La nueva convocatoria de la Comunidad financiará puestos de trabajo, personal de acompañamiento e inversiones en empresas de inserción. Las ayudas buscan que personas con especiales dificultades para acceder al mercado laboral puedan desarrollar un itinerario que facilite posteriormente su incorporación a un empleo ordinario.
Encontrar trabajo puede ser complicado. Hacerlo después de haber atravesado una situación de exclusión social, mucho más.
La Región de Murcia ha abierto una nueva convocatoria dotada con 400.000 euros destinada a las denominadas empresas de inserción, entidades que combinan una actividad empresarial real con el acompañamiento de trabajadores que necesitan recuperar experiencia, estabilidad y habilidades antes de intentar incorporarse al mercado laboral ordinario.
La convocatoria, publicada por la Consejería de Empresa, Empleo y Economía Social, permanecerá abierta hasta el 1 de octubre y contempla tres líneas diferentes: contratación y mantenimiento de personas en riesgo de exclusión, contratación de personal técnico encargado de acompañarlas e inversiones de las propias empresas.
Mucho más que ofrecer un puesto de trabajo
Las empresas de inserción tienen una particularidad: el empleo forma parte de un proceso más amplio.
Las personas contratadas siguen itinerarios personalizados destinados a mejorar progresivamente sus posibilidades de encontrar después un puesto en una empresa convencional. El objetivo, por tanto, no es únicamente disponer temporalmente de un salario, sino utilizar ese periodo laboral para avanzar hacia una mayor autonomía profesional.
La legislación incluye entre los posibles destinatarios a diferentes colectivos en situación o riesgo de exclusión social, siempre que cumplan los requisitos establecidos.
Para participar en la convocatoria, las empresas deberán estar reconocidas oficialmente como empresas de inserción e inscritas en el registro correspondiente de la Región de Murcia.
Más ayuda cuando el puesto lo ocupa una mujer
La primera línea de la convocatoria subvenciona directamente la creación o mantenimiento de estos empleos.
La cuantía equivale al 80 % del Salario Mínimo Interprofesional de referencia cuando el puesto está ocupado por un hombre y al 90 % cuando está ocupado por una mujer.
La diferencia pretende reforzar la incorporación laboral de mujeres que se encuentran en situaciones especialmente vulnerables.
Pero conseguir un contrato no siempre es suficiente.
Por eso existe una segunda línea para financiar a los profesionales que realizan tareas de producción y acompañamiento. En este caso se establece una ayuda de 2.500 euros por cada puesto de doce meses a jornada completa, con un máximo de 20.000 euros por técnico contratado.
Son quienes ayudan a que el trabajador no se limite a cumplir una jornada, sino que pueda ir resolviendo las dificultades que condicionan su integración laboral.
También habrá dinero para invertir
La tercera pata del programa está dirigida a las propias empresas.
Las ayudas podrán cubrir hasta el 50 % de determinadas inversiones subvencionables, además de contemplar apoyo financiero sobre los intereses de préstamos destinados a esas inversiones.
La convocatoria actual es la segunda que se realiza este año y el presupuesto global asciende a 400.000 euros.
Detrás de esa cifra hay una política de empleo que intenta llegar precisamente a quienes suelen quedarse más lejos de las ofertas laborales convencionales.
Porque para una persona que lleva tiempo fuera del mercado de trabajo, el problema no siempre consiste únicamente en encontrar una vacante. Puede necesitar recuperar hábitos laborales, formación, experiencia y confianza antes de competir en igualdad de condiciones.
Ahí es donde las empresas de inserción desempeñan su función. No sustituyen al empleo ordinario: deberían servir como puente para llegar hasta él.
La convocatoria permanecerá abierta durante los próximos días. Después llegará la parte realmente importante: que esos 400.000 euros terminen traduciéndose en oportunidades laborales capaces de continuar cuando se acabe la subvención.









