El proyecto para 2026-2032 contempla 207 líneas de actuación y refuerza la atención a mayores, la prevención del cáncer y los cuidados domiciliarios
La Región de Murcia prepara su nueva hoja de ruta sanitaria para los próximos siete años. El Plan de Salud 2026-2032 contempla una memoria económica de más de 858 millones de euros y un total de 207 líneas de actuación, con especial atención a la salud mental, la Atención Primaria y el envejecimiento de la población.
El anteproyecto presentado por la Consejería de Salud deberá pasar todavía por el Consejo de Salud antes de llegar a la Asamblea Regional.
La salud mental, presente en todo el sistema
Una de las principales novedades es que la salud mental pasa a considerarse un eje transversal de la política sanitaria regional y no exclusivamente una cuestión de los servicios especializados.
El Plan incluye programas de educación emocional y medidas para mejorar el acceso a la Red de Salud Mental, una de las áreas donde la demanda asistencial ha adquirido mayor protagonismo durante los últimos años.
También se plantea reforzar la atención a personas mayores y pacientes crónicos, desarrollando modelos estables de atención domiciliaria desde Atención Primaria y mejorando la coordinación entre centros de salud y hospitales.
Prevención del cáncer y hábitos saludables
La prevención constituye otro de los pilares del proyecto. La Consejería plantea impulsar una nueva estrategia de vacunación para adultos y programas contra el sobrepeso, la obesidad y el consumo de tabaco y alcohol.
En materia de cáncer, se prevé reforzar la captación activa de ciudadanos para los programas de cribado, buscando que la detección precoz alcance de manera más homogénea a la población de todos los municipios.
El Plan también pretende extender los cuidados paliativos a los diferentes niveles asistenciales y mejorar la atención integral a pacientes con enfermedades avanzadas.
El reto será convertir el plan en mejoras reales
La estrategia establece 19 objetivos, 207 líneas de actuación y 305 indicadores para comprobar durante los próximos años el grado de cumplimiento de las medidas.
En su elaboración han participado más de 50 profesionales y la consulta pública recibió aportaciones de 1.080 ciudadanos, asociaciones y colegios profesionales.
Los 858 millones previstos constituyen una inversión importante, aunque el verdadero examen llegará con su ejecución. Listas de espera, Atención Primaria, salud mental y falta de profesionales siguen formando parte de las preocupaciones de los usuarios.
El éxito del nuevo Plan de Salud dependerá, por tanto, de que sus objetivos terminen convirtiéndose en algo perceptible para los ciudadanos: más recursos, menos esperas y una atención sanitaria pública accesible cuando se necesita.









