La selección africana volvió a desafiar al Mundial con un 2-2 ante Uruguay que mantiene vivo su sueño y deja a la Celeste bajo presión antes de medirse a España.
Cabo Verde sigue empeñada en romper el guion del Grupo H. La selección africana firmó un espectacular empate 2-2 ante Uruguay en el Miami Stadium y volvió a demostrar que su irrupción en el Mundial 2026 no es una casualidad. Después de frenar a España en el debut, el equipo de Bubista volvió a sacar carácter, ambición y resistencia para dejar a la Celeste en una posición delicada antes de la última jornada.
Uruguay llegaba al partido con la obligación de ganar. La selección de Marcelo Bielsa había empatado ante Arabia Saudí en la primera jornada y necesitaba sumar tres puntos para recuperar autoridad. Sin embargo, volvió a encontrarse con un rival incómodo, intenso y convencido de sus posibilidades. Cabo Verde no se limitó a aguantar. Salió a competir, golpeó primero y volvió a levantarse cuando parecía que el partido se le escapaba.
Kevin Pina adelantó a Cabo Verde en el minuto 21 con un disparo lejano que agrandó la leyenda de la selección africana. Uruguay reaccionó antes del descanso con goles de Maxi Araújo y Agustín Canobbio, pero no consiguió cerrar el encuentro. En la segunda parte, Hélio Varela aprovechó un error defensivo uruguayo para firmar el 2-2 definitivo y desatar una nueva celebración caboverdiana.
Cabo Verde ya no sorprende, amenaza
El punto conseguido ante Uruguay confirma que Cabo Verde ha dejado de ser una anécdota del torneo. Su empate ante España ya fue una de las grandes noticias del inicio del Mundial, pero lo de Miami ha elevado todavía más su dimensión. El equipo africano ha puntuado ante las dos grandes favoritas del grupo y llega a la última jornada con opciones reales de clasificación.
El equipo de Bubista compitió con personalidad. Defendió cuando tuvo que hacerlo, atacó cuando encontró espacios y no se hundió tras la remontada uruguaya. Esa capacidad para resistir emocionalmente es una de sus grandes armas. Cabo Verde no tiene el peso histórico de sus rivales, pero está jugando con una mezcla de ilusión, orden y valentía que le está permitiendo desafiar a selecciones de mayor nombre.
Vozinha volvió a ser importante, aunque esta vez el protagonismo ofensivo también tuvo peso. Kevin Pina abrió el marcador y Hélio Varela firmó el gol que sostuvo el sueño. Cabo Verde ya no solo defiende bien. También castiga errores y sabe competir cuando el partido se rompe.
Uruguay se mete en un lío antes de España
Para Uruguay, el empate tiene sabor amargo. La Celeste no ha perdido, pero tampoco ha ganado en dos jornadas. Suma dos puntos y llegará al partido ante España con la necesidad de dar un paso adelante. El equipo de Bielsa ha mostrado pegada, pero también demasiadas dudas para controlar los partidos.
Ante Cabo Verde, Uruguay consiguió remontar, pero no supo proteger la ventaja. Ese es el gran problema. La Celeste tiene futbolistas capaces de cambiar un partido, pero no está encontrando la continuidad necesaria para imponer su autoridad. El equipo sufre cuando el rival le corre, concede errores y no termina de cerrar los encuentros cuando tiene el marcador a favor.
Federico Valverde volvió a ser una pieza importante, pero Uruguay necesita más claridad colectiva. Maxi Araújo y Canobbio dieron la vuelta al resultado, aunque la falta de contundencia defensiva acabó pasando factura. Contra España, esas desconexiones pueden ser decisivas.
Análisis del partido
El encuentro tuvo dos lecturas muy marcadas. Cabo Verde volvió a demostrar que sabe competir desde la concentración, pero también mostró más ambición ofensiva que ante España. No fue un equipo encerrado durante noventa minutos. Buscó su momento, encontró el primer gol y nunca dejó de creer.
Uruguay tuvo más momentos de dominio, pero no logró convertir esa superioridad en control real. La Celeste reaccionó bien al golpe inicial, aunque perdió seguridad en la segunda parte. El error que permitió el 2-2 resume parte de sus problemas: falta de contundencia y dificultad para cerrar partidos que parecían encarrilados.
Cabo Verde, en cambio, volvió a sacar petróleo de su fe. El equipo africano juega cada balón como si fuera el último. Esa intensidad le está dando puntos y también una identidad reconocible en el Mundial.
El ambiente en Miami
Miami vivió una de las noches más emocionantes del Grupo H. La afición caboverdiana convirtió el partido en una fiesta desde el gol de Kevin Pina. La remontada de Uruguay enfrió por momentos el ambiente, pero el tanto de Hélio Varela devolvió la euforia a la grada africana.
El pitido final dejó dos imágenes muy diferentes. Cabo Verde celebró el empate como otro capítulo histórico. Uruguay se marchó con frustración, consciente de que ha dejado escapar una victoria que podía cambiarle el grupo.
Estadísticas principales
Uruguay y Cabo Verde firman un empate lleno de alternativas
Estadísticas del partido | 22 de junio de 2026
- 21’ Kevin Lenini adelantó a Cabo Verde con un gol de falta.
- 44’ Maxi Araújo empató el partido para Uruguay.
- 45’+6 Agustín Canobbio firmó el 2-1 para Uruguay tras asistencia de Maxi Araújo.
- 61’ Hélio Varela marcó el empate definitivo para Cabo Verde.
- 68’ Maxi Araújo vio anulado un gol.
Estadísticas del partido
| Uruguay | Dato | Cabo Verde |
|---|---|---|
| 66% | Posesión | 34% |
| 17 | Disparos totales | 12 |
| 2 | Tiros a puerta | 4 |
| 8 | Tiros fuera | 4 |
| 7 | Disparos bloqueados | 4 |
| 11 | Saques de esquina | 4 |
| 3 | Fueras de juego | 0 |
| 511 | Pases totales | 278 |
| 420 | Pases completados | 205 |
| 82% | Precisión de pase | 73% |
| 2 | Paradas del portero | 0 |
| 16 | Entradas | 16 |
| 11 | Faltas cometidas | 4 |
| 2 | Tarjetas amarillas | 2 |
| 0 | Tarjetas rojas | 0 |
Lo que significa para el Grupo H
El empate deja el Grupo H completamente abierto. España lidera con cuatro puntos, Uruguay y Cabo Verde tienen dos, y Arabia Saudí suma uno. La última jornada será decisiva, con Uruguay-España y Cabo Verde-Arabia Saudí.
Uruguay tendrá que reaccionar ante España. Cabo Verde se jugará una oportunidad histórica ante Arabia Saudí. El grupo que parecía controlado por las favoritas se ha convertido en una batalla de máxima tensión.








