La selección paraguaya dio el gran golpe de los dieciseisavos al eliminar a Alemania en los penaltis tras un 1-1 de máxima tensión, con Orlando Gill como héroe y José Canale como autor del lanzamiento definitivo.
Alemania se fue del Mundial 2026 por la puerta más amarga. La tetracampeona cayó ante Paraguay en los dieciseisavos de final después de empatar 1-1 durante 120 minutos y perder 3-4 en la tanda de penaltis. La noche de Boston se convirtió en una pesadilla para la Mannschaft y en una fiesta inolvidable para la Albirroja, que firmó una de las grandes sorpresas del torneo.
El partido tuvo un guion tan cruel como repetido para Alemania: mucho balón, mucho dominio y muy poco daño real. El equipo de Julian Nagelsmann tuvo el 75% de posesión, completó 719 pases y lanzó 21 veces, pero no fue capaz de superar a un Paraguay disciplinado, intenso y convencido de su plan. La selección sudamericana resistió durante todo el partido y golpeó donde más duele: en el marcador y en la tanda.
Julio Enciso adelantó a Paraguay en el minuto 42 y Kai Havertz igualó en el 54 con un cabezazo tras centro de Wirtz. A partir de ahí, Alemania empujó sin encontrar el golpe definitivo y Paraguay se agarró a Orlando Gill, que se convirtió en el nombre propio del partido. El portero paró dos penaltis y fue el gran responsable de una clasificación histórica.
Paraguay da el primer golpe
Alemania salió a mandar. Movió el balón con paciencia y metió a Paraguay en su campo desde muy pronto. Sin embargo, el dominio alemán fue más territorial que peligroso. La Albirroja aceptó el sufrimiento, cerró líneas interiores y obligó al rival a buscar centros laterales.
Cuando parecía que el gol alemán estaba más cerca, Paraguay encontró el golpe. Enciso apareció en el área y firmó el 0-1 en una jugada que dejó helada a la grada alemana. La acción confirmó que Paraguay no necesitaba muchas llegadas para hacer daño. Le bastó una buena combinación y una ejecución precisa.
Alemania respondió en la segunda parte. Havertz cabeceó el empate y pareció cambiar la dinámica del encuentro. La Mannschaft recuperó el ánimo, pero no encontró la continuidad necesaria para completar la remontada.
Gill agranda su figura
Orlando Gill fue el MVP del partido. Su figura creció primero durante los 120 minutos y después en la tanda. En un duelo de tanta presión, el portero paraguayo transmitió seguridad, sostuvo al equipo y apareció en los momentos que separan una gesta de una eliminación.
La tanda de penaltis fue una montaña rusa. Gill detuvo el lanzamiento de Havertz y después el de Woltemade. Alemania sobrevivió por momentos gracias a Neuer, que paró el disparo de Balbuena, pero Tah falló su lanzamiento y Canale cerró la noche con una frialdad enorme.
El penalti definitivo desató la locura paraguaya. Los jugadores corrieron hacia Canale, Gill quedó sepultado entre abrazos y Alemania se hundió sobre el césped.
Análisis del partido
Alemania dominó, pero jugó demasiado previsible. Sus cifras fueron enormes, pero el juego no tuvo filo. Paraguay consiguió llevar el partido a un territorio incómodo para el rival: defensa baja, duelos, despejes y paciencia. El equipo de Alfaro no se desordenó ni siquiera después del empate.
La Mannschaft volvió a dejar dudas en un gran escenario. Le faltó creatividad, agresividad en el área y contundencia para transformar el dominio en goles. La entrada de Musiala agitó algo el partido, pero no cambió el destino. El gol anulado a Tah en la prórroga fue el último gran golpe emocional antes de la tanda.
Paraguay, en cambio, jugó con una fe enorme. No tuvo la pelota, pero tuvo plan. No atacó mucho, pero eligió bien. No dominó el partido, pero dominó los nervios. Y en una eliminatoria mundialista, eso puede valer más que cualquier estadística.
Declaraciones y reacciones
Joshua Kimmich fue autocrítico tras la eliminación y reconoció que Alemania no podía escudarse ni en el arbitraje ni en los penaltis. El capitán alemán asumió que si no fueron capaces de derrotar a Paraguay en 120 minutos, la eliminación era merecida. Gustavo Gómez, por su parte, puso el acento en el orgullo del grupo y en la capacidad paraguaya para hacer pagar muy cara cada acción al rival.
El ambiente en Boston
La noche en Boston fue de impacto mundialista. Los aficionados paraguayos, minoría en la grada, vivieron el partido como una batalla nacional. Cada despeje se celebró como un gol. Cada parada de Gill agrandó la esperanza. La afición alemana, en cambio, fue pasando de la confianza al nerviosismo y del nerviosismo al silencio.
La tanda terminó de romper la noche. Paraguay celebró como si hubiera ganado una final. Alemania quedó hundida. La imagen de la tetracampeona eliminada por penaltis resume una de las grandes sacudidas del Mundial.
Estadísticas completas del partido
Alemania 1-1 Paraguay
| 75% | Posesión | 25% |
| 21 | Tiros totales | 7 |
| 6 | Tiros a puerta | 3 |
| 16 | Saques de esquina | 6 |
| 18 | Faltas cometidas | 12 |
| 2 | Tarjetas amarillas | 2 |
| 0 | Tarjetas rojas | 0 |
| 799 | Pases totales | 257 |
| 719 | Pases completados | 161 |
| 4 | Fueras de juego | 1 |
| 2 | Paradas del portero | 6 |
| 1,49 | Goles esperados | 0,42 |
Goles y momentos destacados
- 42’: Julio Enciso adelanta a Paraguay.
- 54’: Kai Havertz empata para Alemania tras asistencia de Florian Wirtz.
- 102’: gol anulado a Jonathan Tah tras revisión por falta previa sobre Orlando Gill.
- Tanda: Orlando Gill detiene los penaltis de Havertz y Woltemade.
- Penalti decisivo: José Canale marca y clasifica a Paraguay.
Pase a octavos
Paraguay jugará los octavos contra el ganador del Francia-Suecia. Alemania, por su parte, se marcha con una eliminación dolorosísima y con más preguntas que respuestas. Dominó el partido, pero Paraguay conquistó la noche.








