El Hospital Santa María del Rosell de Cartagena pone en marcha un Centro de Simulación Clínica Avanzada de 600 metros cuadrados en el que médicos y otros profesionales sanitarios podrán enfrentarse a urgencias, operaciones y situaciones complejas sin riesgo para los pacientes. El proyecto incorpora además una Unidad de Ingeniería Biomédica para desarrollar nuevos dispositivos y soluciones sanitarias.
Un paciente empeora durante una operación, aparecen complicaciones durante un embarazo o un recién nacido prematuro necesita atención urgente. Son situaciones en las que los profesionales sanitarios deben tomar decisiones en pocos minutos y en las que la coordinación del equipo puede resultar determinante.
Desde ahora, parte de esos escenarios podrán reproducirse en el Hospital General Universitario Santa María del Rosell de Cartagena antes de tener que afrontarlos con pacientes reales.
El centro hospitalario ha puesto en marcha este lunes su nuevo Centro de Simulación Clínica Avanzada, unas instalaciones de 600 metros cuadrados desarrolladas con la participación del Servicio Murciano de Salud, la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) y una docena de empresas especializadas en tecnología sanitaria, ingeniería biomédica, simulación y software.
La finalidad es relativamente sencilla: entrenar situaciones difíciles tantas veces como sea necesario para que, cuando ocurran realmente, los profesionales hayan podido practicar previamente cómo actuar.
Desde un parto complicado hasta una operación
Las instalaciones permiten reproducir escenarios de obstetricia y ginecología, anestesiología, cuidados intensivos y cirugía digestiva laparoscópica. También pueden simularse situaciones relacionadas con pacientes adultos y con recién nacidos prematuros.
El primer programa piloto plantea precisamente un caso complejo: una mujer embarazada de 28 semanas que presenta una colecistitis aguda, una inflamación de la vesícula biliar que obliga a los profesionales a valorar diferentes decisiones clínicas.
La simulación no busca únicamente mejorar las habilidades individuales. Buena parte del entrenamiento se centra en comprobar cómo trabajan conjuntamente médicos, enfermeros y otros profesionales cuando aparecen complicaciones inesperadas.
El centro cuenta con cinco salas destinadas a simulaciones clínicas de alta fidelidad, espacios para cirugía virtual y diagnóstico y una unidad desde la que se controlan los ejercicios. Los profesionales pueden posteriormente revisar lo sucedido y analizar tanto las decisiones adoptadas como la coordinación del equipo.
Los instructores responsables de implantar esta metodología han recibido formación en el Centro de Simulación Clínica de Harvard, uno de los referentes internacionales en este ámbito.
Ingenieros trabajando junto a los sanitarios
Una de las particularidades del proyecto del Rosell es que la simulación clínica comparte espacio con una Unidad de Ingeniería Biomédica.
En sus 180 metros cuadrados, ingenieros e investigadores de la UPCT podrán trabajar directamente con profesionales sanitarios para intentar resolver problemas detectados durante la práctica clínica. El objetivo es que una necesidad encontrada en una consulta, una intervención o una hospitalización pueda terminar convertida en un nuevo dispositivo o en una solución tecnológica.
La colaboración ya ha dado sus primeros resultados. El Rosell se ha convertido en el primer hospital de la Región de Murcia certificado para producir material sanitario en sus propias instalaciones. Entre los trabajos desarrollados figuran adaptadores fabricados mediante impresión 3D para realizar espirometrías a pacientes laringectomizados.
El centro también dispone de espacios dedicados a soluciones digitales, inteligencia artificial aplicada a la simulación, navegadores quirúrgicos y respiratorios y diseño y puesta a punto de equipos.
Un proyecto que quiere llegar a toda la Región
Aunque las instalaciones se encuentran en Cartagena, la intención es que puedan ser utilizadas por profesionales de otras áreas sanitarias de la Región de Murcia. Diferentes unidades docentes ya han pasado por el centro y varias sociedades científicas han mostrado interés por utilizar sus instalaciones.
A partir de 2027 está previsto ampliar el proyecto con nuevos prototipos tecnológicos, becas para clínicos e ingenieros, formación de instructores y otras iniciativas relacionadas con la innovación sanitaria.
La puesta en marcha del centro añade además una nueva actividad al Rosell, un hospital cuyo futuro y nivel de utilización han sido durante años objeto de reivindicación en Cartagena. En la última década, según los datos ofrecidos por la Consejería de Salud, se han invertido 17 millones de euros en el centro hospitalario.
A sus funciones asistenciales se suma ahora este nuevo espacio en el que los errores pueden analizarse y repetirse sin consecuencias para un enfermo. Precisamente esa es la ventaja de la simulación: que la primera vez que un profesional se enfrente a una situación especialmente complicada no tenga por qué ser necesariamente delante de un paciente real.









