El Ministerio de Industria y Turismo reconoce una celebración nacida en 1972 y profundamente ligada a la identidad vitivinícola del municipio. La distinción convierte a la Fiesta de la Vendimia de Jumilla en la quinta celebración de la Región de Murcia con la categoría de Interés Turístico Nacional y abre una nueva oportunidad para reforzar la proyección turística de la localidad.
Jumilla llevaba años persiguiéndolo y finalmente lo ha conseguido. La Fiesta de la Vendimia ha sido declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional, uno de los principales reconocimientos que puede recibir una celebración popular en España.
La Secretaría de Estado de Turismo ha concedido la distinción por el valor de una fiesta que ha conseguido convertir la tradición vitivinícola del municipio en una expresión cultural propia. Con el reconocimiento, Jumilla suma un nuevo argumento para darse a conocer fuera de la Región de Murcia, pero también recibe un respaldo a una celebración construida durante más de medio siglo alrededor de la viña, el vino y la participación de sus vecinos.
No se trata únicamente de colocar una nueva etiqueta junto al nombre de la fiesta. Las declaraciones de Interés Turístico Nacional reconocen celebraciones con especial relevancia por sus valores culturales, tradición popular, arraigo ciudadano y capacidad de atracción turística.
Una historia que comenzó en 1972
La etapa moderna de la Fiesta de la Vendimia comenzó en 1972, impulsada inicialmente por bodegueros de la localidad. Con el paso de los años fueron incorporándose agricultores, asociaciones y peñas hasta convertirla en una celebración colectiva que prácticamente identifica el mes de agosto en Jumilla.
Buena parte de su personalidad procede precisamente de esa relación directa con el campo.
La vendimia, la pisa de la uva, la elaboración del vino y su degustación aparecen en una programación que intenta mantener vivas prácticas y costumbres que durante generaciones han formado parte de la economía y de la vida cotidiana del municipio.
Entre sus actos más representativos se encuentra la Ofrenda de Uvas y Primer Mosto al Niño de las Uvas, cuando la uva se pisa de manera tradicional para obtener el primer mosto y simbolizar el comienzo de un nuevo ciclo vitivinícola.
A ella se unen la Cabalgata Tradicional, la Fuente del Vino y, especialmente, la Gran Cabalgata del Vino, probablemente la imagen más conocida de las fiestas fuera del municipio.
Las peñas, detrás de buena parte de la fiesta
El reconocimiento tampoco puede entenderse sin el trabajo desarrollado durante décadas por las peñas.
La Federación de Peñas de la Fiesta de la Vendimia, constituida en 1983, se ha convertido en una pieza fundamental para mantener la celebración y organizar buena parte de sus actividades. Precisamente la participación ciudadana y el arraigo local son algunos de los elementos que se tienen en cuenta para conceder la declaración nacional.
El delegado del Gobierno en la Región, Francisco Lucas, ha felicitado especialmente a la Federación de Peñas y ha considerado la declaración un reconocimiento a unas fiestas profundamente vinculadas a la historia, las tradiciones y la cultura del vino de Jumilla.
Una oportunidad también para el turismo
El salto de categoría puede tener consecuencias más allá de las propias fiestas.
Jumilla cuenta con una denominación de origen reconocida y con una oferta de bodegas, gastronomía y patrimonio que permite vincular el vino con una estrategia turística durante todo el año. La declaración nacional proporciona ahora mayor visibilidad a uno de sus principales escaparates.
La secretaria de Estado de Turismo, Rosario Sánchez, ha señalado precisamente que el reconocimiento debe contribuir a aumentar la proyección de Jumilla y dar mayor visibilidad a una celebración que supera ya el medio siglo de trayectoria.
La Fiesta de la Vendimia pasa además a convertirse en la quinta Fiesta de Interés Turístico Nacional de la Región de Murcia y la número 170 de España.
Para Jumilla supone culminar una aspiración largamente perseguida. Ya en 2013 el pleno municipal aprobó por unanimidad su adhesión al inicio del expediente promovido por la Federación de Peñas para conseguir precisamente esta declaración.
Trece años después, aquella aspiración se ha convertido en realidad.
La próxima Fiesta de la Vendimia ya no será solamente una de las grandes celebraciones de Jumilla y del Altiplano. Cuando las peñas vuelvan a salir a las calles y comience de nuevo la pisa de las uvas, lo hará por primera vez con el reconocimiento de Fiesta de Interés Turístico Nacional.









