Cartagena inicia este viernes 18 de septiembre la XXXVII edición de Carthagineses y Romanos, una de las grandes celebraciones de la Región de Murcia y Fiesta de Interés Turístico Internacional. El Encendido del Fuego Sagrado, el pregón y la apertura del campamento festero marcarán el comienzo de diez días en los que tropas y legiones volverán a recrear la Segunda Guerra Púnica.
Cartagena cambia de época este viernes. Durante diez días, hasta el 27 de septiembre, la ciudad volverá a convertirse en escenario de la lucha entre cartagineses y romanos, con miles de festeros recuperando algunos de los episodios que marcaron su historia hace más de dos mil años.
Las XXXVII Fiestas de Carthagineses y Romanos arrancan oficialmente con una jornada que llevará la celebración desde el casco histórico hasta el gran campamento situado junto al estadio Cartagonova. La edición de este año tendrá como hilo conductor ‘Raíces de Guerra’ y volverá a combinar representaciones históricas, grandes desfiles y convivencia festera.
El programa comienza a las 11.00 horas con el Pregonillo por las calles del centro. Será el aviso de que Cartagena está a punto de iniciar uno de los acontecimientos más esperados de su calendario.

El Fuego Sagrado llega a Cartagena
El momento más simbólico de la jornada llegará a las 20.20 horas en el Molinete, donde tendrá lugar el Encendido del Fuego Sagrado.
No será un fuego cualquiera. Su llegada culminará el VII Iter Ignis, denominado este año El Legado de Amílcar, una ruta iniciada el 13 de septiembre en Elche de la Sierra y que habrá pasado por Hellín, Cieza, Ricote y Alhama de Murcia antes de completar este viernes sus últimos 27,8 kilómetros hasta Cartagena.
A partir de ese momento puede decirse que la fiesta estará oficialmente en marcha.
A las 21.30 horas, el Palacio Consistorial acogerá el pregón de esta XXXVII edición. Cuando termine, tropas y legiones recorrerán la calle Mayor, plaza de San Sebastián, Puertas de Murcia, calle del Carmen, plaza de España y Alameda de San Antón para dirigirse hacia el campamento.
Allí, a las 23.30 horas, llegará otro de los momentos esperados: la inauguración oficial del recinto festero.
Una pequeña ciudad junto al Cartagonova
El campamento es mucho más que el lugar donde termina la jornada inaugural. Durante los próximos diez días será uno de los principales centros de la fiesta.
Su montaje comenzó mucho antes de septiembre y requiere coordinar suministros, instalaciones eléctricas, seguridad y servicios para las 50 tropas y legiones que forman parte de la Federación. A comienzos de esta semana los trabajos se encontraban ya alrededor del 75% de ejecución.
Este año habrá además una novedad visible desde la entrada: dos nuevas esculturas de unos cinco metros de altura recibirán a los visitantes del recinto.
Detrás de las casetas y los trajes hay meses de trabajo de miles de personas. Esa participación explica en buena medida que Carthagineses y Romanos haya dejado de ser únicamente una fiesta local para convertirse en uno de los grandes acontecimientos turísticos de Cartagena.
Diez días para contar la historia de la ciudad
La peculiaridad de estas fiestas está en que buena parte de lo que sucede en las calles tiene una base histórica.
Cartagena recupera episodios de la Segunda Guerra Púnica y los convierte en grandes representaciones populares. La Fundación de Qart Hadast, las Bodas de Aníbal e Himilce, el Senado Romano, el desembarco de las tropas de Escipión o la batalla por la conquista de la ciudad forman parte de un programa que utiliza los propios escenarios históricos de Cartagena.
Esta edición incorpora algunos cambios. El Gran Desfile Cartaginés se celebrará el primer sábado de fiestas y dos representaciones se fusionarán bajo el título Sagunto, el Juramento de Roma. También regresará el Gran Circo Romano al estadio Cartagonova el 23 de septiembre.
El sábado 26 llegará el Gran Desfile General de Tropas y Legiones y el domingo 27 el Apagado del Fuego Sagrado pondrá fin a la celebración, seguido de un gran castillo de fuegos artificiales.
Un dispositivo especial para una fiesta multitudinaria
La dimensión alcanzada por Carthagineses y Romanos obliga también a desplegar un importante dispositivo de seguridad.
Durante los diez días están previstos alrededor de 2.000 servicios policiales: unos 1.500 de Policía Local, 300 de Policía Nacional y 200 de Guardia Civil. Se sumarán bomberos, Protección Civil y seguridad privada. El campamento dispondrá igualmente de Punto Violeta y se reforzarán las medidas de accesibilidad para personas con movilidad reducida y discapacidad visual.
Todo estará preparado cuando este viernes el fuego llegue al Molinete.
A partir de entonces Cartagena volverá a hacer algo que pocas ciudades pueden permitirse: convertir su propia historia en una fiesta que ocupa las calles durante diez días.









