La 58.ª edición del Festival Internacional de Folklore en el Mediterráneo reunirá del 14 al 17 de julio a agrupaciones de Europa, Asia y América en una programación que convertirá a la ciudad de Murcia en un gran escaparate del patrimonio cultural inmaterial y del diálogo entre pueblos a través de la música, la danza y las tradiciones populares.
Murcia volverá a abrir sus puertas a las culturas del mundo con la celebración de la 58.ª edición del Festival Internacional de Folklore en el Mediterráneo, una de las citas culturales más emblemáticas del calendario estival de la ciudad. Del 14 al 17 de julio, la Plaza Belluga será el escenario principal de un encuentro que reunirá a grupos procedentes de Corea del Sur, Grecia, Argentina, Canarias, Andalucía y la Región de Murcia, consolidando un festival que, tras casi seis décadas de trayectoria, se ha convertido en un referente nacional e internacional de la cultura tradicional. La iniciativa está organizada por el Ayuntamiento de Murcia en colaboración con el Grupo de Coros y Danzas Francisco Salzillo, impulsor histórico del certamen.
Un festival con casi seis décadas de historia
Desde su primera edición, el Festival Internacional de Folklore en el Mediterráneo ha apostado por preservar y difundir las expresiones culturales populares como parte del patrimonio de los pueblos. Lejos de ser únicamente un ciclo de actuaciones musicales, el evento se ha consolidado como un espacio de encuentro entre culturas, donde la tradición se convierte en un lenguaje universal capaz de acercar a personas de distintos países y generaciones.
La edición de este año mantiene ese espíritu de intercambio cultural y vuelve a situar a Murcia en el mapa de los grandes festivales europeos dedicados al folclore. La diversidad de las agrupaciones participantes permitirá al público descubrir formas de música, danza, vestimenta y costumbres que reflejan la identidad de cada territorio representado.
La Plaza Belluga, escenario del encuentro entre culturas
El corazón histórico de Murcia volverá a convertirse en el principal escenario del festival. La Plaza Belluga, presidida por la Catedral de Santa María, acogerá durante cuatro jornadas consecutivas actuaciones abiertas al público en un entorno que une patrimonio monumental y actividad cultural.
La elección de este enclave responde a la voluntad de acercar el festival tanto a los murcianos como a los visitantes que durante el verano recorren el casco histórico de la ciudad. El objetivo es que la cultura tradicional forme parte del espacio cotidiano y contribuya a dinamizar uno de los principales focos turísticos de la capital.
Tradiciones de tres continentes llegan a Murcia
La programación contará con la participación de agrupaciones procedentes de Corea del Sur, Grecia y Argentina, que aportarán la riqueza cultural de Asia, Europa y América. A ellas se sumarán representantes de Canarias, Andalucía y de la Región de Murcia, ofreciendo una visión amplia de la diversidad del patrimonio folklórico tanto internacional como español.
Cada grupo presentará un repertorio propio de danzas, músicas tradicionales y trajes regionales, muchos de ellos conservados durante generaciones y considerados parte esencial de la identidad cultural de sus comunidades. El intercambio entre artistas permitirá mostrar cómo, pese a las diferencias geográficas, numerosas tradiciones comparten valores vinculados a la celebración, la convivencia y la transmisión de la memoria colectiva.
Mucho más que música y danza
El Festival Internacional de Folklore en el Mediterráneo no se limita a las actuaciones sobre el escenario. La programación incluye actividades paralelas destinadas a acercar el patrimonio cultural al conjunto de la ciudadanía, con propuestas que abarcan exposiciones, talleres, encuentros entre agrupaciones y actividades divulgativas.
Estas iniciativas buscan poner en valor el patrimonio inmaterial, entendido como el conjunto de conocimientos, expresiones artísticas, fiestas, costumbres y tradiciones que forman parte de la identidad de los pueblos y que la UNESCO considera fundamentales para preservar la diversidad cultural del mundo.
Cultura y turismo de la mano
La celebración del festival supone también un importante impulso para la actividad turística y económica de la ciudad. Durante los días del evento, Murcia recibe a artistas, familiares, visitantes y aficionados al folclore que contribuyen a dinamizar la hostelería, el comercio y la oferta cultural del municipio.
Este tipo de acontecimientos refuerzan además la imagen de Murcia como destino cultural, complementando su oferta patrimonial, gastronómica y de ocio con una programación capaz de atraer visitantes interesados en experiencias ligadas a la identidad y las tradiciones. En un periodo de alta afluencia turística como el verano, el festival constituye un elemento diferenciador dentro de la agenda cultural regional.
Una apuesta por preservar el patrimonio inmaterial
En un contexto marcado por la globalización y los cambios sociales, el mantenimiento de las tradiciones populares adquiere un valor cada vez mayor. Los festivales de folclore permiten conservar expresiones culturales transmitidas de generación en generación, al tiempo que favorecen el diálogo entre culturas y el respeto por la diversidad.
El Festival Internacional de Folklore en el Mediterráneo ha desempeñado durante décadas un papel esencial en esa labor de conservación, ofreciendo un espacio donde conviven las raíces culturales locales con manifestaciones artísticas procedentes de distintos rincones del mundo.
Murcia, capital cultural del Mediterráneo durante cuatro días
Con la llegada de esta nueva edición, Murcia volverá a convertirse en un punto de encuentro para la música, la danza y las tradiciones populares. La presencia de agrupaciones de tres continentes confirma la dimensión internacional de un festival que ha sabido evolucionar sin perder su esencia: acercar las culturas a través del arte y reivindicar el valor del patrimonio inmaterial como herramienta de convivencia.
La 58.ª edición del Festival Internacional de Folklore en el Mediterráneo reafirma así el compromiso de la ciudad con la cultura, el intercambio entre pueblos y la preservación de unas tradiciones que siguen formando parte de la identidad colectiva y que encuentran en Murcia un escenario privilegiado para proyectarse al mundo.
Un verano en el que la cultura toma el protagonismo en la Región
La celebración del 58.º Festival Internacional de Folklore en el Mediterráneo se enmarca en una intensa programación cultural que está convirtiendo este verano a la Región de Murcia en uno de los principales focos de actividad artística del país. Junto a esta cita dedicada al patrimonio inmaterial, el calendario regional reúne festivales consolidados como La Mar de Músicas en Cartagena, el Festival Internacional de Jazz de San Javier, el Festival del Cante de las Minas en La Unión, el Fan Futura Fest en San Javier o Las Noches del Malecón en Murcia, entre otros.
Precisamente, Contrapunto de Murcia ya destacaba hace unas semanas que la Región afronta uno de los veranos con mayor oferta cultural de los últimos años, con decenas de festivales repartidos por distintos municipios y una programación capaz de atraer tanto a residentes como a visitantes nacionales e internacionales. En ese contexto, el Festival Internacional de Folklore en el Mediterráneo aporta un valor diferencial al poner el foco en la conservación de las tradiciones populares y en el intercambio cultural entre pueblos de tres continentes.









