitaria. La Embajada de España en Caracas, el Consulado General y la Unidad de Crisis del Ministerio de Asuntos Exteriores continúan coordinando la atención a los ciudadanos españoles afectados y el contacto permanente con sus familias, al tiempo que colaboran con las autoridades venezolanas en la localización de desaparecidos y en la gestión de las necesidades más urgentes.
Uno de los pilares de esa respuesta sigue siendo el hospital de campaña de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID), que permanece operativo ofreciendo asistencia médica de emergencia, capacidad quirúrgica y apoyo psicológico. Según los datos oficiales facilitados por Exteriores, las instalaciones atienden alrededor de 200 pacientes diarios, convirtiéndose en uno de los principales recursos sanitarios internacionales desplegados tras el terremoto.
El Ejecutivo español ha reiterado que mantendrá todos los recursos necesarios mientras persista la emergencia, con especial atención a los cerca de 200.000 ciudadanos españoles que residen en Venezuela. Paralelamente, continúa la coordinación con organismos internacionales para facilitar ayuda humanitaria y apoyar las tareas de reconstrucción.
Mientras las excavadoras y los equipos de rescate siguen retirando toneladas de escombros en las zonas más afectadas, las autoridades venezolanas no descartan que el número de víctimas aumente en los próximos días. La combinación de destrucción masiva, miles de personas sin hogar y una compleja operación de búsqueda confirma que el país afronta una crisis de largo recorrido, cuya recuperación exigirá un importante esfuerzo nacional e internacional.









