La tormenta descargó con especial fuerza en zonas de Cehegín, Calasparra y Mula. En Cehegín se recogieron 20,8 litros por metro cuadrado en apenas diez minutos
Una fuerte tormenta de lluvia y granizo ha afectado este miércoles a distintos puntos del Noroeste y la Vega Alta de la Región de Murcia, provocando arrastres en caminos y daños todavía por cuantificar en explotaciones agrícolas.
Las zonas más afectadas se encuentran en los parajes de El Cagitán y El Ardal, entre los términos municipales de Cieza, Calasparra y Mula, donde el granizo cayó con intensidad durante las primeras horas de la mañana.
Los agricultores han comenzado a evaluar las consecuencias del episodio, aunque el estado de algunos caminos ha dificultado inicialmente el acceso a determinadas parcelas.


20,8 litros en diez minutos en Cehegín
La tormenta también descargó con especial intensidad sobre Cehegín.
Según los datos facilitados por el concejal de Seguridad, José Antonio Zafra, se registraron 20,8 litros por metro cuadrado en apenas diez minutos.
La Policía Local describió la intensidad de la tormenta como inusual. Las precipitaciones provocaron arrastres, aunque los daños registrados en el municipio fueron escasos, según la información disponible durante este miércoles.
La intensidad en un periodo de tiempo tan corto volvió a provocar acumulaciones de agua y problemas puntuales en algunas zonas, en un episodio de tormentas que ha afectado durante las últimas horas a diferentes puntos de la Región.
El campo se lleva la peor parte
La principal preocupación se encuentra ahora en las explotaciones agrícolas.
En El Cagitán y El Ardal, el granizo cayó con fuerza sobre cultivos y terrenos agrícolas, acompañado de importantes escorrentías que afectaron también a caminos rurales.
Las primeras imágenes muestran daños y caída de fruto, aunque los agricultores advierten de que será necesario esperar para conocer el alcance económico del episodio.
Algunas parcelas no pudieron ser revisadas inmediatamente debido al estado de los accesos.
La tormenta descargó en esta zona alrededor de las siete de la mañana y se suma a otros episodios registrados durante los últimos meses.
Agricultores pendientes de evaluar los daños
La preocupación del sector se centra ahora en comprobar cómo ha afectado el pedrisco a cada cultivo.
El daño provocado por una granizada depende no solo de su intensidad, sino también del tamaño del granizo, la duración del episodio y el momento del ciclo en el que se encuentre cada plantación.
Por ello, el balance definitivo tendrá que esperar a que los agricultores puedan acceder a todas las parcelas y comprobar sobre el terreno el estado de los cultivos.
El episodio vuelve a poner de manifiesto la vulnerabilidad de determinadas zonas agrícolas ante tormentas muy localizadas: en cuestión de minutos pueden registrarse precipitaciones intensas y granizo suficiente para comprometer parte de una cosecha.
Este miércoles, mientras en los núcleos urbanos se recuperaba rápidamente la normalidad, la atención se desplazaba al campo, donde agricultores de Cieza, Calasparra, Mula y zonas próximas comenzaban a hacer cuentas sobre los daños dejados por la tormenta.









