El Festival Internacional de Música Antigua de Sierra Espuña celebrará su décimo aniversario del 30 de octubre al 21 de noviembre con seis conciertos en otros tantos municipios. El Convento de San Francisco de Mula y la iglesia de Santiago Apóstol de Pliego serán dos de los escenarios de una programación que une música, patrimonio y gastronomía.
El Festival Internacional de Música Antigua de Sierra Espuña (ECOS) cumple diez ediciones y lo hará llevando nuevamente la música del Renacimiento y el Barroco a algunos de los espacios históricos más singulares del interior de la Región de Murcia. La programación, presentada este lunes, se desarrollará entre el 30 de octubre y el 21 de noviembre bajo el lema 10 años. Siglos de música.
Aledo, Alhama de Murcia, Librilla, Mula, Pliego y Totana acogerán los seis conciertos programados durante tres fines de semana no consecutivos. Iglesias, conventos, santuarios y ermitas volverán a convertirse así en escenarios de un festival que desde su creación ha buscado relacionar la música antigua con el patrimonio y el paisaje de Sierra Espuña.
Para Mula y Pliego, la programación reserva dos citas consecutivas durante el primer fin de semana de noviembre.
El viernes 6 de noviembre, el refectorio del Convento de San Francisco de Mula recibirá al contratenor Juan Manuel Morales y al laudista Daniel Murphy. Un día después, el sábado 7, la música se trasladará a la iglesia de Santiago Apóstol de Pliego, donde el Ensemble ECOS, dirigido por Jorge Losana, interpretará La policoralidad veneciana: Monteverdi & Schütz.
Seis municipios para celebrar diez ediciones
La programación comenzará el viernes 30 de octubre en la iglesia de Santa María la Real de Aledo. Allí actuará Cantoría con ¡A la fiesta!, un programa dedicado a los villancicos barrocos.
El día siguiente, coincidiendo con la víspera de Todos los Santos, el Santuario de Santa Eulalia de Totana acogerá Voces humanas, interpretado por Marc de la Linde, a la viola da gamba, y Jeremy Nastasi, con guitarra barroca y archilaúd.
Después de las citas de Mula y Pliego, el festival regresará el 20 de noviembre en la iglesia de San Lázaro de Alhama de Murcia con Anacronía y su programa Metastasio y Mariana. El cierre llegará el 21 de noviembre en la ermita de Belén de Librilla con From Silence, de Miguel Bonal y Marina López, en una actuación que conmemorará el 90 aniversario de la muerte de Federico García Lorca.
La consejera de Turismo, Cultura y Deportes, Carmen Conesa, presentó este lunes la programación junto al presidente de la Mancomunidad Turística de Sierra Espuña y alcalde de Totana, Juan Pagán, y el director del festival, Jorge Losana.
Gastronomía y artesanía se incorporan al festival
La décima edición incorpora además una novedad destinada a extender la actividad más allá de los propios conciertos. Bajo la denominación Off ECOS, se organizarán mercados de artesanía y productos gastronómicos en los accesos a algunos de los espacios en los que se desarrollen las actuaciones.
Los establecimientos hosteleros de los municipios participantes podrán sumarse también mediante una «Tapa ECOS», elaborada con productos vinculados a la iniciativa regional 1.001 Sabores.
La organización ha previsto asimismo entradas a precio reducido para menores de 40 años y residentes en los municipios de Sierra Espuña. Las entradas para esta edición parten de los cinco euros.
El festival llega a su décimo aniversario después de consolidar un modelo cultural especialmente ligado a los pequeños municipios. ECOS se celebra anualmente desde 2017 y ha ido construyendo alrededor de la música antigua una propuesta que incorpora patrimonio, naturaleza y turismo rural. La organización corre a cargo de la Mancomunidad Turística de Sierra Espuña, Early Music Project y la Universidad de Murcia, entre otras entidades colaboradoras.
Para Mula y Pliego, las citas del 6 y 7 de noviembre permitirán además utilizar dos edificios históricos como algo más que escenario. La música para la que fueron concebidos muchos de estos espacios regresará a conventos e iglesias varios siglos después, mientras el festival utiliza su décimo aniversario para atraer visitantes hacia el interior de la Región en plena temporada de otoño.









