La nueva ola de calor que afecta a España alcanzará su momento más intenso entre el domingo y el martes, con máximas superiores a los 42 grados en varias comunidades autónomas. Los expertos advierten de que las altas temperaturas incrementan los riesgos para la salud, disparan el consumo eléctrico y obligan a extremar las medidas de prevención.
España vuelve a enfrentarse a una ola de calor que pondrá a prueba la resistencia de millones de ciudadanos. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha activado un aviso especial ante la llegada de una masa de aire muy cálido procedente del norte de África que, unida a la estabilidad atmosférica, provocará temperaturas excepcionalmente altas en buena parte de la Península y Baleares. Las previsiones apuntan a que el episodio alcanzará su máxima intensidad entre el domingo y el martes, con registros que podrían superar los 42 grados en zonas del valle del Guadalquivir, el Guadiana, el Tajo y el Ebro.
Las autoridades insisten en que esta ola de calor requiere extremar la precaución, especialmente entre personas mayores, niños, embarazadas y pacientes con enfermedades crónicas. Además del impacto sanitario, el episodio tendrá consecuencias sobre el consumo eléctrico, el riesgo de incendios forestales y la actividad económica.
1. La ola de calor será una de las más intensas del verano
La AEMET prevé que la ola de calor deje temperaturas muy por encima de los valores habituales para estas fechas. En numerosos puntos del interior peninsular se superarán los 40 grados y algunas zonas podrían alcanzar o rebasar los 42 ºC.
A ello se sumarán las llamadas noches tropicales y tórridas, con temperaturas mínimas superiores a los 25 grados, lo que dificultará el descanso y aumentará el estrés térmico de la población.
2. El calor extremo también pone en riesgo la salud
Los especialistas recuerdan que una ola de calor puede provocar deshidratación, agotamiento por calor o golpes de calor, especialmente en personas vulnerables.
Los síntomas de alerta incluyen mareos, dolor intenso de cabeza, confusión, piel muy caliente, ausencia de sudor y pérdida de conocimiento. Ante cualquiera de estas señales, es recomendable solicitar asistencia sanitaria inmediata.
El Ministerio de Sanidad recomienda beber agua con frecuencia, evitar la exposición al sol durante las horas centrales del día y permanecer en lugares frescos siempre que sea posible.
3. El consumo eléctrico volverá a dispararse
Cada ola de calor provoca un importante aumento de la demanda eléctrica debido al uso masivo del aire acondicionado.
Los expertos aconsejan programar el aparato entre 24 y 26 grados, mantener limpios los filtros, bajar persianas durante las horas de mayor insolación y aprovechar la ventilación natural por la noche para reducir el consumo sin perder confort.
Estas medidas no solo ayudan a contener la factura eléctrica, sino que también contribuyen a disminuir la presión sobre el sistema energético.
4. La hidratación será fundamental
Durante una ola de calor el organismo pierde líquidos con mayor rapidez.
Los médicos recomiendan beber agua incluso cuando no se tiene sed, evitar el consumo excesivo de alcohol y priorizar alimentos ricos en agua, como frutas y verduras.
Una hidratación adecuada es una de las herramientas más eficaces para prevenir problemas derivados de las altas temperaturas.
5. El riesgo de incendios aumenta
Las altas temperaturas, la baja humedad y el viento favorecen la propagación de incendios forestales.
Protección Civil recuerda la importancia de evitar cualquier actividad que pueda generar chispas o fuego en zonas forestales y seguir en todo momento las indicaciones de las autoridades competentes.

6. El cambio climático hace cada vez más frecuentes estas olas de calor
Los científicos llevan años advirtiendo de que las olas de calor son cada vez más intensas, prolongadas y frecuentes como consecuencia del calentamiento global.
España figura entre los países europeos más vulnerables al aumento de las temperaturas y al estrés hídrico, una situación que obliga a adaptar las infraestructuras, los servicios públicos y los hábitos cotidianos para hacer frente a estos episodios extremos.
7. La prevención sigue siendo la mejor herramienta
- Beber agua con frecuencia.
- Evitar salir durante las horas centrales del día.
- Permanecer en espacios frescos o climatizados.
- Utilizar ropa ligera y de colores claros.
- Proteger especialmente a niños, mayores y personas dependientes.
- No dejar nunca a personas ni animales en el interior de un vehículo estacionado.
Pequeños gestos pueden marcar una gran diferencia cuando las temperaturas alcanzan valores extremos.
Un verano que vuelve a poner a prueba a España
La nueva ola de calor confirma una tendencia que se repite con mayor frecuencia cada verano. El aumento de las temperaturas obliga a reforzar la prevención, mejorar la adaptación de las ciudades y concienciar a la población sobre los riesgos asociados al calor extremo.
Mientras los termómetros vuelven a superar los 40 grados en buena parte del país, la recomendación de los especialistas es clara: actuar con prudencia, mantenerse bien hidratado y seguir las indicaciones de los servicios meteorológicos y sanitarios para minimizar los efectos de uno de los fenómenos climáticos más exigentes del verano.
Fuentes consultadas
- Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).
- Ministerio de Sanidad – Plan Nacional de actuaciones preventivas de los efectos del exceso de temperatura sobre la salud.
- Sistema Meteoalerta.
- Instituto de Salud Carlos III (MoMo), a través del Plan Nacional del Ministerio de Sanidad.








