El profesorado de la enseñanza pública no universitaria está llamado de nuevo a la huelga este viernes 25 de septiembre. La convocatoria, promovida por SINDI-K en todo el país, reclama mayor estabilidad para el personal interino, reducir la temporalidad y reforzar la transparencia en la gestión educativa. La Comunidad ha establecido servicios mínimos de entre el 15% y el 25% de las plantillas.
La enseñanza pública de la Región de Murcia afronta este viernes la segunda de las dos jornadas consecutivas de huelga convocadas para los días 24 y 25 de septiembre. El paro afecta al personal docente de los centros públicos no universitarios y forma parte de una movilización de ámbito estatal impulsada por el sindicato SINDI-K.
La convocatoria pone el foco especialmente en la situación del profesorado interino. El sindicato reclama medidas que permitan aumentar la estabilidad de estos trabajadores y reducir la temporalidad que continúa existiendo dentro del sistema educativo.
También exige mayor transparencia y control en la gestión de los centros y de las administraciones educativas.
La movilización coincide además con un inicio de curso en el que la Consejería de Educación sigue intentando cubrir vacantes en Secundaria y Formación Profesional, especialmente en determinadas especialidades técnicas y en programas bilingües.
Servicios mínimos de entre el 15% y el 25%
La Comunidad Autónoma ha establecido unos servicios mínimos que oscilan entre el 15% y el 25% de las plantillas, dependiendo del tipo y tamaño del centro.
La orden garantiza la apertura de los colegios e institutos y una atención básica al alumnado, con una presencia mayor de profesionales en Educación Infantil y Educación Especial.
En los colegios de Infantil y Primaria deberán estar presentes la dirección y la jefatura de estudios, además de entre dos y seis docentes en función del número de unidades. Cuando exista comedor escolar deberá incorporarse también un profesor responsable.
Los institutos tendrán que contar con dirección y jefatura de estudios, además de entre uno y tres docentes según el número de grupos.
En Formación Profesional, centros de Educación de Adultos, Escuelas Oficiales de Idiomas, conservatorios y escuelas de arte, los servicios mínimos incluyen dirección, jefatura de estudios y un docente.
Los interinos, en el centro de las reivindicaciones
La temporalidad constituye uno de los principales argumentos de la convocatoria.
Los interinos cubren sustituciones, vacantes y necesidades que se producen cada curso dentro del sistema educativo. La reivindicación sindical es que quienes encadenan durante años este tipo de puestos dispongan de una mayor estabilidad laboral.
El conflicto aparece además mientras Educación mantiene abiertos distintos procedimientos para completar las plantillas del curso 2026-2027.
La Consejería publicó esta semana nuevas convocatorias de adjudicación y listas extraordinarias para Secundaria y otros cuerpos. El pasado lunes todavía figuraban vacantes sin cubrir y Educación continúa buscando candidatos para determinadas especialidades.
Son dos cuestiones diferentes —la huelga tiene carácter estatal y las vacantes corresponden a la gestión regional—, pero ambas coinciden estos días en los centros educativos murcianos y vuelven a situar las condiciones laborales del profesorado en el debate público.
Educación seguirá el desarrollo de la huelga
El consejero de Educación y Formación Profesional, Víctor Marín, ha señalado que SINDI-K no forma parte de la Mesa Sectorial de Educación de la Región de Murcia y que la Consejería realizará un seguimiento de la convocatoria.
Los docentes que secunden el paro tendrán la correspondiente reducción de las retribuciones por el tiempo no trabajado, tal y como establece la orden de servicios mínimos.
La jornada de este viernes permitirá conocer el seguimiento definitivo de una convocatoria que habrá mantenido durante dos días consecutivos a una parte del profesorado fuera de las aulas.
Mientras tanto, el curso continúa avanzando y la Administración regional sigue intentando completar las plazas que permanecen vacantes. Dos problemas distintos que coinciden en un mismo comienzo de curso y que afectan directamente al funcionamiento diario de colegios e institutos.









